Para el desarrollo de las actividades de campo en la recuperación de los restos del mastodonte Cuvieronius, hallado en Orosí de Cartago, se definió una metodología que consistió en la excavación sistemática y controlada, realizada de forma manual, del contexto paleontológico. Como referencia se estableció una cuadrícula inicial de 4 x 2 metros dividida en unidades de 2 x 2 metros.
Por la naturaleza de la evidencia, la excavación se realizó mediante la remoción de suelo en un plano horizontal, siguiendo el estrato natural al cual se asocian los restos del mastodonte y otros materiales orgánicos (por ejemplo, semillas y hojas). Esta técnica buscó recuperar, identificar y registrar la asociación de los hallazgos al seguir el orden de deposición de los restos fosilíferos, lo que permitió visualizar e interpretar la relación y distribución espacial entre la evidencia y la estratigrafía, así como obtener datos sobre la formación del depósito.
Elaboración del registro fotográfico
La fotografía, como registro visual detallado, es indispensable en cualquier excavación. En esta investigación se ha llevado a cabo un registro fotográfico diario de los hallazgos y su contexto in situ, lo que ha permitido la documentación técnica y precisa de diversos aspectos de la etapa de campo.
De esta manera, se ha conformado un archivo de imágenes que capturan la ubicación exacta de los restos del mastodonte, de la forma en que se encontraban y la relación de éstos dentro del contexto paleontológico y estratigráfico antes de ser recolectados, lo cual es algo vital para su posterior análisis e interpretación.
Además, esta recopilación sistemática de imágenes fue complementada con fotografías y videos tomados mediante un dron, lo que ofrece una visión completa de la extensión espacial y la localización del yacimiento de megafauna dentro de su actual entorno natural. Asimismo, este registro ayudará a compartir la información con la comunidad científica y el público en general.
Importancia del dibujo de planta de la excavación
La memoria visual del trabajo de excavación mediante la fotografía fue acompañada con el proceso de dibujo, ya que los detalles que aporta el dibujo siguen siendo insuperables. Se realizó a escala un dibujo riguroso, preciso, tratando de representar fiel y claramente toda la evidencia y el contexto encontrado.
Para lograr este dibujo de planta se utilizó la cuadrícula establecida tomando en cada unidad de 2 x 2 metros un eje de coordenadas (x, y) y se requirieron materiales tales como: papel milimétrico, escalímetro, lápiz, cintas métricas, plomada y nivel de burbuja.
Cada resto del mastodonte localizado en la excavación fue situado a escala en el dibujo, asegurando la mayor fidelidad en tamaño y forma del fósil. Paralelamente, se asignó un número consecutivo de registro a cada parte ósea, lo cual es indispensable para el proceso posterior de recolección, traslado, inventario y futuras acciones de curaduría y análisis.
Posteriormente, el dibujo a mano fue escaneado y se realizó un calco digital, obteniéndose finalmente una memoria gráfica perdurable de la distribución espacial de los restos del mastodonte y su contexto.
Adrián Badilla Cambronero, arqueólogo del Museo Nacional de Costa Rica, presenta los avances en la investigación del mastodonte Cuvieronius de Orosi



