Aun cuando existe una gran variedad de formas y decoraciones, la cerámica precolombina costarricense se elaboró siguiendo un proceso que varió muy poco durante los casi cuatro mil años en los que hubo producción alfarera.

¿CÓMO SE HACÍA LA CERÁMICA PRECOLOMBINA EN COSTA RICA?

Aunque es muy difícil para las personas profesionales en arqueología reconocer los lugares donde se elaboraba cerámica en la época precolombina, las características de la misma permiten conocer el proceso mediante el cual se crearon los bienes cerámicos que se encuentran en los sitios arqueológicos.

Desde la materia prima utilizada, hasta la forma como se cocinaron puede conocerse en el estudio de los artefactos cerámicos. En seguida, veremos cómo era el proceso general de elaboración de la cerámica en la Costa Rica precolombina, que se hizo siguiendo, al menos, seis pasos que se describen a continuación.

Técnicas para formar la cerámica precolombina

Técnicas para formar la cerámica precolombina: a) rollos, b) presión, c) moldeado. Imágenes: a) y b) tomadas y modificadas de Ferrero (1979), c) José Joaquín Brenes, MNCR.

OBTENCIÓN DE LA MATERIA PRIMA

El primer paso del proceso era la obtención de la materia prima. Estos recursos eran adquiridos cerca de los asentamientos o, en ocasiones, en lugares alejados. Entre los principales materiales empleados se encuentran: a) la arcilla y el agua, que son indispensables para su elaboración; b) las inclusiones: elementos que se añadían a la arcilla para hacerla más maleable, tales como restos orgánicos (como pasto y concha) y minerales (como el cuarzo); c) pinturas para decorar la cerámica o arcilla para los engobes; d) el material combustible para encender el fuego.

Es posible que existieran estructuras especializadas para el almacenamiento de estos recursos; por ejemplo, en el monumento arqueológico Punta Perla (G-440 PP), ubicado en la bahía Culebra en Guanacaste, se halló un depósito de arcilla que consistía en una concavidad en el suelo llena de arcilla, la cual pudo utilizarse para elaborar objetos cerámicos (Guerrero, Solís y Herrera 2001).

PREPARACIÓN DE LA PASTA

El segundo paso consiste en preparar la pasta, que es la mezcla de la arcilla y las inclusiones. Para prepararla, en algunas ocasiones primero fue necesario “purificar” la arcilla para quitarle los elementos que trae consigo de manera natural y que pueden afectar la elaboración de la cerámica. Después de eso, se mezclaba la arcilla con el agua para suavizarla y hacerla más modelable para, posteriormente, agregarle las inclusiones necesarias para cumplir con la función requerida.

FORMADO DE LA VASIJA

En el tercer paso se trata de dar forma a las vasijas. Las poblaciones precolombinas de Costa Rica usaron dos técnicas para formar el artefacto cerámico: el modelado y el moldeado. No se usaron tornos como los que se utilizan en la actualidad.

Con el modelado se daba forma a la arcilla únicamente con las manos. Esto era hecho de dos maneras: mediante el uso de rollos y por presión. Los rollos son tiras de arcilla que se colocaban uno sobre otro, uniéndolos para dar la forma deseada. Por otra parte, mediante la presión se utilizaba una pelota de arcilla que se presionaba para ir formando las paredes del objeto. También fue común que se combinaran las técnicas de rollos y presión para dar la forma deseada.

Técnica de rollos en una vasija precolombina

Vasija que ejemplifica la técnica de rollos. El exterior fue pulido, mientras que el interior no recibió ningún tratamiento.

El moldeado se trata de una técnica de producción rápida donde se utilizan moldes a los cuales se les adhiere la arcilla; esta técnica se usó principalmente para producir figurillas, como las femeninas halladas en diferentes zonas de Guanacaste, por ejemplo.

En ocasiones se usaba una técnica intermedia entre el modelado y el moldeado. Los ceramistas utilizaban objetos como jícaras, para dar forma a una parte de los recipientes y la otra se modelaba con rollos o por presión. Otros objetos usados fueron los textiles. Por ejemplo, en Guanacaste se han hallado artefactos con marcas de textil en su interior, que evidencia su uso para evitar que la arcilla se pegara a los moldes.

Tiesto de Guanacaste con marcas de textil

Marcas de textil en un tiesto de Guanacaste. Fotografía: Daniela Meneses, MNCR.

SECADO

El secado de las piezas duraba algunos días e, incluso, semanas. Este cuarto paso dependía del tamaño de las vasijas y del clima. Pudo darse en diferentes lugares: al sol, en la sombra y en estructuras dedicadas a esta función. Se debía tener cuidado ya que las vasijas podían dañarse si no se tomaban las medidas necesarias. Por ejemplo, no podían estar expuestas al sol mucho tiempo porque se resquebrajaban por secarse muy rápido.

TRATAMIENTOS Y ACABADOS

El quinto paso es uno de los más importantes, en el cual las vasijas se decoran y se les aplican otros tratamientos de superficie. Estos fueron aplicados una vez que las vasijas se encontraban relativamente duras para manipularlas, aunque algunas decoraciones requerían que las vasijas se encontraran aún húmedas.

Ejemplos de procesos decorativos en la cerámica precolombina

Ejemplos de procesos decorativos en la cerámica precolombina. Izquierda: estampado con instrumento de madera o hueso; derecha: aplicación de tira de pastillaje. Imágenes tomadas y editadas de Ferrero (1979).

El tratamiento de superficie incluye la aplicación de engobes —que es arcilla diluida en agua— y se aplicaban para impermeabilizar las vasijas y para aplicarles color. Esos engobes podían ser de distintos colores y se aplicaban de diversas maneras; ya sea sumergiendo el recipiente en otro que contiene el engobe, chorreando el engobe sobre el artefacto, especialmente en el interior de los de gran tamaño, o aplicándolo sobre la superficie usando algodón, las manos u otros utensilios.

Por su parte, los acabados de superficie se pueden clasificar en:

  1. Alisados: eliminan las imperfecciones sobre la pieza y ayudan a eliminar la porosidad.
  2. Pulidos: permiten compactar y dar más brillo a la superficie.
  3. Bruñidos: se diferencian del pulido porque aportan aún más brillo a toda la superficie.
  4. Texturizados o raspados: característicos por crear superficies ásperas, granulosas o rugosas.

Estos acabados pueden identificarse gracias a las marcas que dejaron las herramientas sobre los recipientes, entre las que se incluyen las manos, cuero, piedras pulidas, semillas y herramientas filosas.

DECORACIONES

En cuanto a las decoraciones, estas son muy variadas y pudieron darse combinaciones.

Las principales clases de decoraciones son las siguientes:

INCISOS Y ACANALADOS

Se hacían incisiones en la arcilla fresca, a menudo con utensilios de madera, que producían líneas finas o gruesas.

Sello cerámico, sitio Pará Grande, Heredia

Ejemplo de incisos/acanalados. Sello cerámico, sitio Pará Grande, Heredia.

ESGRAFIADOS

Similares a los incisos, pero realizados con objetos filosos cuando la vasija está seca o cocida, lo que produce líneas finas y menos profundas.

Ocarina, sitio Pará Grande, Heredia.

Ejemplo de esgrafiados. Ocarina, sitio Pará Grande, Heredia.

ENTRESACADOS

Implican el retiro de una parte de la superficie de la vasija arrancándola o recortándola con los dedos o con herramientas filosas.

Fragmento de base, sitio Agua Caliente, Cartago.

Ejemplo de entresacado. Fragmento de base recuperada en el sitio Agua Caliente, Cartago.

ESTAMPADOS

Se producen al presionar algún objeto sobre la superficie de la pieza, que deja distintos tipos de marcas como huecos, puntos, círculos u otras formas según el utensilio usado para ejercer presión. Algunas herramientas usadas fueron palos de madera, caña, hueso, conchas, las uñas, entre otros.

Vasija, sitio La Fábrica, Alajuela.

Ejemplo de aplicaciones y estampados, sitio La Fábrica, Alajuela.

5

MODELADOS

Se da forma a una parte de la vasija mediante la modificación de la superficie, desplazando la arcilla fresca con las manos.

Vasija trípode, sitio El Cristo, Cartago.

Ejemplo de modelados, sitio El Cristo, Cartago.

6

PINTURA

Era adicionada con los dedos, brochas o pinceles. Los pinceles permitían elaborar diseños más finos. Las piezas halladas en Costa Rica se pintaron con colores rojo, café, amarillo, naranja, negro, morado, y blanco, así como distintas tonalidades en cada uno de estos colores. Algunos pigmentos se obtenían de arcillas, pero otros se extraían de elementos naturales como algunas plantas.

Vasija, sitio El Cristo, Cartago.

Ejemplo de pintura, sitio El Cristo, Cartago.

7

PINTURA NEGATIVA

Se realizaba sobre el objeto cocido un diseño con cera y la pieza posteriormente se ahumaba, lo que manchaba las zonas no cubiertas. Por último, la cera se quitaba y quedaba visible el diseño en negativo.

Vasija, sitio Agua Caliente, Cartago.

Ejemplo de pintura negativa, sitio Agua Caliente, Cartago.

8

APLICACIONES

Se trata de la adición de elementos modelados sobre la superficie de la pieza. Puede ser pelotas o tiras de arcilla (llamadas también pastillaje) y, en ocasiones, elementos más complejos como la representación de animales, personas abstractas, estilizadas o realistas.

Vasija con aplicaciones de pastillaje e impresiones.

Ejemplo de aplicaciones de pastillaje e impresiones. Sitio Chagüite, Cartago. Fotografía: Luis Sánchez, MNCR.

AHUMADO

Este se produce después de la cocción y mediante este toda la pieza, o parte de ella, toma un color oscuro.

Vasija con ahumado. Sitio Jícaro, bahía Culebra, Guanacaste. Fotografía: Felipe Solís, MNCR.

Ejemplo de vasija ahumada. Sitio Jícaro, bahía Culebra, Guanacaste. Fotografía: Felipe Solís, MNCR.

COCCIÓN

Una vez que las vasijas se cocían, estaban listas para ser utilizadas. En ocasiones es posible que recibieran un tratamiento o una decoración posterior a la cocción. Esto es conocido en arqueología como tratamientos o decoraciones poscocción; sin embargo, esto no siempre sucedía. Por otra parte, después de fabricados, los bienes cerámicos se distribuían entre los asentamientos o, incluso, podían intercambiarse con otros asentamientos, a veces con zonas a larga distancia.

La cocción es, comúnmente, el último paso del proceso y se realizaba en hornos. La mayoría de hornos se han hallado en Guanacaste y se trataron de concavidades hechas en el suelo sin ninguna estructura asociada; aunque algunos tenían un repello de arcilla en sus paredes. El fuego normalmente no superaba los 800 grados centígrados y, al igual que con el secado, debía controlarse ya que un fuego muy alto podía deformar las vasijas o reventarlas y uno muy bajo no cocinarlas adecuadamente.

Horno precolombino en Costa Rica

Horno para cocción de cerámica ubicado en el sitio Nacascolo, en la Bahía Culebra, Guanacaste.

Referencias

  • Ferrero, L. 1979. Costa Rica precolombina. Arqueología, etnología, tecnología, arte. (3ra ed.). Editorial Costa Rica, San José.
  • Snarskis, M. 1983. La cerámica precolombina en Costa Rica. Instituto Nacional de Seguros, San José.
  • Guerrero, J; F. Solís y A. Herrera. 2001. Aproximación a la vida cotidiana prehispánica en las mesetas de la península de Nacascolo. Informe final de las investigaciones arqueológicas en Llano Conchal y las mesetas alrededor del Valle de Nacascolo. Concesión Ecodesarrollo Papagayo-Museo Nacional de Costa Rica. Manuscrito en archivo de investigación, Departamento de Antropología e Historia, Museo Nacional de Costa Rica, San José.

Lectura Recomendada

  • Ferrero, L. 1979. Costa Rica precolombina. Arqueología, etnología, tecnología, arte. (3ra ed.). Editorial Costa Rica, San José.

AUTOR: José Joaquín Brenes Ballestero
Arqueólogo

Departamento de Antropología e Historia
Museo Nacional de Costa Rica
jbrenes@museocostarica.go.cr