La reintegración es un tipo de restauración que se efectúa en objetos arqueológicos hechos en materiales cerámicos, piedra, hueso, concha, entre otros. Básicamente consiste en reubicar un elemento desplazado de su posición original.

Por primera vez se aplica este tipo de restauración en las esferas de los sitios arqueológicos Finca 6 y El Silencio.

Los trabajos del Programa de conservación de los Asentamientos cacicales precolombinos con esferas de piedra del Diquís se han orientado a ejecutar acciones de conservación preventiva y la mínima intervención, específicamente sobre los deterioros presentes en las superficies de las esferas. Sin embargo, para brindar estabilidad a estos artefactos pétreos se realizaron diferentes tipos de restauraciones, entre ellas las reintegraciones.

El Programa de conservación está a cargo del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural del Museo Nacional de Costa Rica (MNCR). Gracias a un convenio de cooperación internacional entre Costa Rica y México, se ha contado desde hace 4 años con la asesoría de especialistas de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía de México (ENCRyM), especialmente de la Dra. Isabel Medina.

Esfera El Silencio antes y después de restauración

LAS ESFERAS Y SU ASOCIACIÓN

En arqueología es trascendental determinar la ubicación y la asociación entre los materiales orgánicos e inorgánicos que se sitúan en un contexto arqueológico en particular. Esto permite dilucidar las actividades efectuadas por las poblaciones antiguas en un momento específico de su historia.

En las excavaciones arqueológicas realizadas por el Museo Nacional de Costa Rica en los sitios arqueológicos con esferas de piedra, declarados Patrimonio de la Humanidad, se han encontrado distintos materiales en las cercanías de las esferas, por ejemplo fragmentos de vasijas, esculturas y herramientas en piedra completas y fragmentadas, entre otros materiales.

En las excavaciones hechas en el 2013 en el sitio arqueológico Finca 6 se encontraron varios fragmentos de roca que se desprendieron de la parte superior de la esfera denominada “E”.

Entre los restos de materiales que se hallaron en los alrededores de las esferas destacan los fragmentos de roca desprendidos con el transcurrir del tiempo.

Esculturas Batambal

Esculturas antropomorfas fragmentadas y encontradas en el sitio Batambal en asociación con esferas de piedra. Fotografía Francisco Corrales (2011)

Investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en el 2012, 2016 y 2019 en el sitio El Silencio también dieron con el hallazgo de fragmentos de roca desprendidos de este monumento pétreo. Sobresalió el descubrimiento de restos rocosos en el empedrado contiguo a la esfera, el cual  se caracteriza por estar conformado de piedras de río y rocas calizas y presenta una forma rectangular de 12 m de largo y 2 m máximo de ancho.

En los trabajos de campo es importante registrar la ubicación y la relación de los fragmentos de roca de esfera que se recuperan en las excavaciones. Esto se hace con fotografías donde se incluye una pizarra con información como nombre del sitio arqueológico, número de esfera y fecha de captura. Se complementa con la elaboración de planos que precisan la distribución de los hallazgos.

Fragmentos de esfera el silencio

Fragmentos de esfera del sitio El Silencio que se recuperaron en el empedrado aledaño a la esfera (encerrados en el círculo). Fotografía Javier Fallas (2019)

INFORMACIÓN VALIOSA EN PEQUEÑAS CANTIDADES

Los fragmentos de esfera que se recolectan en los sitios arqueológicos se trasladan para su procesamiento al taller de restauración del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural del Museo Nacional de Costa Rica.

Las superficies de cada fragmento de esfera se esterilizan con limpiezas húmedas de agua destilada y alcohol etílico; y mediante el uso de cepillos de cerdas suaves se retira la tierra adherida. Luego se toman fotografías de control y se recolecta información con distintos instrumentos. El tamaño se establece con instrumentos métricos, como cintas y calibradores, y para determinar el peso se utiliza una balanza.

Los fragmentos que se desprenden de las esferas de piedra brindan información sobre los minerales que componen la roca que se seleccionó para elaborarlas. También se aprecian los acabados de superficie que dejaron los antiguos artesanos del Diquís cuando manufacturaron las esferas con sus herramientas de piedra.

Los fragmentos de roca de las esferas dan indicios de por qué y cómo se desprendieron de estos monumentos pétreos.

En la esfera del sitio El Silencio se estableció que los fragmentos de la roca, identificada como granodiorita, se desprendieron por un proceso de deslaminación que consiste en la separación física de una o varias capas que conforman esta roca. Mientras que en la esfera denominada E, de Finca 6, el desprendimiento ocurrió por disgregación, cuyo proceso genera la caída de bloques en forma granular.

Fragmento esfera de Finca 6

Fragmento de roca (pesa 5 kg) desprendido de la esfera E del sitio arqueológico Finca 6. Fotografía Javier Fallas (2020)

EL DESAFÍO DE REINTEGRAR

La recolección sistemática de los fragmentos de roca que se desprenden de las esferas es producto del trabajo minucioso que realizan los especialistas del Museo Nacional de Costa Rica en estos sitios arqueológicos del Delta del Diquís.

La reintegración representa un desafío en esculturas de grandes dimensiones y expuestas en los sitios arqueológicos, porque su exposición al entorno natural provoca erosión o desintegración de los fragmentos que se desprenden e imposibilita que calcen en las superficies de los monumentos pétreos.

El primer paso de la restauración, por medio de la reintegración, consiste en buscar el lugar en la esfera de donde se desprendió el segmento en particular. Se toma en cuenta las características de la superficie externa de la esfera y el segmento a reintegrar, por ejemplo sus colores, acabados y deterioros.

Cuando se consigue localizar el sitio en la esfera, de donde se desprendió el fragmento, se coloca de manera provisional para documentar con fotografías. Se asigna una nomenclatura alfanumérica y consecutiva de los fragmentos que fueron reintegrados, por ejemplo R1, R2, R3, etc. Con esto se lleva un control de la cantidad de ensamblajes hechos y donde están localizados.

Presentación de fragmento esfera El Silencio

Ubicación temporal de fragmento de roca desprendido de la esfera del sitio El Silencio. Fotografía Isabel Medina (2019)

FIJAR LOS FRAGMENTOS QUE SE DESPRENDEN DE LA ESFERA

Luego de establecer el lugar en la esfera, de donde se desprendió el fragmento de roca, se empieza con el proceso de la adherencia.

Para adherir los fragmentos de roca a la esfera primero se esteriliza su superficie con limpiezas de agua desmineralizada y alcohol etílico. Luego se coloca una pasta a base de cal y de arena que fue seleccionada de Palmar Norte, cantón de Osa.

Este procedimiento permite el cumplimiento de principios de conservación arqueológica que se emplean a nivel internacional, específicamente el criterio de reversibilidad, es decir,  utilizar materiales que presenten la facilidad para retirarlos ante cualquier eventualidad. También se complementa con el principio de compatibilidad de los materiales, porque la mezcla de cal y arena usada para adherir estos fragmentos contienen minerales similares a la roca seleccionada para elaborar la esfera, por ejemplo el cuarzo.

Colocación de fragmentos esfera El Silencio

Colocación de fragmentos de roca que se reintegraron en la parte superior de la esfera del sitio El Silencio. Fotografía Alonso Silva (2019)

Fijación fragmentos esfera El Silencio

Fijación de fragmentos de roca que se reintegraron en la esfera del sitio El Silencio con mezclas a base de cal y arena. Fotografía Alonso Silva (2019)

Vista integración esfera El Silencio

Vista final de fragmentos que se reintegraron en la esfera del sitio El Silencio. Fotografía Alonso Silva (2019)

Esfera Sitio El Silencio

En el sitio arqueológico El Silencio se ubica la esfera de piedra más grande del Diquís, con 2,66 m de diámetro y de aproximadamente 26 toneladas de peso. En los meses de abril y mayo del 2019 este monumento de piedra se sometió a un proceso integrado de restauración.

En esta esfera se consiguió reintegrar un total de 33 fragmentos de roca con dimensiones que oscilaron entre 9 y 22 cm de largo aproximadamente. Los fragmentos de mayor proporción correspondieron a los que se encontraron en el empedrado aledaño a la esfera y que posteriormente se reubicaron en el plano superior de la esfera.

Vista oeste integración esfera

Vista de reintegraciones hechas en el sector superior de la esfera del sitio El Silencio. Fotografía Isabel Medina (2019)

Esfera E Sitio Finca 6

En marzo de 2020 se realizaron intervenciones en dos esferas de piedra situadas en alineamiento en el sitio arqueológico Finca 6. Las labores se concentraron en la esfera E y que tiene 1,58 m de diámetro.

Los trabajos de conservación permitieron reintegrar un total de 4 fragmentos de roca y que representaron 12 Kg. Por el peso de estos segmentos se requirió la adhesión a la superficie de la esfera con resina epóxica, con la finalidad de evitar su desprendimiento a mediano plazo.

Presentación de fragmentos esfera

Presentación de fragmentos de roca que se reubicaron en la esfera E del sitio Finca 6. Fotografía Isabel Medina (2020)

Precisión en la colocación de la esfera

La reintegración involucra gran precisión en la colocación de fragmentos de roca. Fotografía Jimena Portocarrero (2020)

Fijación fragmento de esfera

Fijación de fragmento de roca mediante la colocación de la pasta de cal y arena. Fotografía Alonso Silva (2020)

Colocación de fragmentos desprendidos

Proceso de colocación de fragmentos de roca en la esfera E del sitio Finca 6. Fotografía Jimena Portocarrero (2020)

IMPORTANCIA DE LAS REINTEGRACIONES

Priorizar los principios de integridad y autenticidad ha sido fundamental para visualizar la relación de las esferas con su entorno arqueológico y natural.

Los fragmentos de roca que se reubicaron en las esferas de piedra de los sitios El Silencio y Finca 6 ayudan a estabilizar lugares en sus superficies con desprendimiento del material rocoso. También se protege las capas internas de las esferas, porque evita la filtración de agua de lluvia que podría desencadenar una serie de deterioros.

Este tipo de intervención contribuye a recuperar el volumen de las esferas de piedra. Evidencia de esta situación son los fragmentos de la esfera del sitio El Silencio que se colocaron en la parte superior que ayudan a completar su esfericidad.

Las reintegraciones hechas en las esferas de piedra cumplen con la conservación de los valores de integridad y autenticidad, porque se mantiene las propiedades de los materiales que componen las esferas.

Las restauraciones realizadas sobre los deterioros presentes en las superficies de estas esferas también respetan la historia inmersa en que han estado.

Referencias Bibliográficas

AUTOR: JAVIER FALLAS FALLAS,
ARQUEÓLOGO

Departamento de Protección del Patrimonio Cultural
Museo Nacional de Costa Rica
jfallas@museocostarica.go.cr