En el diario convivir boyeros y artesanos han creado un vocabulario especial.
Para guiar a los bueyes en la faena cotidiana, el boyero da las instrucciones, que mediante palabras son enseñadas a estos fieles animales.
“Gui” y “esa” son algunas de las creaciones lingüísticas nacidas al calor del campo.
“El boyero toca el buey izquierdo con el chuzo para avivarle, y se le agarra del cuerno para detener su estampida: le grita “¡esa!” para que pare, y al buey derecho “¡gui!” para que jale”. (Lascaris y Malavassi. 1985)
Los cachos del buey, según su forma, han recibido denominaciones diferentes por los boyeros, ”cacho al tiro”, “pailetas” y “camarones” son algunas de ellas.
De igual forma, los artesanos han creado palabras para identificar las partes y los decorados de la carreta, con variaciones dependiendo del lugar donde viva el artesano. “Hiladilla” y “Fileteado”, por ejemplo, se refieren al mismo detalle decorativo, sin embargo, una y otra se han utilizado en diferentes lugares de Costa Rica.