Pintores, fotógrafos, cuentistas, poetas, humoristas, folcloristas y campesinos se inspiraron en el boyeo y la carreta para dar vida a sus creaciones artísticas.
Las vivencias del boyero, el sonido de las carretas, el colorido, los peculiares usos dados por los campesinos, el particular carácter de los bueyes y el paisaje del campo, son los motivos centrales de muchas de estas obras.
La producción artística relacionada con el boyeo tuvo sus mejores momentos años atrás. En la actualidad, la escultura ha sido la expresión más relevante para retratar esta práctica. Ejemplo de ello son los monumentos al boyero que hoy podemos apreciar en Atenas y en San Ramón de Alajuela y en Liberia de Guanacaste.