Museo Nacional de Costa Rica

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Tema del mes

El rezo del niño en el Museo Nacional


Wendy Segura
Prensa y Relaciones Públicas, Dpto. de Proyección Museológica

El rezo tradicional cuenta con un rezador o rezadora y en algunos casos con músicos también.El viernes 22 de enero a las 2 p.m., el Museo Nacional celebrará su tradicional rezo del niño en medio de música, agua dulce y queque.

Pero más allá de esta celebración al niño Jesús, se ha puesto usted a reflexionar lo que significa esta tradición en los hogares católicos costarricenses. Bueno, pues he aquí una reflexión sobre este tema.

 

De la navidad al rezo del niño

Este es el portal del Museo NacionalDesde principios del mes de diciembre, las familias católicas costarricenses se unen a hacer un portal, algunos grandes y llenos de figuras, con relieves que simulan montañas, caminos en piedra, aserrín de colores y los más diestros logran ríos que fluyen con agua de verdad. En otros hogares el portal es más pequeño, pero también lleno de fe.

Pero… un portal no puede ponerse sino se tiene la intención de rezarle, es así como entre la fiesta de la Epifanía (6 de enero) y la celebración de La Candelaria (2 de febrero) familias, amigos y vecinos se unen en torno al portal a rezar el rosario, cantar algunas alabanzas al niño nacido, dar gracias y de paso algunas peticiones para el año que empieza y por supuesto, después del rosario comer bizcochos, tamal asado, no puede faltar el rompope (si es casero y bien cargadito mejor) un café o agua dulce, galletas y confites para los más pequeños, ¡ah! y aquellos con un poco más de presupuesto ofrecen u arroz con pollo con unos frijolitos molidos y papas tostadas.

Y por supuesto un elemento que no puede faltar es el rezador, que comúnmente es un personaje del pueblo o barrio, que recibe una cuota voluntaria por dirigir, cual maestro de una orquesta, esta reunión. Muchas veces de una forma sobria y recogida, muy llena de peticiones a soluciones de males y agradecimientos y otras de forma alegre, con cánticos y melodías que pueden ir acompañadas de guitarra o bien a capela.

De cualquier forma, el rezo del niño es lo que el escritor costarricense Luis Ferrero llamaba “una función social relevante dentro de la comunidad”, es por esto que el autor cree que es una tradición que no muere, pues le da la oportunidad a los vecinos y familiares de interactuar, divertirse y estrechar relaciones, que tal vez poco a poco se van perdiendo.

Sea en grande con muchos invitados o en el regocijo del seno familiar, la tradición del rezo del niño debe perdurar, como una forma de preservar la identidad costarricense que nos caracteriza al pueblo católico en navidad.