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Antecedentes El Gobierno de Costa Rica y el Reino de España acordaron emprender, a través de fondos de Canje de Deuda, la ejecución del Proyecto de Desarrollo Sostenible de la Cuenca Hidrográfica del Río Savegre (Proyecto Savegre), que se enmarca en el Programa Regional Araucaria (Decreto Nº 27912-RE). Posteriormente y ligado a este proyecto se decidió extender los estudios de caracterización de ecosistemas y de la vegetación a toda el Área de Conservación Pacífico Central (ACOPAC).
Las instituciones participantes en este estudio son: el Ministerio de Hacienda del Reino de España, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), como organismos financiadores, el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) y el Museo Nacional de Costa Rica (MNCR), como ejecutores del componente de biodiversidad del proyecto; y el Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE) como contraparte del gobierno en la coordinación general del proyecto. El estudio de ACOPAC, constituye la unión de esfuerzos de cuatro instituciones comprometidas con la protección y el uso racional de los recursos naturales. El gobierno de España tiene como objetivo generar un impacto real sobre la conservación de la biodiversidad in situ, que sea apreciada por las comunidades locales como un aporte real a su desarrollo humano. De esta forma, este país cumple con los compromisos internacionales en materia de conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Por su parte el INBio y el MINAE, a través de ECOMAPAS, tienen como fin contribuir al desarrollo del conocimiento y al uso sostenible de la biodiversidad de Costa Rica. El Museo Nacional de Costa Rica, dentro de su misión contempla la realización de actividades de investigación para generar conocimientos sobre el patrimonio cultural y natural del país. El objetivo general de este estudio es cartografiar y caracterizar florísticamente los diferentes ecosistemas del Área de Conservación Pacífico Central, con el fin de contar con un insumo base que contribuya en la toma de decisiones. Metodología Esta investigación involucró las siguientes actividades: - Determinación y caracterización de ecosistemas - Inventario florístico - Caracterización de la vegetación - Determinación de especies maderables de importancia para la conservación - Determinación de especies de utilidad para el ser humano - Principales hallazgos - Determinación de ecosistemas de mayor importancia para la conservación - Aplicación de una matriz de confusión La identificación de ecosistemas se realizó siguiendo la metodología desarrollada por el proyecto ECOMAPAS, la cual está basada en la metodología propuesta por van Gils et al. (1984), aplicada en diferentes partes del Trópico Americano, Africano y en las Zonas Templadas del Hemisferio Norte. Este sistema se fundamente en la identificación y cuantificación de las proporciones de cobertura de las copas de árboles y arbustos; y en la sumatoria de éstas proporciones, mediante la utilización de fotografías aéreas y su respectiva comprobación de campo. El inventario florístico del ACOPAC se realizó con la información proveniente de dos fuentes: a) recopilación de la información de las colecciones de plantas de ACOPAC, presentes en los herbarios del MNCR y del INBio y b) recolección de información de campo en los puntos de muestreo visitados para la caracterización de ecosistemas (observaciones y colecciones). Con base en estas dos fuentes de información se elaboró la lista de plantas del ACOPAC. Resultados Con base en los 254 puntos de muestreo realizados dentro de ACOPAC se identificaron 69 ecosistemas, distribuidos en seis pisos altitudinales. Estos incluyen 12 ecosistemas naturales, 23 seminaturales y 34 culturales. Piso basal: este piso fue el que mayor superficie presentó (54.4%) así como la mayor cantidad de ecosistemas. Los ecosistemas culturales fueron los más abundantes (20), seguidos de los seminaturales (7) y por último el natural (3). Los ecosistemas culturales son los que ocupan mayor territorio en este piso (49%), mientras que los ecosistemas naturales y seminaturales presentan un porcentaje muy similar de superficie con un 24% y 23.7% respectivamente. En el piso basal se registraron 2 547 especies de plantas (49% del total para ACOPAC), siendo el segundo piso con mayor riqueza de especies, sobrepasado sólo por el piso premontano. Fue el piso con mayor cantidad de especies exóticas, así como de especies útiles y especie con importancia para la conservación. Se registraron 84 especies endémicas, de las cuales nueve son endémicas de ACOPAC, lo que ubica a este piso, junto al montano alto, en el tercer lugar de importancia en cuanto a la cantidad de endemismos. Piso premontano: El piso premontano, con un 21.8% de superficie, presentó 17 ecosistemas, que se distribuyen en doce culturales, cuatro seminaturales y uno natural, siendo la categoría de ecosistemas con mayor extensión el cultural, con un 43.5%. El ecosistema con mayor superficie en este piso fue el bosque denso (natural), seguido del herbazal denso (cultural) y del matorral denso arbolado (seminatural). La mayor diversidad de especies vegetales fue encontrada en este piso, lo que representa el 53% del total de especies para ACOPAC. De estas 2 757 especies, 123 son endémicas del país y 14 de ellas de ACOPAC, ocupando este piso un segundo lugar en importancia para esta categoría. Por otra parte, un 19% son especies útiles y 15 especies son de importancia para la conservación. Piso montano bajo: Este piso altitudinal representa el 15.5% de la superficie total de ACOPAC y se caracteriza por tener vegetación siempreverde. Se identificaron un total de 21 ecosistemas, de los cuales dos son ecosistemas naturales, ocho seminaturales y once culturales. Los ecosistemas culturales abarcan la mayor superficie del piso con un 54% del área total, seguido por los ecosistemas naturales con un 31.5% y finalmente los ecosistemas seminaturales con un 11.8%. El bosque denso siempreverde con un 31.5% fue el ecosistema con mayor superficie, seguido del cultivo de café con 26.1% y el herbazal denso con 17.9%. En este piso se encontró representación de 2 372 especies vegetales (45% del total de ACOPAC) de las cuales 88 son exóticas, 166 endémicas del país y 16 endémicas de ACOPAC, lo que ubica a este piso como el más importante en cuanto a endemismos se refiere. Por otra parte, 381 son especies útiles y 4 son de importancia para la conservación. Piso montano alto: El piso montano alto representa un 5% del área total de ACOPAC; este piso, junto con el subalpino y alpino, son los de menor superficie en el Área de Conservación, sumando un 5.3% del total de la superficie. De los ecosistemas identificados en el piso se presentan un total de 14; de los cuales dos son ecosistemas naturales, cuatro seminaturales y ocho culturales. Los ecosistemas naturales, abarcan la mayor superficie del piso con un 69.9% del área total; seguido por los ecosistemas culturales con un 17% y finalmente los ecosistemas seminaturales con un 12.6%. Aunque comparado con los pisos descritos anteriormente, el montano alto no presenta una superficie tan grande, en este piso se encontraron 1 201 especies de plantas (23% del total de ACOPAC), de las cuales el 5% son exóticas, 194 especies son útiles y una única especie es de importancia para la conservación. Este piso posee una cantidad de especies endémicas muy semejantes al piso basal, no obstante cuenta con el 10% de su superficie. Piso subalpino: Este piso tiene una superficie de 1 025 ha (0.2% de la superficie total de ACOPAC), con una topografía accidentada con pendientes de 30 a 60% o más y se localiza en la cordillera de Talamanca. En cuanto a ecosistemas se refiere, en el piso altitudinal subalpino se identificaron seis, de los cuales tres son ecosistemas naturales, dos seminaturales y uno cultural. En este piso se encontró un total de 350 especies, lo que equivale a un 6.8% de las reportadas para el ACOPAC. De estas especies, 22 son endémicas de Costa Rica y 5 de ACOPAC, 52 son útiles y ninguna está reportada como en peligro o amenazada. Piso alpino: Este piso altitudinal es el de menor superficie de ACOPAC con 384 ha (0.1%). Se encuentra en las partes más altas de la Cordillera de Talamanca y es precisamente aquí donde se localiza el punto más alto del ACOPAC, en el Cerro Buena Vista con 3 491 msnm. Los ecosistemas naturales de este piso abarcan un 87.5% del área total y junto con los ecosistemas seminaturales (12.5%), corresponden a la vegetación conocida como “páramo”. La riqueza de especies en este piso es muy baja (comparada con los anteriores) al contar con 206 especies, lo que representa un 4% del total de las especies de ACOPAC y es por lo tanto el piso con menor cantidad de especies. De igual manera, es el piso con menor representación de especies endémicas tanto del país como de ACOPAC y con menos especies útiles (27 especies). A partir de la información recopilada de las colecciones de los herbarios y de las visitas al campo se registraron para ACOPAC un total de 5 161 especies de plantas, lo que representa un 45.5% de las especies conocidas para Costa Rica. En el herbario del INBio se registraron 3 656 especies mientras que en le herbario del MNCR 3 941 especies; de la comparación y depuración de estas listas se generó un total de 4 932 especies, correspondientes a especímenes recolectados antes de setiembre del 2000 (fecha de inicio del proyecto). Por su parte, el trabajo de campo generó un total de 2 281 especies. El grupo de las angiospermas fue el que contó con mayor riqueza al registrar 4 550 especies, de las cuales 3 445 son dicotiledóneas (66.7%) y 1 105 son monocotiledóneas (21.5%). El siguiente grupo en mayoría fue el de los helechos (Pteridophyta) con 570 especies (11%), los briófitos con 35 especies (0.7%) y por último las gimnospermas con 6 especies (0.1%). Con respecto a los hábitos de crecimiento de las plantas se encontró que la forma dominante fueron las hierbas con 2 480 especies (48.1%), seguido por los árboles con 1 163 especies (22.5%), los arbustos con 990 especies (19.2%) y los bejucos con 528 especies (10.2%). Las plantas epífitas se distribuyeron entre los hábitos de hierbas y arbustos para un total de 672 especies (13%), las plantas parásitas estuvieron representadas por 9 especies (0.17%) y las acuáticas por 8 especies (0.15%). Con respecto a la procedencia de las especies, se determinó que 4 935 son nativas (95.6%) de Costa Rica y 226 exóticas (4.4%). Dentro de las especies nativas 295 (6%) son especies endémicas del país. Las 5 161 especies registradas para ACOPAC se distribuyen en 260 familias y 1 593 géneros lo que corresponde a 85% y 79.2% del total de familias y géneros conocidos para Costa Rica. El 56% de las especies registradas en el área se distribuyen en 25 familias, de las cuales 12 poseen más de 100 especies y 13 entre 50 y 100 especies. En total se determinaron 25 especies maderables de importancia para la conservación, 5 de las cuales se encuentran en peligro de extinción y 20 poseen sus poblaciones bajo amenaza. Se registró un total de 796 especies (15.4% del total) que poseen algún tipo de uso (actual o potencial) para el ser humano. Un 84.4% corresponden a especies nativas y el restante 15.6% a especies exóticas. El uso medicinal recae sobre 372 especies mientras que en la categoría de especies ornamentales se registró un total de 166 especies. De las 1 163 especies de árboles 204 (3.4%) son utilizadas por su madera en mayor o menor grado, 108 especies tienen uso comestible y 155 especies fueron clasificadas como de uso menor (artesanía, leña, plantas hospederas de mariposas, especies de sistemas agroforestales, extracción de colorantes, plantas forrajeras y las utilizadas como pesticidas en agricultura orgánica). La matriz de confusión nos da un ámbito de confiabilidad de 71.3% lo que significa que los resultados del mapeo de ecosistemas de ACOPAC pueden ser utilizados como una guía orientadora sobre la cobertura, pero con precaución y no con una certeza total. Las causas de la misma corresponden a una combinación de tres posibles motivos: la ausencia de sistematización en la selección de puntos de muestreo durante la comprobación de campo, las inexactitudes del proceso de fotointerpretación y los cambios temporales (de origen natural y antrópico) experimentados por los ecosistemas entre las fechas de la toma de las fotografías aéreas y la comprobación de campo. Muchos de los errores encontrados en la matriz se dan porque hay un movimiento entre ecosistemas de similar composición, principalmente matorrales y herbazales. Conclusiones: - En ACOPAC existe una variedad de condiciones ambientales que favorece la presencia de un mosaico de ecosistemas, hábitats y tipos de vegetación muy diferentes entre sí. A la vez, que propicia el desarrollo de actividades económicas intensivas y extensivas que atentan contra los recursos biológicos silvestres que allí se encuentran. - Dentro de los pisos altitudinales, el piso basal es el más extenso y el que presentó mayor cantidad de ecosistemas, sobre todo culturales. - Los ecosistemas culturales ocupan la mayor parte del territorio de ACOPAC y son dominados por los pastizales. - El cultivo del café es la actividad agrícola más importante en el área (26 721 has, 4.9% de la superficie del ACOPAC), principalmente en el montano bajo (22 185 has) y fue seguida por la palma de aceite en el piso basal (12 544 has). - La fragmentación del bosque es evidente en la mayor parte del área y sobre todo en los pisos basal, premontano y montano bajo, debido principalmente al cambio de uso de la tierra para cultivos y/o ganadería. - Los ecosistemas seminaturales presentaron el tercer lugar en cuanto a extensión y son de especial importancia ya que son áreas que se encuentran en proceso de recuperación. - En ACOPAC se presenta una importante representatividad de la riqueza florística del país, lo cual se manifiesta en la presencia de 5 161 especies, en cerca del 10% del territorio costarricense. No obstante, la realización de más estudios en la zona podría aumentar esta cantidad. - La importancia de las colecciones botánicas, como las que se encuentran en el MNCR y el INBio, queda en evidencia ya que consultando esta fuente, se obtuvo el 95% de la riqueza botánica presente en ACOPAC. - El piso altitudinal más importante y prioritario de conservar corresponde al premontano, específicamente el bosque denso, ya que allí se registró la mayor cantidad de especies; los bosques densos y herbazales de Chusquea de los pisos subalpino y alpino al presentar la mayor cantidad de especies endémicas (en proporción a la superficie) y ambientes naturales que son escasos; y el manglar por ser un ecosistema que requiere condiciones biofísicas muy especiales para su mantenimiento. - La matriz de confusión es una excelente herramienta como sistema de control de la calidad y confiabilidad de la información generada a partir de un muestreo, sin embargo esta debe ser considerara desde el inicio del proceso, para evitar una serie de sesgos que puedan no reflejar las calidades reales de un conjunto de datos recopilado. Si bien los datos reagrupados demuestran una calidad aceptable del proceso, la incorporación de la matriz de confusión como mecanismo de evaluación del trabajo realizado, desde el inicio del proyecto, habría mejorado considerablemente los índices alcanzados. Recomendaciones 1. Asegurar la continuidad de las masas boscosas (indistintamente de su tamaño) a través de la implementación de corredores biológicos que permitan el contacto de las diferentes poblaciones de especies silvestres a lo largo del gradiente altitudinal. 2. Retomar e implementar las recomendaciones emanadas del proyecto GRUAS (García 1996) con respecto al establecimiento de nuevas áreas protegidas, cambiar alguna categoría de protección así como a la ampliación de algunos Parques Nacionales presentes en ACOPAC. 3. Prestar una especial atención y concentración de esfuerzos a la protección de los ecosistemas identificados como de prioridad para la conservación, a saber: el bosque denso del piso premontano, el bosque denso y el herbazal de Chusquea de los pisos subalpino y alpino y el manglar. 4. Las especie en peligro de extinción, las especies amenazadas y las endémicas deben recibir especial atención debido a lo reducido de sus poblaciones. 5. Los ecosistemas seminaturales, en sus distintos niveles de recuperación, deben protegerse ya que podrían convertirse en los futuros bosques densos del área. 6. Propiciar y facilitar la realización de estudios ecológicos a largo plazo. 7. Realizar programas de capacitación dirigidos tanto a los funcionarios de ACOPAC como a los grupos naturalistas organizados presentes en el área.
8. Contemplar, dentro de los programas de conservación lo relacionado a la protección de suelos. 9. Dedicar esfuerzos para la conservación de hábitats mediante la educación, capacitación y opciones de desarrollo acordes que permitan el menor impacto ambiental. 10. Existen 21 cuencas hidrográficas dentro de ACOPAC, por lo que es necesario realizar un diagnóstico de ellos e implementar acciones que conlleven a la protección, recuperación y restauración de sus ecosistemas. 11. Realizar un análisis de las áreas prioritarias de pago de servicios ambientales con base en aspectos como la diversidad de especies, zonas de endemismo, ecosistemas únicos, ecosistemas de importancia para la conservación, capacidad de uso, etc. 12. Realizar un diagnóstico de los ecosistemas y su cobertura vegetal por Área Silvestre Protegida, con la finalidad de comparar cuáles ecosistemas están siendo protegidos, cuáles no lo están e incluso si es necesario cambiar algunas de las categorías de protección. |