Museo Nacional de Costa Rica

Advertisement
Advertisement
 
              
Exhibiciones

Conózcalos

Notas sobre la letra del Himno Nacional de Costa Rica

María Elena Masís
Historiadora y gestora cultural, Dpto de Proyección Museológica

En la Sala de Historia Patria podrá encontrar el piano con el que se tocó y canto por primera vez el himno nacional de Costa RicaEn junio de 1903, el presidente Ascensión Esquivel, convocó a un concurso para la creación de una nueva letra para la música del Himno Nacional.  (Recordemos que la Música del Himno Nacional ya existía desde 1852 y que había sido compuesta por Manuel María Gutiérrez)

El concurso lo ganó José María Zeledón Brenes, quien bajo el seudónimo de Labrador, presentó la letra en sobre cerrado, esperando el fallo de los jueces.

El poeta “Billo”  Zeledón se hallaba en la plenitud de su vida, amante de la poesía y la Patria, quiso crear un Himno que despertara en todos los costarricenses el sentimiento de amor a la patria, que fácilmente pudiera grabarse en la memoria del pueblo y que constituyera un verdadero canto nacional.

El piano que con gran orgullo luce el Museo Nacional de Costa Rica en su sala de Historia Patria, es el piano en el que por primera vez se tocó el Himno Nacional de Costa Rica, con la letra de José María “Billo” Zeledón.

La letra del Himno fue escrita en Curridabat, en casa de su suegro, don Gaspar Venegas, que poseía una hacienda de café, cuya entrada se ubicaba  en la calle que une Zapote con Curridabat, casi al frente de la residencia de don José Basileo Acuña, otro ilustre escritor nacional.  La casa era confortable y cómoda, rodeada de jardines, circundada de hermosos naranjos, y rodeada de esbeltas araucarias engalanadas por enredaderas de flores de verano y aromatizada con el perfume de las magnolias.  La casa miraba al Sur, a poca distancia del río María Aguilar, cuyas márgenes estaban pobladas de tupido bosque.  En ese rincón de San José, creó Billo Zeledón la letra del Himno, acompañado por su esposa Esther, quien ejecutaba el piano con maestría y por su amigo; don Alfonso Jiménez Rojas, quien consiguió las partituras de la música y en una sola noche,  en palabras del propio artista, salió el himno casi de improviso. 

El jurado calificador lo componían los escritores más destacados de su generación y un famoso músico italiano que vivía en Costa Rica, que tuvo la misión de dictaminar la adaptación de los versos a la música.  El fallo del jurado fue unánime y cuando los jueces pronunciaron su veredicto y este se dio a conocer en la prensa nacional, hubo un gran regocijo en Curridabat.  La filarmonía local, dirigida entonces por don León Castro y multitud de vecinos, se presentaron a la casa de don Gaspar Venegas para congratular a Billo y festejar la gratísima efeméride.  Fue entonces cuando el público pudo escuchar a la esposa del insigne Billo Zeledón, quien plena de emoción, se sentó al piano y acompañó el canto del Himno Nacional que fue interpretado por vez primera por los concurrentes. Tal es la descripción de los hechos que relata J.M. Mata Esquivel en 1953.

Hoy día ese piano se encuentra en el Museo Nacional para educar en valores cívicos a los cientos de niños y jóvenes que desfilan por el museo durante todo el año; y con más razón durante estas fiestas patrias. Acérquese usted también y déjese contagiar por el fervor patrio y conozca el piano de la familia de Billo Zeledón.

Fuentes:

Guillermo Brenes Tencio.  Símbolos de libertad en Costa Rica a inicios de la vida republicana.  En: Revista Umbral.  San José, Costa Rica: Colegio de Licenciados y Profesores en Letras, Filosofía, Ciencias y Artes, II Semestre 2009.

J.M. Mata Esquivel. 1953.  Citado por Evangelina Quesada Núñez. Costa Rica y su folclores.  San José: Ministerio de Gobernación, 1956, pp. 61 – 63

Ana Patricia Pacheco Ureña.  Los Símbolos Nacionales de Costa Rica. San José, Costa Rica: Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, 2003.