Museo Nacional de Costa Rica

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El maíz en las excavaciones arqueológicas

Julio César Sánchez
Arqueólogo, Dpto. de Antropología

Son difíciles de encontrar, pero en algunas excavaciones arqueológicas se encuentran muestras de alimentos o plantas. Fotografía del Dpto. de Antropología e HistoriaDurante las excavaciones arqueológicas que realizan los arqueólogos investigadores del Departamento de Antropología e Historia del Museo Nacional, se encuentra evidencia arqueológica de diversa índole, siendo la cerámica y la lítica los más comunes. Sin embargo, también se pueden hallar materiales orgánicos como restos óseos humanos y faunísticos, flora, madera y materiales inorgánicos tales como oro, piedras verdes, guanina, vidrio, porcelana y conchas.

El Departamento de Antropología e Historia maneja una base de datos bastante amplia y detallada sobre las muestras de flora halladas en contextos arqueológicos. Según la base “Orígenes” de los 3570 sitios arqueológicos registrados en el país, en 61 de ellos se reporta este tipo de hallazgo. Esto significa que entre las colecciones del Museo Nacional se cuenta con los restos de palmas, frijoles, dos variedades de maíz y gramíneas, entre otros, además de una pequeña colección de referencia de semillas modernas.

Entre estos restos destacamos hoy al maíz. El cual es originario de Mesoamérica, específicamente del valle de Tehucán, Estado de Puebla, México. Investigaciones realizadas en esa zona han datado este tipo de muestras hacia el 7000 a.C.

Detalle de una pequeña mazorca localizada en una excavación arqueológica. Fotografía del Dpto. de Antropología e HistoriaPara Costa Rica, se tiene evidencia arqueológica de la presencia del maíz desde hace 5600 años. Este suele encontrarse carbonizado y en asociación a tumbas y hornos, así como en el interior de artefactos cerámicos. En dos investigaciones realizadas recientemente en la zona de Playa Panamá en Guanacaste y en Tres Ríos se hallaron restos de maíz carbonizado.

El maíz hallado en excavaciones arqueológicas permite al investigador fechar el sitio arqueológico, determinar que especies de flora eran cultivadas por los indígenas, determinar cuáles especies eran más importantes que otras (según la densidad encontrada), determinar cuáles fueron las especies más aptas para ciertas zonas y ciertos criterios ambientales, identificar posibles componentes de la dieta de los grupos e incluso los usos rituales que tenían nuestros ancestros.