Museo Nacional de Costa Rica

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Descubra los hongos que tienen algunos metates precolombinos

Armando Ruiz-Boyer
Biólogo, Dpto. de Historia Natural

Vitrina La Fauna y el Mundo Espiritual, de la Sala Precolombina del Museo NacionalEn la sala Precolombina del Museo Nacional, en la vitrina “La Fauna y Mundo Espiritual”, se muestran dos figuras que fueron elaboradas en un metate trípode con figura humana, procedente de la provincia de Guanacaste (del 300 a.C al 300 d.C). Las figuras se ubican en los extremos del metate y son hongos, debido a que su forma deja ver estructuras básicas que poseen la mayoría de especies denominadas como Agaricales, como por ejemplo el píleo, conocido comúnmente como sombrero y el estípite que representa el pie del hongo.

Los grupos indígenas han mantenido una relación muy importante con la naturaleza, ellos la utilizaban principalmente como símbolos de fuerza, peligro y astucia.
  
Hongo Amanita Muscaria donde se ven el píleo y el estípite. Fotografía Dpto. de Historia NaturalPor la forma de las figuras construidas por los indígenas, éstas podrían pertenecer a la especie Amanita muscaria. Sin embargo, por las características que presentan también podrían responder a otras especies encontradas en los bosques de nuestro país. El nombre específico muscaria” se debe a capacidad que tiene el organismo para atraer insectos, especialmente moscas.

La especie posee una amplia distribución a nivel mundial, en nuestro país se ha encontrado creciendo sobre el suelo en los bosques de pino y ha sido observada principalmente en el Parque Nacional Volcán Irazú, en el Refugio Forestal Río Macho y en el Refugio Forestal Los Santos, todos en la provincia de Cartago, así como en el Cerro Chirripó, la montaña más alta de Costa Rica con 3 820 metros sobre el nivel de mar. Esta especie se encuentra frecuentemente entre los meses de julio a noviembre, formando grupos o desarrollándose de manera dispersa.  

Detalle del hongo tallado en el metate, donde se nota claramente el píleo y el estípite. Fotografía Dpto. de Proyección MuseológicaPor la coloración rojo brillante de la superficie del sombrero y por la presencia de escamas blancas que lo cubren es fácil de reconocer en el campo. Según la literatura existente, la especie se describe como muy tóxica, la cual puede ocasionar graves problemas al ser humano si se consume en grandes cantidades. Produce trastornos gástricos como dolores abdominales, diarreas y vómitos.