Vol. 6 / Nº 6/ edición junio del 2013

Aportes

Juana de Arco y Costa Rica

Roberto Le Franc Ureña
Antropólogo

Foto tomada de la página http://wego.files.wordpress.com/2008/07/z_juana_arco.jpg

Son conocidos los rasgos esenciales de la historia de Juana de Arco, la Doncella de Orleáns, o como se le conoce también “la pucelle”. Su gesta ha crecido a través del tiempo y hoy día, gracias a la televisión y al cine, que nos acerca a las épocas remotas del siglo XV, podemos apreciar y valorar su martirio y su justa elevación a los altares.

Juana de Arco aún hoy en día crea polémica: es reconocida en el mundo entero como Santa y Mártir, como soldado, como sencilla pastora de Domremy y como heroína y patrona de Francia, pero a la vez se le acusa de bruja, hechicera, y apóstata.

Juana de Arco nació en Domremy en 1412 y murió quemada en la hoguera en Rouen en 1431, a los 19 años.

El encanto de acción heroica en defensa de su patria amenazada y de su querido Delfín Carlos ha sido fuente de inspiración para numerosos estudios de la historia, escritores, poetas, dramaturgos, escultores, pintores y compositores musicales; así más de dos mil piezas, ensayos, poemas, óperas, a la vez que un sin fin de óleos, grabados, esculturas y todo tipo de representaciones, desde las obras medievales hasta las más modernas, testimonian su presencia en el tiempo.

En Costa Rica, gracias al desarrollo que tuvo el sistema educativo a partir del siglo XIX, así como a la influencia extranjera, sobre todo de inmigrantes franceses, la historia, vida y martirio de Juana de Arco llegó a ser bastante conocida.

La Primera Guerra Mundial permite que se divulgue una excelente marcha militar, obra del francés Louis Ganne, denominada Marcha Lorraine, conocida en nuestro medio como Himno a Juana de Arco. Es muy probable que la misma fuera traída al país por medio de la monjas francesas del Colegio de Sión y que luego pasara a otras instancias; en todo caso era enseñada en el Colegio Superior de Señoritas, en los años 30 del siglo pasado, por la profesora de música Srta. Petrita Rosat Bonnefil.

La marcha en cuestión con música de Ganne y letra de Jules Jouy y Octave Pradels, relata la historia de Juana de Arco, hija de la Lorena, que como pastora y como guerrera con su corazón inflamado por la fe defiende a su país y a su rey.

Muchas jovencitas costarricenses, madres y abuelas hoy día, aprendieron y cantaron en francés esta hermosa canción, en un país que poco tenía que ver con Francia y sus problemas, pero que ayudaba a exaltar lazos de solidaridad con esa Francia abatida.

En este pequeño trabajo no podemos dejar de mencionar a don Francisco Jiménez Núñez, pues su historia es muy interesante y nos permite valorar el aprecio y amor que le guardaba a nuestra protagonista.

Cuentan sus familiares, en este caso su nieta doña Amalia Jiménez, que don Francisco admiraba tanto a Juana de Arco, y le guardaba tanta devoción, que en los días previos a su canonización y elevación a los altares, (1920) por el papa Benedicto XV, recibió de este un gran milagro. Lo anterior lo motivó a encargar en Italia la confección de una escultura en mármol blanco de Carrara, y que representaba a Juana como pastora recibiendo su inspiración. El rostro de esta escultura corresponde al de una de sus hijas, obtenido de una fotografía enviada a Italia para tal efecto.

Esta escultura se encuentra ubicada en el panteón particular de la familia Jiménez, en el cementerio de la ciudad de Guadalupe, al noreste de San José y que se denomina Panteón Domremy, nombre alusivo al pueblo donde nació Juana.

Inició también el señor Jiménez la tradición de obsequiar a cada hijo (8 en total) una imagen de Juana de Arco, en barro cocido, representando diversos aspectos de su vida y martirio. La misma debe ser traspasada al primogénito de cada hijo el día de su matrimonio.

Aún hay más, la casa de habitación de don Francisco ubicada en San Francisco de Guadalupe, ostentaba en su pórtico un arco con la inscripción “ASIS-DOMREMY 1928”, alusivo a la doncella de Orleáns; lastimosamente derribado hoy día. No olvidemos también que el señor Jiménez conformó la Sociedad Domremy, encargada de comerciar productos farmacéuticos.

La dramaturgia costarricense también ha sido influenciada por el tema de Juana de Arco; así en 1982 se estrena la obra del autor nacional Juan Fernando Cerdas Albertazzi, “Juana de Arco”; la misma es repuesta en 1986 con un éxito rotundo, por el Teatro Municipal, de la Municipalidad de San José y bajo la dirección de su autor, en el Teatro La Aduana.

Por otro lado a Santa Juana se le publica una reseña de la vida en el apartado “el Día Histórico” en el diario La Nación y ocasionalmente se le dedica algún artículo periodístico que hace referencia a su vida.

Cabe preguntarnos ahora ¿qué sucede en Costa Rica actualmente en relación a Juana la doncella de Francia?
Aparentemente permanece un poco en el olvido, algunos devotos se acuerdan de ella, la reconocen como santa y la honran en su día, el 30 de mayo, aniversario de su martirio. Otros eventualmente compran una estampita de la santa en algún puesto de venta de imágenes religiosas en San José, o le rezan una oración.

Si bien la Iglesia Católica costarricense no hace alusión a Juana en su santoral y su día no aparece registrado en la mayoría de los calendarios, parece que las cosas están cambiando, vemos así que en algunos calendarios nuevos se incluye el 30 de mayo como día de la santa; además el sacerdote Gilbert Ceciliano, Capellán General de la Fuerza Pública de Costa Rica, quiso ubicar en el templo parroquial de la Fuerza Pública de Nuestra Señora de Ujarrás, en la sede del Ministerio de Seguridad Pública en San José, a todos aquellos santos y santas que algo tuvieron que ver en su vida con la milicia, el ejército o las armas. Así, conociendo la historia de Juana de Arco, decide encargar la confección de una imagen y ponerla al culto en dicho templo. Esta acción reciente ha sido bien vista y poco a poco se reconoce a Juana como una santa y mártir.

Fotografía: http://wego.files.wordpress.com/2008/07/z_juana_arco.jpg


 
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Horario: De martes a sábado, de 8:30 a.m a 4:30 p.m. Domingos de 9 a.m. a 4:30 p.m. Lunes: Cerrado.

Tarifas: Nacionales adultos ¢1500. Estudiantes, niños menores de 12 años y ciudadanos de oro, entrada gratuita. Extranjeros $8, estudiantes extranjeros identificados $4.

Tels: +506 2257-1433 - Fax: +506 2233-7427 - Aptdo: 749-1000 San José, Costa Rica.

Dirección: Avenidas Central y Segunda, San José, Costa Rica. Entrada principal: Fachada Oeste, Plaza de la Democracia.

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