Museo Nacional de Costa Rica

Tema del mes

Durante este año 2013, vamos a dedicar esta sección a temas de recursos naturales, medio ambiente, protección y algunas curiosidades acerca de las plantas y su ecosistema. Esperamos que la disfruten.

2 de febrero: Día Internacional de los Humedales

Silvia Lobo
Bióloga, Dpto. de Historia Natural

Humedal Térraba- Sierpe. Fotografía de Silvia Lobo, Dpto. de Historia NaturalLago, charquito,
poza, manglar,
agua escondida
en todo lugar.

Húmeda vida
casa y comida,
es el trabajo
del humedal.

Tomado de: Ani Brenes Herrera. 2008. Bienaventuranzas de la naturaleza. EUNED. 2008.

Todos los 2 de febrero desde el año de 1975 se celebra el Día Internacional de los Humedales. Distintos actos son programados por entes gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos que tratan de sensibilizar al público en general acerca de los valores de los humedales y los beneficios que aportan. Sumándonos a este esfuerzo, en esta oportunidad deseamos conmemorar este día brindando información sobre el Humedal Nacional Térraba-Sierpe, declarado Humedal de Importancia Internacional en 1995 por la Convención Ramsar. 

Nombre científico Butorides virescens. Fotografía de Ghisselle Alvarado, Dpto. de Historia Natural Este humedal se encuentra en la cuenca baja de los ríos Sierpe y Térraba y se ubican en una sección de la costa del Pacífico Sur de Costa Rica, en la Provincia de Puntarenas, Cantón de Osa, entre los Distritos Puerto Cortés y Palmar. La riqueza y beneficios de este humedal fueron detectados mucho antes que nosotros por los indígenas que se asentaron en sus alrededores. Estudios arqueológicos han demostrado la presencia indígena en la zona desde 300 a.C. y hasta la llegada de los españoles en 1500 d.C.

Es probable que la riqueza natural que proporcionaba este ambiente contribuyera en el importante desarrollo social y político encontrado en esta cultura, propiciando una agricultura intensiva alrededor del maíz, varios cultivos asociados como el algodón y palmas como el coyol y la palma real, así como el uso del guapinol y el nance; en las zonas costeras se manifiesta el aprovechamiento de los recursos del manglar, a través de la recolección de moluscos, la caza y la pesca en desembocaduras.

El Humedal Térraba-Sierpe es un complejo de ambientes entre los que se encuentran canales mareales, playones, manglares y bosques, variedad que también se ve reflejada en la rica y abundante flora y la fauna que allí habita. Gran cantidad de especies vegetales entre las que están los mangles, icacos, palmas, árboles como el chaperno, guabas, el zapotón, el helecho negraforra, bejucos, plantas acuáticas, hierbas y pastos constituyen alimento y hogar de aves, venados, monos, mapaches, felinos, serpientes y muchos otros. Bajo el agua ya sea salobre o salada habitan igualmente distintas especies de reptiles, moluscos, crustáceos y peces.

Nombre científico Genipa americana. Fotografía de Joaquín Sánchez, dpto. de Historia NaturalEn este humedal se protegen cuatro especies de tortugas marinas que llegan a desovar: carey, lora, verde y baula. También existen importantes poblaciones de piangua, otrora especie muy explotada comercialmente y que actualmente su aprovechamiento está restringido. Otras especies en peligro también habitan en esta zona: cocodrilo, espátula rosada y mono tití, entre otros. Igual importante es la presencia de varias especies de plantas endémicas.

Desde el punto de vista humano el humedal de Térraba-Sierpe provee de refugio y alimento a diferentes especies animales y vegetales que son fuente de subsistencia de las comunidades locales, es hábitat de especies marinas comerciales, provee apoyo externo a pesquerías y a la pesca del camarón, provee de vías de comunicación entre las comunidades y para el transporte de turistas, protege contra inundaciones, captura sedimentos, purifica las aguas, es sumidero de residuos agroquímicos, aguas residuales y CO2, protege el manto acuífero, es importante para la recreación, el turismo, la educación e investigación.

Aunque los humedales proveen gran cantidad de bienes y servicios, son los ecosistemas más amenazados de Centroamérica (y Costa Rica no es la excepción). En la zona Pacífica de Centroamérica se han perdido grandes extensiones de humedales y su principal causa ha sido el cambio de uso de suelo, donde se han drenado o rellenado humedales para establecer zonas agropecuarias, zonas urbanas o infraestructura. La erosión, sedimentación y contaminación también impactan la calidad de agua que circula por los manglares y las desembocaduras de la zona costera.

El potencial que poseen las zonas de manglar para satisfacer las necesidades del desarrollo está basado en el mantenimiento de su integridad funcional. Los niveles de productividad y desarrollo económico deben de sujetarse a una planificación adecuada, incluyendo el manejo y protección de estas áreas, con el objeto de garantizar que, tanto el recurso natural explotado, como su potencial, sean conservados adecuadamente. Bien manejados, estos ecosistemas pueden ayudar a satisfacer las necesidades de las comunidades que dependen de ellos y generar productos comerciales de variada índole, además de proporcionar hábitats protegidos y ricos en nutrimentos, que muchas especies silvestres emplean como áreas de alimentación, reproducción y protección, fortaleciendo actividades productivas como la pesca artesanal y comercial.

Referencias:

Sierra, C., E. Castillo & S. Arguedas. 2007. Diagnóstico biofísico, social, económico, productivo y análisis institucional. Serie documental: PMACOSA-N° 42.