Vol. 6 / Nº 6/ edición junio del 2013

Tema del mes

Karl Wercklé: un botánico de la “época dorada” de los naturalistas en Costa Rica

Mariela Bermúdez
Jefe, Dpto. de Proyección Museológica

Firma de C. Wercklé en una de ficha de uno de los ejemplares que se encuentran en el Herbario Nacional. Dpto. de Historia NaturalEn esta sección hemos tratado de exponer durante todo el año acerca de algunos colaboradores del Museo Nacional en diferentes periodos de la historia de éste. Varios naturalistas de la llamada “época dorada de los naturalistas” fueron reseñados, entre ellos algunos botánicos como Adolfo Tonduz y Henri Pittier, por lo que me parece justo y adecuado que el nombre de Karl Wercklé sea mencionado en esta sección, ya que el aporte que este hombre hizo a la botánica  costarricense es invaluable.

Karl Wercklé nació el 18 de julio de 1860. Fue un hombre muy culto, buen conocedor de los clásicos, la historia, la geografía y con un manejo práctico de varios idiomas modernos. Era alsaciano, de la Lorena francesa. Aunque él siempre se jactó de su origen alemán, cuando ingresó grave al hospital, antes de morir, indicó su nacionalidad como francesa.  

Guzmania condensata, ejemplar colectado por Wercklé en 1901. Dpto. de Historia NaturalProbablemente llegó a Costa Rica en al año 1897 desde Estados Unidos, país al que emigró primero desde Europa. Allí trabajó en Nueva York y en su primer viaje a Costa Rica vino en busca de plantas y semillas de valor ornamental para aclimatación en los jardines estadounidenses.
Regresa por segunda vez  en 1902.  En esta ocasión regresa por sus propios medios. Comienza así su segundo período costarricense que se prolongará hasta la fecha de su deceso.

La relación que sostuvo Carlos Wercklé con las instituciones locales relacionadas con las ciencias naturales, en esa época el Instituto Físico Geográfico y el Museo Nacional, así como la Sociedad Nacional de Agricultura, fueron siempre tenues y ocasionales. Con el Museo Nacional tuvo esporádicas, pero muy oportunas relaciones y probablemente, éste acompañaba a Tonduz y otros naturalistas en sus giras al campo.
Por muy corto tiempo,  en 1911, laboró para el Museo Nacional, como encargado del Herbario Nacional. Gómez cita una carta que fuera enviada por don Carlos a su jefe Anastasio Alfaro:
 

11 de nov. de 1911
Señor Don Anastacio Alfaro
Director del Museo Nacional
Muy señor mío
Aquí llegó ayer un Señor Padilla del Salvador* con autorización de Ud. para escudriñar el herbario. El no hae más que apuntar la lista de plantas; entonces no sé por qué el gran tonto no quiere copiar simplemente la lista que le di, de todas las plantas existentes en el herbario. Ud. comprenderá que los paquetes que contienen varias familias quedarán en orden invertido como él lo hace y no corresponderán ya desde luego á la numeración de la lista,
de Ud. muy atento Servidor
C. Wercklé

Cavendishia capitulata, planta colectada por Wercklé en 1897. Dpto. de Historia NaturalA partir de 1912, al parecer y por no encontrarse suficientes registros de su participación en las instituciones del país, el nombre de Wercklé desaparece  de la vida pública, y se cree que inicia un largo exilio en su casa en Orotina “El Coyolar”, de la cual salía solo a realizar excursiones al campo a otros sitios del país. 

A pesar de tener una vida bohemia y solitaria, debido a su alcoholismo, fue un fecundo escritor. Luis Diego Gómez cita 85 escritos realizados por él, incluyendo su obra La Subregión Fitogeográfica Costarricense donde hace una descripción muy clara sobre la flora de las diversas regiones del país, que con base en altitud y otros datos climáticos pudo establecer. En esta publicación ya se refiere  al páramo costarricense, el cual fue bastante estudiado por él. Con esta obra, deja claro que su mayor aporte a la botánica costarricense fue su extenso trabajo de campo, plasmado en esta publicación que sirvió para que muchos otros botánicos pudieran estudiar mejor la distribución geográfica de los diferentes grupos de plantas.   Entre las colectas que se encuentran en el Herbario Nacional, destacan varios “tipos”, es decir, especímenes  que resultaron ser especies nuevas para la ciencia.  

Esquela que anuncia la muerte de Wercklé.Su protectora fue siempre doña Amparo López Calleja de Zeledón, quien siempre lo apoyó económicamente y le patrocinó parte de sus giras e incluso se hizo cargo de sus funerales. Don Carlos murió  el 24 de noviembre de 1924 en el Hospital San Juan de Dios. El 25 de noviembre, sale publicada esta nota en el Diario de Costa Rica y sus restos son depositados junto a los de José Cástulo Zeledón en el Cementerio General. 

Referencias bibliográficas:

Gómez, L. 1978. Contribuciones a la pteridología costarricense. XII. Carlos Wercklé.  BRENESIA 14-15:361—393.

http://www.sinabi.go.cr

 

 
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Tarifas: Nacionales adultos ¢2 000. Entrada gratuita para estudiantes con carnet, menores de 12 años y adultos mayores de 65 años con identificación.

Extranjeros: Tarifa general $9. Estudiantes extranjeros identificados $4.

Tels: +506 2257-1433 - Fax: +506 2233-7427 - Aptdo: 749-1000 San José, Costa Rica.

Dirección: Avenidas Central y Segunda, San José, Costa Rica. Entrada principal: Por la fachada oeste-Plaza de la Democracia.

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