Vol. 6 / Nº 6/ edición junio del 2013

Tema del mes

Por siempre… Henri Pittier

Mariela Bermúdez

Jefa, Dpto. Proyeción Museológica

Fotografía tomada del libro de  Yolanda Texera.  La modernización difícil:  Henri Pittier en Venezuela 1920-1950Mes de agosto. No podemos dejar pasar en este mes referirnos al suizo Henri Pittier, máxime que es el mes en que se conmemoran 155 años de su natalicio. Es pertinente recordarlo con algunas notas sobre su vida y sus valiosos aportes.

Si lo describimos con epítetos de hoy, podemos decir con certeza que Henri Pittier fue un innovador en su tiempo. Abrió brecha tanto en la montaña como en las instituciones que creó y levantó con gran esfuerzo, tanto aquí como en otros países de América Latina; Venezuela es uno de ellos. En la literatura existente y en los informes que él enviaba a sus superiores, había siempre una queja por la falta de recursos y penurias económicas que atravesaban las instituciones que dirigía, pero a pesar de ello, luego venían los informes de la labor científica que coordinaba y  se notaba el avance obtenido en sus expediciones científicas, casi siempre  en colaboración con  otros distinguidos científicos de la época.

Honor para el Museo Nacional: al crearse el Instituto Físico-Geográfico se creó como una dependencia de éste, el  Servicio Botánico, que más tarde se convirtió en el Herbario Nacional y pasó a formar parte del Museo Nacional. Con la ayuda de su colaborador y paisano Adolfo Tonduz, Henry Pittier prácticamente da inicio a un inventario sistemático  y ordenado de nuestra flora, asegurando además que los especímenes colectados queden también en el Herbario a buen resguardo. Pittier llegó a nuestro país en 1887 como parte de la reforma educativa liderada por Mauro Fernández y ese mismo año se funda, por insistencia de él mismo, el Observatorio Meteorológico del Liceo de Costa Rica, que fue la base para la creación del  Instituto Meteorológico Nacional (1888). Este fue posteriormente absorbido por el Instituto Físico-Geográfico Nacional (1889), todas ellas, instituciones dirigidas por él.

Como vemos, su paso por nuestro país, fue corto pero muy fructífero y como suele suceder, con estos personajes tan emprendedores, suelen buscar nuevos retos y experiencias, y esta no fue la excepción.En 1901 se trasladó a Washington a trabajar con el Departamento  de Agricultura de los Estados Unidos, aquí continua con el estudio de las colecciones que realizó en Costa Rica y como producto de esta investigación publicó en 1907 la obra “Primitiae Flora Costaricencis”.

Lo más interesante de Pittier era que además de sus colectas y sistematización de especies, iba cartografiando las áreas que visitaba, por lo que la investigación cartográfica, meteorológica y botánica dio un salto abismal en esa época. “Para 1904, las investigaciones cartográficas, meteorológicas y botánicas del IFG, habían hecho de Costa Rica uno de los mejores centros de investigación científica en América Latina, en la categoría de los centros mucho más cosmopolitas de la Ciudad de México, Río de Janeiro, Buenos Aires y La Habana, opinión que demuestra la calidad de los trabajos producidos por la comunidad científica que integraba dicha institución”. (Díaz, R.2002).

Henri Pittier Dormond nace el 13 de agosto de 1857; del matrimonio formado por Jean-François Pittier y Elise Dormond que se había establecido en pleno campo, cerca de Bex (llamada antiguamente Beis, en alemán), pueblo montañés en la Suiza francesa no lejos del Lago de Ginebra. Su infancia fue definitivamente rural, la vocación por la ciencia en general y por la botánica en particular fue algo natural, que apareció en la primera infancia del niño Pittier. A los siete años, ingresa a la escuela, a unos 5 kilómetros de su casa. Debía realizar el recorrido diario a pie, por lo que se dedicó a coleccionar piedras y especímenes vegetales, así como insectos. Como no podía tener esa “colección” en su casa, buscó en las colinas cercanas una cueva que amplió con sus propias manos para hacer lo que sería su primer “museo”. En la Ecole Normale de Lausanne, a los veinte años, completó su Bachillerato en Ciencias Físicas y Naturales. Siguió estudios de ingeniería civil en la Universidad de Jena en Alemania, en donde además  obtuvo un doctorado en filosofía en 1885.

Se casó tres veces, su primer matrimonio fue en Suiza y del cual nacieron tres hijos: Matilde, Hans Sylvius y Rose. Su segundo matrimonio lo hizo en Costa Rica con una colombiana, Guillermina Fábrega, con quien procreó otros tres hijos: Margarita, Emilio y Teresa. En 1909 se casó por tercera vez, con Charlotta Falk, que había sido su colaboradora,  con la que no tuvo descendencia y con quien permaneció hasta el final de sus días. Sus dos hijos menores se quedaron a vivir con él y lo acompañaron a Venezuela. En Caracas, se relacionaron con el mundo petrolero: Emilio trabajó en la Texas Petroleum Company (Texaco) y Teresa se casó con un  norteamericano texano, ejecutivo de la empresa Mene Grande, subsidiaria de la Gulf Oil Company. Su obra en Venezuela.

Durante algo más de quince años, Pittier trabajó para el gobierno norteamericano y en todo ese tiempo evitó, a causa del frío, pasar los inviernos en Washington. En 1917, debido al ingreso de USA a la guerra, se vio obligado a quedarse en la capital, lo que le acarreó padecer de una fuerte pulmonía, que lo tuvo al borde la muerte. Esa fue una de las razones que lo motivaron a buscar otro lugar para trabajar y vivir; ya que él había visitado con anterioridad Venezuela y había quedado fascinado de su vegetación y su clima, inició las gestiones para radicarse allí.

En 1919 se mudó para siempre a Venezuela. El ministro de Relaciones Exteriores, contrató a Pittier para hacer un estudio de los recursos forestales del país, es así como se crea el Servicio Botánico del Ministerio de Relaciones Exteriores, que posteriormente pasaría a ser parte del Ministerio de Agricultura. Allí creó el Herbario Nacional e inició la recolección de datos para el “Manual de plantas usuales de Venezuela”. Con toda esa información recopilada, se fundó el Museo Comercial en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en donde también se exhibían otros aspectos de la historia del país. En 1931 creó la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. Gracias a sus gestiones ante el gobierno, en 1937 fundó el primer parque nacional de Venezuela, con el objeto de proteger su flora y su fauna, el que se conoce como Parque Nacional Henri Pittier,  ubicado al norte de la ciudad de Maracay.

A fines de 1949 sufrió un pequeño accidente, que a sus noventa y dos años se complicó, por lo que fue hospitalizado durante un mes en Maracay y no pudo recuperarse. Falleció el 27 de enero de 1950.

El pequeño explorador de los Alpes, se convirtió en un sabio que con su férrea personalidad, su entusiasmo, sus ansías de exploración y su enorme bagaje de conocimientos le dio un aporte invaluable al mundo entero en los campos de meteorología, cartografía, botánica y otras disciplinas en las que incursionó, como parte de esa personalidad inquisitiva y creadora. Costa Rica le debe mucho, y eso es algo que no debemos permitir que olviden las generaciones actuales y venideras.

Referencias bibliográficas:Casanova, Eduardo. 2012.  Henri Pittier (1857-1950). El sabio útil. Literanova. 07-07-2012. http://www.literanova.net/index.php/henri-pittier-1857-1950-el-sabio-util Díaz, Ronald E. La consolidación del Estado liberal y las investigaciones meteorológicas en Costa Rica (1887-1904). Universidad de Costa Rica.  Ponencia presentada en el VI Congreso Centroamericano de Historia. Universidad de Panamá, Ciudad de Panamá, 22-26 de julio de 2002.

Valerio, Ana L. 2000. Recordando al Dr. Henri F. Pittier Dormond (1857-1950). Brenesia 53: 1-2.

Texero, Y.2006. Henri Pittier y los inicios del Herbario Nacional en Venezuela. Acta Botánica Venezuelica. 29(2):369-383.    

 
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Horario: De martes a sábado, de 8:30 a.m a 4:30 p.m. Domingos de 9 a.m. a 4:30 p.m. Lunes: Cerrado.

Tarifas: Nacionales adultos ¢2 000. Entrada gratuita para estudiantes con carnet, menores de 12 años y adultos mayores de 65 años con identificación.

Extranjeros: Tarifa general $9. Estudiantes extranjeros identificados $4.

Tels: +506 2257-1433 - Fax: +506 2233-7427 - Aptdo: 749-1000 San José, Costa Rica.

Dirección: Avenidas Central y Segunda, San José, Costa Rica. Entrada principal: Por la fachada oeste-Plaza de la Democracia.

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