Museo Nacional de Costa Rica

 Tema del mes

A propósito del 7 de noviembre de 1889


María Elena Masís
Historiadora/ Educadora. Dpto. de Proyección Museológica

Retrato del expresidente José Joaquín RodríguezEl rasgo más notable de la evolución política de Costa Rica ha sido señalado repetidamente: predominio de la vía civilista, poca injerencia de los militares en la historia del país y una marcada vocación hacia la vía democrática. Esto ha sido señalado por analistas, políticos, juristas y docentes; que han querido resaltar esta nación como un país de paz y de auténtica democracia.

 Sin embargo, el camino hacia ese resultado ha sido gradual y lento.  Definitivamente… un PROCESO.  Creer que la democracia en Costa Rica surgió un día determinado y a partir de un acontecimiento específico, sería un error grave.

La democracia en Costa Rica ha sido un proceso en el que han intervenido distintos actores, a lo largo de la historia.  Es un proceso en el que convergen la voluntad de hombres y mujeres no sólo de las clases gobernantes sino de distintas fuerzas sociales.  Ha sido producto de las luchas sociales de amplios grupos de costarricenses,  que han tenido que luchar para hacer valer sus derechos tanto políticos como sociales.  Ejemplo son las luchas por el voto femenino y por las garantías sociales.

Revisemos lo sucedido hace 120 años, para analizar qué sucedió el 7 de noviembre de 1889 y por qué se escogió esta fecha para celebrar la democracia costarricense.

Según el texto tomado de La Nación: “En esta fecha, por primera vez en la historia de Costa Rica, el pueblo se lanzó a las calles para hacer valer su voluntad electoral”.

Bernardo Soto, quien era el presidente de la República en ese momento, tomó la decisión de separarse del poder para imponer al candidato oficial Esquivel y no entregar el poder a quien había triunfado en las elecciones que era José Joaquín Rodríguez.
 
El 7 de noviembre de 1889, siete mil costarricenses, organizados y armados con palos y machetes, salieron a las calles dispuestos a hacer valer el triunfo de José Joaquín Rodríguez. Ellos, al mando de Rafael Yglesias, sitiaron la ciudad de San José. Pero Bernardo Soto, en lugar de desatar la guerra, abandonó el poder y lo dejó en manos de Carlos Durán. Este último era el tercer designado a la presidencia de la República y gobernó durante seis meses. Al cabo de ese tiempo asumió el poder el presidente electo, José Joaquín Rodríguez”.

Hasta aquí cito lo escrito por el periódico La Nación, en la lámina educativa para conmemorar el Día de la Democracia costarricense.  Ahora bien; veamos lo que sucedió en el último tercio del siglo XIX para entender qué fue lo que sucedió ese 7 de noviembre de 1889:

Entre 1870 – 1889 el sistema político de Costa Rica va a estar en manos de los militares liberales Tomás Guardia y Próspero Fernández, así como el Licenciado Bernardo Soto Alfaro quien ocupó el poder de 1885 a 1889. Se trataba de un grupo esclarecido que contaba entre sus miembros a muchos intelectuales y profesionales civiles, que tenían un propósito muy claro desde el comienzo: trataban de modernizar al país, preparándolo para la vigencia de la democracia representativa. 

La prueba de fuego vino el 7 de noviembre de 1889, cuando los comicios fueron ganados por la oposición y muchos creyeron que no habría respeto para dichos resultados. (A este episodio se le conoce como la noche de los machetes) La efervescencia popular fue grande y el presidente Bernardo Soto decidió apartarse del poder para no provocar un derramamiento de sangre…y provocar una verdadera guerra civil.

Sin embargo el período que siguió al 7 de noviembre de 1889 no fue del todo tan democrático…. Los gobiernos de José Joaquín Rodríguez (1890 -1894) y de Rafael Iglesias (1894 – 1902), abundaron en persecuciones políticas a la oposición y fraudes electorales; pero continuaron la obra de modernización y progreso material de los militares liberales que los precedieron.

El presidente Rodríguez, que arribó al poder seis meses después de la noche de los machetes, clausuró el Congreso en 1892 y gobernó hasta el fin de su período con las garantías constitucionales suspendidas.  En las elecciones de 1894 triunfó el Partido de oposición, pero el gobierno anuló las elecciones, volviendo a suspender las garantías constitucionales.  Con la oposición amordazada o en la cárcel, los electores gobiernistas eligieron como presidente al candidato oficial, Rafael Yglesias, yerno del presidente.  Joven y autoritario, Yglesias reunía las condiciones típicas de un caudillo civil.

En 1897 logró que los diputados reformaran el artículo 97 de la Constitución para permitirle la reelección inmediata.  Al año siguiente; y luego del retiro forzado de la oposición; ganó con facilidad unas elecciones que habían sido previamente arregladas, y así gobernó hasta 1902, año en el que tuvo que transar con los políticos opositores y renunciar a la imposición de un candidato propio y dejar el poder en manos de una nueva generación de civiles denominada la “generación del Olimpo”, pero esto será tema para otro ensayo.

Lo importante de todo esto, es que aunque siguió habiendo fraudes en las elecciones y muchas componendas entre camarillas políticas; el sistema electoral se fue perfeccionando y se abrió el camino para una participación más amplia y democrática con el voto directo, a partir de 1913 y el voto secreto, a partir de 1925 y la democracia a la tica, se va poco a poco perfeccionando…