Vol. 6 / Nº 6/ edición junio del 2013

Tema del mes

¿Por qué debemos cuidar las colecciones de Historia Natural?

Silvia Lobo
Bióloga, Dpto. de Historia Natural

El Museo cuenta con una colección de más de 19 mil ejemplares de mariposas diurnas. Fotografía del Alfredo Cascante para el Dpto. de Historia Natural“Nada reemplazará el conocimiento taxonómico ni el entrenamiento que los museos proveen; el financiamiento en esta área debe ser una prioridad nacional. De otra forma, el conocimiento de la biodiversidad de este planeta, y de todo el beneficio potencial que posee, se perderá” (Suarez & Tstsui 2004).


Hoy en día se sabe que Costa Rica posee una importante biodiversidad, que representa un 6% de la totalidad de las especies descritas para el mundo. Este dato es producto del conocimiento adquirido a través de inventarios y estudios científicos llevados a cabo en el país por más de 125 años y que están físicamente representados en los especimenes de las colecciones biológicas que se encuentran en instituciones públicas y privadas como el Museo Nacional y las universidades, entre otras. Estas colecciones nos ayudan a entender de una mejor manera la enorme variedad de vida que existe en la Tierra, así como el funcionamiento del ecosistema global.

A nivel mundial muchas colecciones, especialmente las asociadas a museos e instituciones académicas, se han visto perjudicadas por la disminución de sus presupuestos. En la mayoría de los casos estos problemas han forzado el corte de personal y reducido los fondos para el manejo, curaduría e investigación; trabajo necesario para el mantenimiento y utilidad de las mismas. Irónicamente, la importancia de éstas y sus contribuciones a la sociedad han aumentado en los últimos años.

. Ejemplar histórico Fleischmannia hymenophylla. El Herbario Nacional posee una colección de más de 220 especímenes. Fotografía del Dpto de Historia Natural.De hecho, éstas confieren beneficio económico sirviendo como centros de almacenamiento y procesamiento de información, ahorrando cientos de miles de colones a personas e instituciones públicas y privadas. En este sentido el almacenamiento y mantenimiento de las colecciones biológicas de museos es muy económico comparado con lo costoso de su ausencia.

En el caso de historia natural están formadas por especimenes que representan las especies de un país o región. Cada espécimen cuenta con datos físicos y biológicos en un tiempo y espacio determinado. Este registro convierte a las colecciones albergadas en museos invaluables, por el potencial de información que pueden proveer.

Tal vez la función más importante es la de mantener y salvaguardar los especimenes tipo. Existe consenso en que los tipos son de la mayor importancia dentro del campo taxonómico. Estos son los especimenes que fueron utilizados para describir y nombrar un nuevo taxon (familia, género, especie, etc.). Cada planta, hongo y animal que existe tiene un nombre científico que proviene de una descripción y cada nueva especie propuesta necesita ser comparada con los especimenes tipo de otros organismos semejantes, para así asegurar que es diferente a cualquier otra ya descrita.

Por esto se recomienda que los tipos estén en museos abiertos al público, que permitan el acceso a esta información. El Museo Nacional de Costa Rica mantiene la colección de especimenes tipo de plantas más importante del país, conformada por más de 3 300 especimenes que fueron utilizados en la descripción de 1 925 nuevos nombres taxonómicos tanto nacionales como de otras partes del mundo.

Un murciélago de la colección de mastozoología o colección de mamíferos. Fotografía de Alfredo Cascante para el Dpto. de Historia Natural.De las colecciones se puede obtener información sobre cuáles y cuántas especies se encuentran en un país o región. Por ejemplo, el Herbario Nacional (la colección de plantas del Museo Nacional de Costa Rica) alberga más de 225 mil especimenes que representan alrededor de 9 mil especies nativas de las cuales más de 1 000 únicamente están presentes en Costa Rica.

Las colecciones resguardadas en los museos también son importante fuente de información en conservación de la biodiversidad. Muchos de los especimenes que se poseen fueron colectados mucho tiempo atrás, no obstante todavía pueden utilizarse para estudiar aspectos como el cambio en la distribución de plantas y animales y para identificar potenciales especies y áreas vulnerables importantes de conservar.

La información de los ejemplares históricos que existen en el Herbario Nacional ofrece una representación de la vegetación de finales del siglo XIX muy distinta a la que hay en la actualidad y se puede ver cómo varias especies han ido desapareciendo de áreas como San José, donde el desarrollo urbanístico ha eliminado la mayoría de los hábitats naturales.

Ejemplares de insectos varios. El Herbario cuenta con más de 12 mil ejemplares de grupos de abejones, avispas, moscas y chinches. Fotografía de German Vega, Dpto. de Historia Natural.Con el uso de los datos geográficos que poseen los especimenes de las colecciones de historia natural, es posible generar mapas de distribución de las especies, obtener patrones espaciales, definir áreas de importancia para conservación, áreas de endemismo y mucha otra información vital para la toma de decisiones con fines de protección y desarrollo sostenible.

En el Área de Conservación Pacífico Central, por ejemplo, se utilizaron los registros de plantas del Herbario Nacional y el INBio entre otras, con el fin de determinar que las áreas de mayor importancia de conservación representan un 27 % de la superficie total, que albergan como mínimo un 80 % de la riqueza de especies de la región y que en ellas están representadas proporciones importantes de las 8 áreas de endemismo que allí existen (Estrada 2010).

En las colecciones de historia natural existen especimenes que fueron colectados antes de que ni siquiera se conociera el ADN pero ahora pueden proveer información de cómo las poblaciones han cambiado a través del tiempo y cómo pueden influenciar la conservación de especies en peligro.

Utilizando el ADN de especimenes recolectados hasta 150 años atrás es posible determinar la existencia de nuevas especies. También es posible extraer ADN de algunos otros para estudiar cambios en la diversidad genética. Este tipo de estudios son de particular interés donde las poblaciones han sufrido dramáticos decrecimientos y se enfrentan a un cuello de botella genético.Pero no sólo el ADN preservado en los especimenes de las colecciones puede ser de utilidad. Mucha de la investigación que generó controles más fuertes a los pesticidas utilizados en la agricultura (incluyendo el DDT) se realizaron comparando el grueso de la cáscara de huevos mantenidos en colecciones de museos (Green 1998).

El uso de las colecciones biológicas es muy amplio y la investigación que apoya y beneficia es muy variada. Más de 250 personas (nacionales y extranjeros) visitaron las bodegas de acopio del Museo Nacional durante el 2012, entre investigadores, estudiantes y grupos organizados.

El mantenimiento de especimenes, la identificación de material, las actividades de préstamo e intercambio, la disponibilidad de imágenes digitales, entre otras, ahorran tiempo y dinero a los usuarios y usuarias al disminuir la duplicidad, la necesidad de viajar así como de realizar trabajo de campo que requiere mucho esfuerzo (y puede ser hasta peligroso). 

Las colecciones de historia natural son demostrablemente importantes, no sólo por razones educativas y culturales, sino también por amplias razones ambientales. Es por lo tanto una necesidad realizar esfuerzos para dotarlas de los recursos económicos, administrativos y legales para que estas se mantengan y mejoren.

Fuentes consultadas:
Estrada, A. 2010. Patrones Espaciales de la Flora del Pacífico Central Costarricense e Identificación de Áreas Importantes para su Conservación. Tesis para optar al grado de Magister Scientiae en Manejo de Recursos Naturales con Mención en Gestión de la Biodiversidad. Universidad Estatal a Distancia, San José, Costa Rica.

Green, R. E. 1998. Long-term decline in the thickness of eggshells of thrushes, Turdus spp., in Britain. Proc. R. Soc. London B. (265): 679-685.

Suárez, A. V. & N. D. Tstsui. 2004. The Value of Museum Collections for Research and Society. BioScience 54(1): 66-74.
 

 
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Horario: De martes a sábado, de 8:30 a.m a 4:30 p.m. Domingos de 9 a.m. a 4:30 p.m. Lunes: Cerrado.

Tarifas: Nacionales adultos ¢2 000. Entrada gratuita para estudiantes con carnet, menores de 12 años y adultos mayores de 65 años con identificación.

Extranjeros: Tarifa general $9. Estudiantes extranjeros identificados $4.

Tels: +506 2257-1433 - Fax: +506 2233-7427 - Aptdo: 749-1000 San José, Costa Rica.

Dirección: Avenidas Central y Segunda, San José, Costa Rica. Entrada principal: Por la fachada oeste-Plaza de la Democracia.

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