Museo Nacional de Costa Rica

Tema del mes

La Batalla de Santa Rosa y su significado actual

María Elena Masís
Historiadora y gestora cultural, Dpto. de Proyección Museológica

Escena de la Batalla de Santa Rosa. Dibujo de Carlos Aguilar Durán publicado en la Voz de ANDE, marzo 2010.El próximo 20 de marzo se celebra en Costa Rica el 155 aniversario de la Batalla de Santa Rosa. Esta batalla marcó  el inicio de la Campaña Nacional de 1856 -57.  Para muchos fue la guerra de independencia que Costa Rica nunca tuvo y de ahí su importancia y significado.

Año tras año recordamos la gesta heroica de aquellos soldados que fueron a defender a Costa Rica de los invasores extranjeros y dicha historia se ve enriquecida cuando surgen nombres de valientes personajes como Juan Rafael Mora Porras, su hermano José Joaquín Mora, Juan Santamaría, y otros personajes como Joaquín Bernardo Calvo Rosales, José María Cañas, Tomás Guardia Gutiérrez y la mujer más protagónica de la época doña Francisca Carrasco. Enfrentados contra el estadounidense William Walker, líder de los filibusteros que venían a conquistar estas tierras para unirlas al proyecto de las colonias del Sur de los Estados Unidos.

De las causas de la guerra
Los países más desarrollados de esa época eran Inglaterra, Estados Unidos y Francia. Estos países querían facilitar el comercio marítimo entre ellos y otros países que tenían puertos en el Pacífico. Para eso, intentaban usar nuevas rutas en Centroamérica, esto con el fin de no tener que pasar por el Cabo de Hornos o el Estrecho de Magallanes. Las rutas posibles eran: Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Las rutas más beneficiosas o útiles para este fin eran Nicaragua, por la Vía de Tránsito y Panamá  por el Canal. A Estados Unidos le beneficiaba enormemente tener el control absoluto de Centroamérica, por lo que muchos estados del sur apoyaban a la causa de William Walker, además de las posibilidades esclavistas que presentaba la región.

Pérdida de la soberanía, filibusterismo y batallas
Cuando en Nicaragua se da el estallido la guerra civil, habían dos grupos políticos claros, los liberales y los conservadores, ambos grupos habían recibido la ayuda de los Estados Unidos, fue así como llegaron a tierras nicaragüenses los filibusteros, que los podemos definir como un grupo de personas que tratan de apoderarse de territorios para anexarlos a su país de origen o bien, intentan ejercer una soberanía sobre ellos. Uno de estos grupos de filibusteros era comandado por William Walker.

Walker y sus tropas fueron contratados por los liberales nicaragüenses para hacer frente a los conservadores y es en 1855 cuando ese grupo de filibusteros llega a Nicaragua y el presidente de entonces, Fruto Chamorro Pérez, nombra a Walker como Jefe del Ejército Nicaragüense.

Los enfrentamientos entre liberales y conservadores nicaragüenses se habían desarrollado desde la independencia pero fue hasta la década de 1850 cuando cayó la gota que derramó el vaso.

La sorpresa la dio William Walker en Nicaragua cuando demostró tener otros planes en mente pues además de ayudar a los liberales a tomar el poder; consideraba que la región centroamericana era apropiada para establecer un régimen militar e implantar de esta forma el sistema esclavista. Con esta consigna Walker se apoderó de Nicaragua y se autoproclamó presidente de la República de Nicaragua y desde allí pretendía apoderarse de Costa Rica y luego del resto de la región. Recordemos que William Walker era un fiel creyente del “Destino Manifiesto”, cuyo lema principal era América para los americanos. Para esto recibía ayuda en armas y alimentos a través del Río San Juan y del Lago de Nicaragua.

Los logros obtenidos en la Campaña Nacional de 1856 vienen a significar en el ideario del pueblo de Costa Rica, un sentimiento de identidad costarricense mayor al que ya se tenía o al que se había construido con la independencia en 1821, viene también a colaborar en la construcción de una historia en común para los costarricenses.

El tema de batalla propiamente dicho, se refiere al hecho de que las tropas norteamericanas estaban refugiadas en los corrales de la hacienda Santa Rosa y fue ahí cuando los descubrió Macedonio Esquivel. Con esto el ejército nacional atacó por sorpresa, la batalla duró poco más de quince minutos; pero fue muy beneficiosa para Costa Rica ya que se logró que las tropas de Walker retrocedieran. Con el retroceso de las tropas de los filibusteros, el presidente Juan Mora Porras, el jefe de tropas Joaquín Mora Porras y el general José María Cañas decidieron perseguir a los invasores hasta tierras nicaragüenses.  El éxito de esta guerra fue la hábil estrategia utilizada por los militares costarricenses.

Siglo XXI, siglo para analizar el significado del ser costarricense
La Campaña Nacional de 1856 debe desembocar en un estudio serio y responsable sobre la manera cómo ese acontecimiento tiene que ver con nuestra realidad actual.  Indagar sus causas y consecuencias, conocer los pormenores y los factores que se movían de manera profunda por debajo de la superficie.  Esto implica tomar los libros y empuñar las armas de la educación y querer ganar las batallas a la ignorancia; a la vida cómoda y fácil, con la que muchos costarricenses en la actualidad quieren vivir sus vidas.  Son muchas las enseñanzas que se pueden obtener de la Batalla que libraron nuestros próceres hace más de 150 años, cuando en una hacienda llamada Santa Rosa obligaron a los filibusteros a huir en tan sólo quince minutos, y refugiarse de nuevo en Rivas, Nicaragua, hasta donde los persiguió el ejército costarricense y de nuevo les volvió a ganar con el orgullo y la entereza que los caracterizaba.