Museo Nacional de Costa Rica

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A 64 años de la abolición del ejército en Costa Rica

María Elena Masís
Historiadora, Dpto. de Proyección Museológica

Fotografía histórica del momento en que José Figueres Ferrer da por abolido el ejército. 1948. Colección histórica del Museo NacionalEl próximo 1 de diciembre el país cumple un año más desde que en 1948 el entonces presidente José Figueres Ferrer decidiera dar por abolido el ejército, un acto en el que Costa Rica hizo historia, pues era el primer país que tomaba tan drástica decisión.

Esta decisión fue trascendental para la idiosincrasia pues mientras en otros países se consumen grandes presupuestos para la manutención de ejércitos, en Costa Rica sucede todo lo contrario: la eliminación del ejército permitió utilizar los presupuestos anteriormente asignados a este rubro; al desarrollo del aparato educativo, la salud y la conservación ambiental.

Entre los años de 1946 y 1948 hubo varios hechos históricos y sociales que desencadenaron en esta decisión, pero quizá el más relevante fue la guerra civil que se desató entre los meses de marzo y abril de 1948, producto de la anulación de las elecciones por parte del Congreso, quien no reconoció el triunfo del candidato de la oposición Otilio Ulate. Este hecho propició la revolución que llevó al poder a José Figueres Ferrer, quien encabezando la Junta Fundadora de la Segunda República, abolió el ejército, iniciando una nueva etapa política de profundas transformaciones en el campo económico principalmente.

Fotografía del discurso que pronunció José Figueres Ferrer el 1 de diciembre de 1948. Colección histórica del Museo NacionalAl finalizar la revolución y al asumir el poder la Junta de Gobierno se encontró con un ejército en total desorganización, que carecía de materiales bélicos; las escasas armas que tenían estaban inservibles y más bien constituían un remedo de ejército y no una fuerza militar verdadera. 

Ante esta situación se le presentó al gobierno de Figueres la disyuntiva de convertirlo en un verdadero ejército con el armamento y la preparación necesaria, lo cual implicaba grandes recursos presupuestarios para ponerlo a la altura de las grandes fuerzas castrenses de América Latina. 

La otra alternativa fue la de abolir el ejército y poder dedicar así recursos económicos en el mejoramiento de la situación social y económica de la población.

El 31 de octubre de 1949 la Asamblea Nacional Constituyente aprueba definitivamente la abolición del ejército y la incorpora como un artículo de la Constitución Política, contribuyendo así a la eliminación definitiva y permanente del ejército costarricense.