Museo Nacional de Costa Rica
Observatorio de un jardín invisible

8 de julio-25 de octubre de 2015

Fotografías de plantas, en peligro de extinción o ya desaparecidas, son las protagonistas de un jardín invisible, creado por la artista costarricense Carolina Guillermet, que invita al espectador a descubrir la historia de estas especies botánicas, originarias de los cinco continentes, pero que relacionadas por un destino común  dejaron huella no solo en la ciencia, sino también en la memoria y el imaginario de paisaje de quienes convivieron con ellas. 

 

El jardín es una colección de objetos dispares, vinculados intencionalmente bajo el recurso de la  instalación artística.  Al contemplarlo estimula al visitante a rebuscar en sus recuerdos, establecer relaciones entre paisaje, evolución y extinción,  y con ello propicia la reflexión de las personas en su vínculo con el ambiente y la manipulación de su propio hábitat.  

Hojas, tallos, flores, frutos y semillas fueron capturados en un ejercicio visual, que fusiona arte y ciencia. Las 18 imágenes, a todo color y de formato mediano, permiten apreciar muestras científicas de plantas conservadas por el Jardín Botánico de Ginebra, el Herbario de la Universidad de Costa Rica y el Herbario del Museo Nacional de Costa Rica. Estas muestras fueron “descubiertas” y colectadas por investigadores en los siglos XVIII y XIX  y sirvieron para clasificar por primera vez la especie, por lo que son denominadas ejemplares “tipo”. En algunos casos hoy son la única evidencia de que habitaron en el planeta. En Costa Rica el lente se centra en especies en peligro de extinción, en su mayoría árboles maderables. 

El recorrido cronológico y un montaje que emula el rigor científico, se equilibran con el tratamiento artístico de las imágenes: desenfoques, variantes en las perspectivas, desajustes de luz, objetos cortados y fondos neutros y desiguales entre los elementos, estimulan el ojo y la imaginación.  Cada protagonista retratado  se personifica con su historia particular: nombre científico, nombre indígena, fecha de recolecta, información de su hábitat y las razones que originaron su desaparición.

El visitante podrá observar además doce ejemplares de muestras botánicas reales, algunas históricas, que pertenecen a las colecciones del Herbario del Museo Nacional. Entre ellas destaca la primera planta colectada para el Herbario del Museo Nacional por Henri Pittier en 1887 y que se cataloga como el objeto número uno de la institución. Copias del manuscrito de Pittier y Tonduz durante una de sus primeras expediciones al volcán Poás en 1888, en donde se describen con especial detalle características del paisaje de la zona en aquel momento. Un detalle del diario de Adolph Tonduz en el que describe la organización y clasificación con que se fundó el Herbario del Museo Nacional y mapas con la ubicación de origen de cada una de las plantas que se pueden apreciar en este jardín invisible.

 

Algunas historias

Couratari scottmorii / Familia lecythidaceae. Fotografía de Carolina Guillermet.Cachimbo y Copo son sus nombres comunes. Námibar es su nombre Huetar y Shutël es su nombre Cabécar. Este árbol fue descrito por primera vez en la Guinea Francesa en 1775 por Jean Baptiste Christophe Fusée y  para 1916 se registra su primera colecta en Cañas, Guanacaste. Es una especie maderable que se encuentra en las tierras bajas de la selva tropical, catalogado en peligro de extinción.

 

Pradosia argentea / Familia sapotaceae. Fotografía de Carolina Guillermet.Pradosia argéntea. Este ejemplar fue recolectado en Cajamarca, Perú, entre 1799 y 1804 por Alexander von Humboldt y Bonpland Aimé Jacques Alexandre, durante su expedición en América del Sur. Las muestras que se conservaban en el herbario del Jardín Botánico de Berlín fueron destruidas durante la segunda guerra mundial. En 200 años no se ha realizado ningún otro registro de este árbol.

 

Ormosia howii /familia leguminosae. Fotografía de Carolina Guillermet.Ormosia howii se considera desaparecida. Este ejemplar fue recolectado en Po-ting, China, en 1935 por Foon-Chew How y la Universidad de Sun Yatsen. La especie ha sido vista vista solamente en el Monte Dialuo, de la isla de Hainan y Yangchun en Guangdong.

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La idea y la artista

Carolina Guillermet, artista costarricense.Este proyecto es fruto del trabajo de investigación realizado por Guillermet durante dos años, en los cuales recopiló información de lugares como la Biblioteca Pública y el Jardín Botánico de Nueva York, el Jardín Botánico de Ginebra, el Herbario de la Universidad de Costa Rica y el Herbario del Museo Nacional de Costa Rica.

Su motivación es el estudio de los desplazamientos, las exploraciones geográficas y las nuevas políticas de conservación del medio ambiente. Le inquieta el rol del ser humano como el principal factor que afecta su hábitat, al punto de ser la causa de las últimas extinciones masivas sufridas en el planeta. 

Guillermet es una artista visual con un enfoque interdisciplinario y transversal, en el que altera dibujo, pintura, fotografía, diseño y la instalación e intervención en espacios públicos.  El paisaje, la arquitectura y las intervenciones urbanas son el eje de sus proyectos. Puede conocer más de su obra en www.carolinaguillermet.com