Museo Nacional de Costa Rica
Las muñecas de Japón

Figuras de oración, personificaciones de amor

Abierta del 1ºde febrero al 3 de marzo de 2013 

Fujimusume- Doncella Glicinia (una flor morada)- Muñeca de mujeres jóvenesElaboradas vestimentas que las cubren, con sorprendentes diseños, colores y formas; rostros que cautivan y una serie de accesorios que reflejan el delicado gusto y una creatividad compleja; estimulan la vista y nos invitan a conocer al personaje: Las muñecas de Japón.

Una tradición de 1 000 años, que ha pasado de generación en generación, las muñecas no es un simple juego, es todo un arte en este país oriental. Elaboradas con esmero por artesanos y artistas, son testimonio de la cultura, costumbres y aspiraciones de su pueblo y ocupan un lugar privilegiado en los hogares y la vida de sus infantes.

La embajada de Japón en Costa Rica y la Fundación Japón se engalanan junto al Museo Nacional de Costa Rica, al presentar esta exquisita exhibición de 75 muñecas tradicionales, que se podrá apreciar del 1º de febrero al 3 de marzo de 2013, como  parte de una gira mundial que viene de Brasil y sigue luego hacia Honduras. 

Las muñecas nos adentran en diversas actividades cotidianas, como los juegos infantiles,  y algunos eventos especiales de Japón, tales como el Festival de las Muñecas – Hina Matsuri-, que se celebra anualmente el 3 de marzo, para el que las familias exhiben varias muñecas como signo de oración por la felicidad de sus hijas jóvenes. Su equivalente para los niños es el Festival de la Bandera -Tango no Sekku-, se celebra el 5 de mayo. En este festival, las familias con hijos varones exhiben juegos con armaduras en miniatura y figuras de guerreros, y ofrecen plegarias para que sus hijos crezcan fuertes y sanos.

Las artes también son representadas por medio de las muñecas, como el teatro Noh y  el teatro clásico de títeres –el Bunraku- , la música, como el arte de tocar el Biwa, el laúd japonés de cuatro cuerdas, y deportes como el sumo, retratado en un luchador que realiza su ritual antes del combate. Por su parte, una cortesana – Oiran- deslumbra con su elaborado kimono, su vistoso peinado y delicados accesorios.

Entre las técnicas que se exhiben, se pueden apreciar muñecas de porcelana, de arcilla y de madera. En algunos casos, sus finas expresiones faciales, se logran esculpiendo delicadamente la parte externa de la concha de la ostra, con cuyo polvo se cubren sus caras.

Las muñecas Kimekomi son de madera, a la que se le pegan telas coloridas para dar forma al vestuario. Las muñecas Kokeshi, son producidas en el Noreste de Japón, son torneadas en madera y se caracterizan por ser simples y con colores brillantes. Se dividen en dos tipos: las clásicas y las creativas. Para estas últimas se utilizan técnicas de  horneado y grabado son especiales.

Le invitamos a disfrutar la muestra, que se exhibe en la Sala de Temporales Oeste. Está abierta en el horario regular del Museo y su acceso está incluido en la tarifa general de entrada.