Vol. 6 / Nº 6/ edición junio del 2013

En detalle

Talleres de Vacaciones: viviendo la cultura de una forma diferente

Minor Enrique Castro
Edución, Dpto de Proyección

Participantes del taller de mosaicos en la arquitectura, impartido en el 2009. Fotografía del Dpto. de Proyección MuseológicaMuchas veces se podría llegar a pensar que los museos son espacios un poco estáticos y para algunos hasta pueden parecer aburridos, sin embargo, aquellos que han tenido la oportunidad de visitar el Museo Nacional y ser parte de los talleres de vacaciones le dirán justamente todo lo contrario.

Los talleres son actividades recreativo-educativas, que tienen como fin proporcionarle a los visitantes una experiencia de primera mano sobre el patrimonio cultural y natural. Las actividades se realizan pensando en la importancia de la recreación como medio para generar experiencias educativas significativas. De esta manera el museo comparte con niños, jóvenes y adultos conocimientos y valores importantes para nuestra sociedad, mientras se divierten sanamente. De ahí que la institución tome especial atención en la creación de estos espacios donde las personas puedan aprender utilizando sus sentidos y emociones facilitando que puedan llevarse una experiencia enriquecedora.

El taller de hagamos una vasija precolombina es de los mas gustados y donde los pequeños y sus padres comparten las labores. Fotografía del dpto. de Proyección MuseológicaEn los talleres se aprende haciendo, pues no es lo mismo para un niño, por ejemplo, ver una vasija antigua detrás de un vidrio en la sala de exhibición, que hacer su propia vasija con técnicas y materiales como los utilizados para crear aquél objeto arqueológico. Más aún, la experiencia le permite al participante, apreciar desde un ángulo distinto como se hacía el trabajo en la antigüedad, las dificultades que experimentaron las personas al crear un objeto de cerámica, la textura del barro al ser modelado y el orgullo de poder realizar algo con sus propias manos. Cientos de personas que han participado del taller “hagamos una vasija precolombina” posiblemente nunca volverán a ver con indiferencia un objeto arqueológico de barro y sabrán por experiencia lo importantes que son, igualmente apreciarán el esfuerzo del artesano que se gana la vida modelando el barro.

Los talleres han sido parte importante de la labor educativa que realiza el museo como aporte a la comunidad. Esta labor educativa tiene como eje al patrimonio como fuente de enriquecimiento individual y colectivo. Porque la institución es conciente que el patrimonio en sus diferentes manifestaciones puede aportar mucho en la trasformación de nuestro presente y en la construcción de un futuro conjunto.

SEn los talleres se busca que el tema del reciclaje este muy presente. Fotografía del dpto. de Proyección Museológicaon varios los elementos que orientan la creación de la oferta de talleres educativos, entre ellas el poner a disposición del público los resultados de los trabajos que realiza el museo, generar una mayor empatía entre el público y el patrimonio, colaborando en su comprensión y protección, proponer temas de interés y reflexión para diferentes sectores de la población,  generar interés por las temáticas culturales y ambientales, promover valores y por supuesto, que las personas visiten y conozcan el Museo.

Estos elementos se pueden agrupar en los siguientes ejes temáticos:

El Museo y su quehacer:
Dentro de éste tema se programan talleres para dar a conocer información sobre el trabajo del museo en historia natural, antropología e historia reciente, así como para que las personas puedan apreciar más a fondo las exhibiciones. Se busca transmitir de forma creativa valores y conocimientos relacionados con el medio ambiente, la sociedad costarricense y su desarrollo histórico. Buscando sensibilizar a los participantes sobre la importancia de apreciar y conservar el patrimonio natural y cultural, así como de rescatar las tradiciones.

Una de las experiencias más curiosas, en este tema es ver a los participantes de todas las edades, divertirse aprendiendo temas de la historia nacional, ellos mismos manifiestan lo diferente y agradable que es aprender sobre la historia cuando se le da un enfoque diferente.
Ejemplos de estos talleres son: hagamos una vasija precolombina, exploradores de la naturaleza, safari precolombino, casa de los comandantes, carretas patrimonio de todos, plantas medicinales y espiritualidad indígena.

La Diversidad CulturalEn el 2009 hubo un taller de baile para adultos mayores. Fotografía del dpto. de Proyección Museológica
Un segundo eje temático es el de la diversidad cultural. Vivimos en una sociedad multicultural. En nuestro desarrollo interno existen culturas diversas, pero también hay grupos humanos que han llegado a nuestro país de otras partes del mundo y nos han enriquecido con sus actividades y visión de mundo.

Conocer la riqueza de un mundo diverso culturalmente, posibilita desarrollar valores muy positivos para nuestra convivencia como grupo humano, al desarrollarse el aprecio por el otro, el respeto a las diferencias y la tolerancia. Así mismo el aprecio de otras manifestaciones culturales fomenta en las personas la valoración por la cultura propia, al poner en perspectiva nuestra propia riqueza cultural frente a la de los demás pueblos. Estas experiencias con actividades de otras culturas del mundo se realizan para que las personas puedan ampliar sus propios horizontes y puedan enriquecerse cultural y espiritualmente.

Ejemplo de talleres  con esta temática son: Aprendizaje de bailes, música étnica y formas de espiritualidad como el Chamanismo.

El desarrollo corporal y espiritual
Aprender mientras se divierten, esa es la consigna de los talleres de vacaciones. Fotografía del dpto. de Proyección MuseológicaEn este tema se programan actividades para procurar el entretenimiento y aprendizaje mediante la interacción con otras personas y el disfrute de distintas manifestaciones del espíritu y la creatividad humana. Estos talleres buscan que las personas puedan asistir al Museo por el deseo de aprender cosas nuevas, de tener un espacio para si mismos y encontrar cosas que procuren su crecimiento corporal y espiritual como parte de la experimentación de un museo vivo.

En este tema tenemos talleres como Tang Soo Do, meditación, dibujo, juegos al aire libre, Scrabooking, etc.

Con el fin de que todas las personas sin importar su condición puedan disfrutar de los talleres de vacaciones, el museo ha implementado desde hace varios años una serie de políticas con el fin de fomentar la participación de las personas sin importar su condición. Los talleres se dan de forma gratuita e incluyen en su mayoría los materiales de manera que lo económico no sea un limitante para participar. Los talleres son en la mayoría de los casos de tipo familiar o se incentiva la participación de los niños y los adultos, lo cuál es una excelente oportunidad de prender y divertirse juntos.

El papel de los colaboradores ha sido fundamental en el éxito de los talleres. En la foto Hugo Pineda, curador de la exhibición Mosaicos en la arquitectura. Fotografía del dpto. de Proyección MuseológicaEl éxito de estas actividades también se debe a la colaboración de instructores externos al museo, quienes de forma desinteresada brindan su tiempo y conocimiento. A través de la mano de estos colaboradores, es posible contar con una oferta rica y variada de temas que nos permite llegar a más sectores de la sociedad y a los intereses de las personas, así como contar en conjunto con los temas que se desarrollan al interno, con una oferta siempre diferente e interesante. 

Es muy agradable ver todos los periodos de vacaciones a niños que han ido creciendo con los talleres, también a sus padres quienes ya son como de la casa y que además de participar nos prestan su colaboración.

También nos damos cuenta a nivel práctico lo importante que son los talleres para aquellos que nos visitan, pues además de divertirse y aprender, mucha de la información y proyectos desarrollados dentro del museo se han convertido después en proyectos para ferias científicas, exposiciones en el aula y en motivación para que las personas sigan investigando y creciendo. Algunos incluso han desarrollado pequeños negocios que les ha permitido financiarse sus aficiones. Y algo que nos depara mucha satisfacción es ver como personas que recibieron algún taller en su momento, luego se convierten también en instructores ayudando a que este proyecto siga creciendo.

Los talleres representan la posibilidad de un contacto muy cercano con las personas que nos visitan, a través del juego, la observación y la creación el museo se transforma en un espacio vivo, donde es posible divertirse pero también llevarse el patrimonio no como un concepto, sino más bien como una vivencia que durará para siempre.

 
ministerio

Visite el Museo Nacional de Costa Rica

Horario: De martes a sábado, de 8:30 a.m a 4:30 p.m. Domingos de 9 a.m. a 4:30 p.m. Lunes: Cerrado.

Tarifas: Nacionales adultos ¢2 000. Entrada gratuita para estudiantes con carnet, menores de 12 años y adultos mayores de 65 años con identificación.

Extranjeros: Tarifa general $9. Estudiantes extranjeros identificados $4.

Tels: +506 2257-1433 - Fax: +506 2233-7427 - Aptdo: 749-1000 San José, Costa Rica.

Dirección: Avenidas Central y Segunda, San José, Costa Rica. Entrada principal: Por la fachada oeste-Plaza de la Democracia.

www.museocostarica.go.cr / informacion@museocostarica.go.cr

Explore nuestro sitio web y conozca más sobre: