Museo Nacional de Costa Rica

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En Detalle

Las esferas de piedra:  teorías y simbolismo

Francisco Corrales
Arqueólogo. Dpto. de Antropología e Historia

Recreación de alineamiento de esferas y salida de sol. Dibujo de Juan Carlos Calleja. Programa de Museos Regionales y ComunitariosLos sitios arqueológicos del Delta del Diquís, Sureste de Costa Rica, presentan áreas abiertas o plazas donde se ubicaron esferas de piedra y posiblemente esculturas antropomorfas de gran tamaño, con una espiga o base para colocarlas verticalmente. El mayor número de esferas proviene del delta donde se han registrado más de cien y conjuntos de hasta 14 esferas, ubicadas en diferentes secciones de un megasentamiento que ocupó cerca de 900 hectáreas. Los agrupamientos de esferas son diferentes entre si, es decir, no se ha notado un patrón repetitivo y es evidente que alguna intencionalidad hubo en su disposición y arreglos diferentes. Desafortunadamente,  estos no se conservan, con la excepción del encontrado en Finca 6, ya que las esferas fueron removidas de sus posiciones originales y trasladadas a otros lugares luego de su descubrimiento durante las labores asociadas a la plantación bananera que se desarrolló en el delta a partir de 1939.

El conjunto que quedó en Finca 6, presenta in situ dos alineamientos orientados este–oeste. Uno de ellos consta de tres esferas sobre una longitud de 77 m. El otro presenta dos esferas con una distancia entre si de 11 m. Las esferas miden entre 1.50 y 1.90 m de diámetro y se encuentran semi sepultadas por sedimentos. Las excavaciones realizadas por la arqueóloga Ifigenia Quintanilla a inicios de la década de 1990 permitieron establecer que se asientan sobre un piso sin estructuras ni materiales arqueológicos, en lo que podría ser una especie de área abierta o plaza.

Poder e identidad
El arqueólogo Adrián Badilla junto a esfera de piedra colocada al inicio de rampa de acceso a montículo circular, sitio finca 6, 2007. Fotografía del Dpto. de Antropología e HistoriaPor su tamaño y acabado se puede postular que las esferas se usaron como símbolos de poder e identidad étnica. El esfuerzo colectivo que involucró su movilización desde las fuentes de materia prima, ubicadas en las estribaciones de la Fila Costeña hasta la planicie aluvial y la destreza artesanal de su manufactura, eran posibles por un tipo de organización que necesitaba de estos actos para reforzar el poder de los dirigentes a lo interno y de la importancia de la aldea a nivel regional. A su vez, las diferentes zonas con presencia de esferas podían ser el equivalente a las “provincias” o territorios cacicales observados por los españoles que competían entre si por recursos y poder.

Las excavaciones realizadas en la última década por el arqueólogo Adrián Badilla en montículos artificiales ubicados en Finca 4 y Finca 6 le permitieron registrar esferas colocadas a los lados del inicio de rampas de acceso. Estas esferas estarían señalando la importancia y preeminencia de quienes ahí habitaban. Un mensaje que además se podía percibir a la distancia por las dimensiones de las estructuras y lo llamativo de su configuración. Estos contextos estudiados son la base para postular la asociación de las esferas con la jerarquía interna y reforzar el poder de los líderes de asentamientos principales.

Esoterismo y religiosidad
Recreación de montículo con esferas asociadas, Finca 6. Dibujo de Juan Carlos Calleja. Programa de Museos Regionales y ComunitariosPor otro lado, se cree que los conjuntos de esferas estarían cargados de conocimiento esotérico o secreto relacionado con tradiciones y ritos religiosos manejado por líderes políticos y religiosos. La localización de esferas en espacios públicos habría estado asociada a ceremonias o actos donde se reivindicaría la identidad del grupo y el poder de sus dirigentes. Las plazas o espacios abiertos eran idóneos para actos públicos cargados de aspectos ideológicos por la posibilidad de congregar gran número de personas. La proyección de comunicaciones simbólicas por parte de los líderes, tenía como fin mantener la subordinación o al menos la aceptación de ésta por los demás estratos sociales.

En las investigaciones realizadas, en especial en Finca 6, se ha determinado que los campos con esferas, están cercanos a residencias de líderes, zonas funerarias y áreas con depositación de restos domésticos, que a su vez forman “paisajes culturales” entendibles para los habitantes del lugar y visitantes. Por ejemplo, el campo de esferas alineadas de Finca 6 se relaciona con una estructura circular, la base de una posible vivienda cónica, que contaba con un pórtico semicircular y una llamativa rampa en forma de trapecio y que tenía una orientación hacia el alineamiento. Esta era un área adecuada para actividades sociales y rituales de gran magnitud.

Saber como poder
Alineamientode esferas orientado este oeste, sitio Finca 6. Fotografía del Dpto. de Antropología e HistoriaLos dirigentes pudieron manejar, con la ayuda de especialistas religiosos, el conocimiento esotérico asociado al poder. Un ejemplo de este “saber como poder” sería el uso de conjuntos de esferas, como artefactos mnemónicos (ayuda de memoria) por su posible asociación con fenómenos celestes, que permitían contar con calendarizaciones básicas en función del ciclo agrícola. El despliegue de conocimiento asociado habría acrecentado el prestigio y poder de los dirigentes sobre el pueblo común. Durante varios años hemos estado observando los alineamientos de Finca 6 ya que por su orientación este oeste pudieron estar relacionados al equinoccio de primavera (en marzo), aún cuando los datos no son todavía conclusivos.

Aunque no hay alguna correlación certera, otra posible relación de los agrupamientos de esferas sería con “lecturas” de constelaciones como base para narraciones sobre mitos de creación o leyendas. Verdaderas “teatralizaciones” podían llevarse a cabo en estos espacios públicos y aprovechadas por los dirigentes para consolidar su dominación incluso apelando a aspectos “divinos”.

La distribución de las esferas sobre el paisaje también establecía derechos sobre esas tierras por parte de determinados grupos. La esfera en El Silencio con su imponente tamaño (2.5 m. de diámetro) y su particular posición sobre una ladera de la Fila Costeña pero también cercana al río Térraba posiblemente señale un lugar de importancia o un límite territorial.

Tumbas y desigualdad social
La información del uso de esferas como marcador funerario de la desigualdad social es poca pero significativa. Existe un reporte del arqueólogo Samuel Lothrop (publicado en 1963) de un cementerio en la zona de montículos de Finca 4 que presenta tres tumbas. De una de ellas se obtuvo 88 piezas de oro. Una de las tumbas tenía un metate grande y una esfera pequeña (25 cm.), otra tenía un metate, una esfera de 60 cm. de diámetro y tres vasijas. Sin duda la riqueza de las ofrendas y su cercanía a un conjunto de montículos, señalan enterramientos principales. Es notoria la presencia de esferas dentro de las tumbas (hasta ahora el único reporte) ya que muestra la apropiación de un símbolo público por parte de los dirigentes. Esta “privatización” de lo público está muy ligada con la teoría de la existencia de caciques poderosos que controlaban territorios amplios y el uso de mecanismos represivos de tipo ideológico.

Gradualmente, a medida que avanzan las investigaciones, vamos conociendo más del contexto y simbolismo de las esferas de piedra. Se tienen programadas más investigaciones en sitios arqueológicos con el objetivo de analizar las ideas propuestas. A pesar de muchos años de alteración estos sitios aún guardan claves para conocer mejor las sociedades que produjeron estos singulares artefactos.