Museo Nacional de Costa Rica

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En detalle

Hay un visitante en mi jardín: los mamíferos urbanos

Francisco Durán
Biólogo, Dpto. de Historia Natural
Museo Nacional de Costa Rica

 
Las ardillas son uno de los mamíferos más apreciados por la genteA primera vista un mamífero se reconoce por ser un animal cubierto de pelo.  Todos estamos familiarizados con este grupo de animales desde los juguetes de peluche que representan osos o conejos, hasta las mascotas como los perros, gatos, o ahora hasta erizos.  En algunos casos los mamíferos que toda la gente ve en la ciudad se limitan a dichos animales domésticos y a huéspedes no muy oportunos como las ratas de alcantarilla, la rata de los techos y el ratón doméstico.  Estos últimos parecen tener vocación de viajeros, y en realidad son invasores provenientes de Asia, que llegaron en los barcos de los conquistadores y con un éxito sorprendente se han quedado con nosotros.

Pero en realidad los mamíferos están presentes en mayor número de especies cerca de los ambientes urbanos,  a veces lo único que necesitan es un fragmento de bosque y recursos alimenticios adecuados, pudiendo entrar por esa razón en conflicto con sus vecinos humanos y con los animales domésticos.  Sin embargo son muy interesantes y vale la pena conocer un poco de ellos.

Murciélago frutero de JamaicaEntre los mamíferos más enigmáticos e interesantes están los murciélagos, que en nuestro caso se limitan a pocas especies en los parques urbanos de San José, pero pueden encontrarse hasta 15 o más en los pocos fragmentos bosques cercanos.  Entre ellos los más comunes son el murciélago frutero de Jamaica y el murciélago candelero, ambos se alimentan de frutos y viajan a gran distancia, teniendo gran interés para las plantas, pues ayudan a dispersar sus semillas.  También están algunas especies de murciélagos insectívoros, valiosos auxiliares que vuelan a gran altura devorando grandes cantidades de insectos, sin embargo  si caen en las manos de algunas personas, rara vez son perdonados a pesar de su contribución al ambiente urbano.

Otros habitantes de mayor tamaño que a veces recorren áreas de bosque cercanos a nuestras ciudades incluyen a la ardilla variegada o chiza, que es la especie que se alimenta en los árboles y comederos del Museo Nacional; el zorro pelón, un habitante antiguo del continente, originario del sur que ha logrado llegar incluso hasta el norte de América; el mapache, inteligente, versátil y de una habilidad poco común cuando se trata de utilizar sus garras, pudiendo incluso destapar envases de rosca; la comadreja, azote de los pequeños ratones y que puede traer problemas en gallineros descuidados.

Murciélago candelero encontrado en las montañas de la carpinteraSi hablamos de zonas como La Carpintera tan cercana a algunos poblados de Tres Ríos, la lista aumenta aún más con especies tan grandes como el coyote, que se niega a desaparecer a pesar de que no siempre cuenta con la simpatía de sus vecinos humanos, pero su capacidad adaptativa y comportamiento pueden atraer la simpatía de cualquier naturalista, aparte de su parecido con los viejos conocidos perros.

 

 

www.todo-mascotas.comEs cierto que algunos de estos peludos vecinos se pueden convertir en molestias para la gente, como ha pasado con los mapaches en algunos sitios.  De forma similar a  las viejas leyendas campesinas, llegan como duendes en la noche a hacer algún tipo de desorden.  Aunque hay una serie de normas que se pueden seguir para convivir sin problemas.  Por ejemplo los mapaches llegan buscando comida fácil en los basureros y los sobros que dejan los perros.  Entonces evitar echar desperdicios de comida al aire libre, recipientes bien tapados de basura, preferiblemente en alguna parte fuera del alcance de los curiosos visitantes y recoger los sobros de comida del perro son ejemplos de algunas medidas para que estos animales se den cuenta que este sitio no es su restaurante, ni su sala de reuniones.

Si tienes aves de corral, estarán seguras en encierros con cedazo de huecos no muy grandes y bajo llave, por lo menos durante la noche.  Una lámina de metal ajustada alrededor de los troncos de árboles aislados, puede evitar que las uñas de estos expertos trepadores se agarren y entonces no puedan subir a robar frutas.  Si los árboles están juntos y sus copas se juntan, ya es más difícil evitar esto, entonces tal vez una poda periódica pueda ofrecer alguna solución temporal. 

A veces, aunque no siempre, la sola presencia de un perro será suficiente para alejar a algunos de estos simpáticos pero traviesos animales.  En el caso de los murciélagos, algunas veces utilizan espacios oscuros de las casas para pasar el día y la acumulación de excrementos llega a ser molesta.  Algunas de las recomendaciones usuales son iluminar a gran intensidad el área donde se ubican los murciégalos.  También aprovechar su ausencia en horas de la noche y tapar con cedazo fino todas las posibles entradas, pero como todo caso esto es variable y no siempre las soluciones son prácticas y es necesario buscar información adicional.  Es preciso evitar su matanza,  hay que recordar que ellos estuvieron primero, antes de que sus hogares fueran arrasados por la deforestación.  Quizás su empeño en sobrevivir merece una oportunidad.