Museo Nacional de Costa Rica

Advertisement
Advertisement
 
              

En detalle

Gestión del patrimonio arqueológico

Myrna Rojas Garro
Jefa, Dpto. de Antropología e Historia
Museo Nacional de Costa Rica

Piñal en San CarlosEn la última década, el desarrollo económico del país, especialmente de los  sectores turismo, construcción y agroindustria, han puesto en evidencia que, permitir su actividad sin controles adecuados, atenta directamente contra los recursos arqueológicos y el medio ambiente.  Ante esa problemática es competencia directa del Museo Nacional de Costa Rica a través del Departamento de Antropología e Historia (DAH), la protección del patrimonio arqueológico in situ, o como comúnmente se llama los sitios arqueológicos.

El análisis de la legislación (Ley 7 de 1938, Ley 6703 de 1982) ha demostrado su debilidad, limitada solo  al objeto y al sitio arqueológico, con un rango geográfico limitado al lugar exacto donde son visibles los materiales o los restos de las estructuras arquitectónicas.

Aunque en los últimos años la gestión del patrimonio se ha realizado mediante la atención de denuncias y el rescate arqueológico, el problema es que el Museo es llamado cuando ya se ha dañado el sitio y la evidencia material se ha destruido, perdiéndose la información acumulada por siglos y que son la fuente para entender como vivieron las sociedades indígenas.

Es estratégico para el país, buscar un mejor marco jurídico para la protección del recurso arqueológico. La globalización y la apertura comercial de los últimos años del país han obligado a modernizar y diversificar la industria, acelerar el ritmo de construcción, mejorar el sistema vial, explotar nuevos campos de cultivo y satisfacer los servicios de educación, salud, telecomunicación, energía y otros para la creciente población. 

Terraceo del Pacífico SurEl gobierno ha buscado armonizar este desarrollo con la protección de los recursos naturales y culturales, es por ello que en 1995 se emitió la Ley 7554 Orgánica del Ambiente, que crea la Secretaría Técnica Nacional (SETENA) como entidad encargada directamente de la formulación de la regulación ambiental requerida.

A solicitud del Museo Nacional, se aceptó la participación de una arqueóloga en la Comisión Mixta de la SETENA y se logró en el 2005, que se incluyera los estudios de impacto arqueológico como parte de los trámites para obtener la viabilidad ambiental de los proyectos y como uno de los instrumentos de protección efectiva pre-impacto sobre los sitios arqueológicos.

Si bien a este nivel los D1 (inspección arqueológica) los realizan consultores independientes en arqueología, el Museo monitorea la información suministrada por los consultores, dado que a éste le corresponde asignar la clave de sitio. En el caso de evaluaciones, el DAH también realiza la supervisión arqueológica de los trabajos que consultores ejecuten.  Este proceso se grafica seguidamente.

Las Bases de datos

Parte integral de la gestión del patrimonio realizada por el DAH implica también la creación y puesta en Internet de la Base “Orígenes”, la cual incluye la información sustantiva de los 4.000 sitios registrados desde 1880 a nivel nacional, por arqueólogos del Museo, de la Universidad de Costa Rica, e independientes. Debido a la importancia de los datos contenidos, esta base se ha convertido en fuente de consulta obligatoria para proyectistas, investigadores, estudiantes de grado y posgrado de arqueología y municipalidades quienes la utilizan en la planificación de proyectos, estudios académicos y el diseño de planes reguladores de uso de suelo.

Sitios arqueológicos registrados en la base de datos Otras bases que serán integradas a “Orígenes” son las que contienen la información sobre las colecciones arqueológicas con contexto (excavadas por los arqueólogos del DAH), la base de documentos (publicaciones, informes, diarios y registros de campo), la base de material gráfico (imágenes de artefactos, panorámicas de los sitios, croquis, fotografías aéreas, y otros) y la base de fechas radiométricas. El objetivo del DAH es que la información también sea puesta en línea en un futuro.
 
De esta forma la gestión del patrimonio arqueológico realizado por el DAH apunta hacia soluciones más estratégicas y globales, ampliando el marco legal y permitiendo que la información obtenida sirva de insumo en la planificación de proyectos de impacto en el desarrollo nacional.