Museo Nacional de Costa Rica

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En detalle

De rocas redondeadas o esferas con historia

Adrián Badilla
Arqueólogo, Dpto. de Antropología e Historia

En Nueva Zelanda existen este tipo de esferas que se asemejan mucho a nuestras esferas precolombinas. Fotografía tomada de la página rinconabstracto.comLas esferas de piedra  constituyen uno de los elementos más singulares de la Costa Rica precolombina y sugestivos de la arqueología de América. Las esferas de piedra se han encontrado en el sureste del Costa Rica, en especial en la extensa planicie aluvial formada por los ríos Grande de Térraba y Sierpe, pero también se encuentran en la zona de Buenos Aires, Coto Brus, el valle intermontano de Pejibaye y la zona costera de Golfito y Uvita incluyendo la Isla del Caño. Su manufactura se inició en el Período Aguas Buenas (300 a.C.- 800 d.C.), pero es en el Período Chiriquí (800-1500 d.C.) que se da el auge en su elaboración y uso.

Desde que comenzaron a ser reportadas durante los inicios de la actividad de la Compañía Bananera de Costa Rica (subsidiaria de la United Fruit Company) en la década de 1930, muchos las han catalogado como un verdadero enigma, generando diversas explicaciones y especulaciones, lo cual ha provocado un aumento sobre el interés en estos particulares artefactos precolombinos. 

Por otra parte, diversos estudios arqueológicos realizados desde los años cuarenta las relacionan con los grupos humanos que habitaron la zona antes de la llegada de los europeos, explicándolas dentro de la dinámica sociocultural que tuvieron dichas sociedades, y no como producto de formaciones naturales o bien como un elemento de civilizaciones desconocidas.

Esfera precolombina costarricense ubiada en Finca 6. Fotografía del Museo NacionalEn otras partes del mundo se han reportado rocas redondeadas, como el caso de las conocidas en Hunan (China), Zavidovice (Bosnia), Hulín (República Checa), South Island (Nueva Zelanda), Ahualulco – Sierra de Ameca (Jalisco / México), Onoto (Venezuela), Parque Geopaleontológico de Ischigualasto (Argentina), Piauí (Brasil). Para algunas de éstas su afinidad cultural se encuentra en discusión o simplemente los estudios las han agrupado como productos de la actividad geológica. 

Además, se han encontrado algunas rocas esféricas en sitios arqueológicos de Mesoamérica: Cerro de la Mesas, San Lorenzo Tenochtitlán e Izapa (México), y Benque Viejo (Belice). Estos hallazgos son casos aislados y no tienen ninguna relación cultural con las evidenciadas en Costa Rica. Resalta igualmente un grupo aislado en la Isla de Pascua (Chile).

En Costa Rica se han registrado cantos rodados pequeños con algún grado de esfericidad en sitios tardíos, tales como Orosí (Cartago), Papagayo (Bahía de Culebra), Platanillo (Cuenca del río Reventazón), Ta´lari (Chirripó), La Fábrica (Grecia) y Las Mercedes (Caribe Central). Las mismas tal vez se elaboraron a partir de contactos o influencia de las sociedades del pacífico sur. 
Sin embargo, las esferas de piedra del sureste de Costa Rica presentan atributos que las diferencian y las hacen únicas. 

1.    Su tamaño. El tamaño de las esferas va desde unos pocos centímetros hasta 2,5 metros y su peso oscila entre algunos kilos hasta 15 toneladas. Los diferentes tamaños habrían tenido diferentes funciones. Esferas pequeñas se asocian a estructuras tal vez de índole ceremonial, en tanto las de una mayor monumentalidad fueron colocadas en espacios abiertos y en la entrada de las viviendas de los personajes principales.

2.    Su esfericidad casi perfecta y superficies con un acabado fino. Estos acabados fueron producto del trabajo de especialistas y no del resultado de eventos naturales. Son esculturas, y como tales son artefactos de identidad

3.    Presencia de conjuntos de esferas que a veces forman figuras geométricas o alineamientos. Doris Stone y Samuel Lothrop reportaron esferas formando agrupamientos los cuales pudieron tener un significado astronómico y ritual, asociados a los ciclos naturales y su relación con el ciclo agrícola, u otras calendarizaciones de los grupos que las fabricaron. Actualmente solo se conservan dos alineamientos con una orientación este – oeste en el sitio Finca 6

4.    Su asociación con otros elementos culturales (cerámica, artefactos líticos, oro, estructuras arquitectónicas) dentro de complejo sistema de organización social. Las esferas fueron utilizadas principalmente como símbolos de rango y elementos de identidad sustentado por los contextos en que se han encontrado cercano a construcciones artificiales, montículos y plazas. Investigaciones en el sitio Finca 6 han evidenciado el uso de las esferas: (a) formando dos alineamientos en un espacio abierto, (b) colocadas en la entrada de montículos artificiales que sirvieron de viviendas para los personajes principales, y (c) como ofrenda dentro de una estructura funeraria. Estas esferas se encuentran en asociación con una producción local de cerámica y estatuaria.

Las actividades de investigación arqueológica que realiza el Museo Nacional en sitios con esferas de piedra busca sobrepasar el simple nivel descriptivo y de ordenación que se encuentra detrás de tan particular elemento con el fin de hacer efectiva una aprehensión histórica por parte de las sociedades recientes. Las esferas de piedra no son elementos inertes, se trata de patrimonio, objetos con historia