Museo Nacional de Costa Rica

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En detalle

Una aproximación al chamanismo

Minor Enrique Castro
Arqueólogo, Dpto. de Proyección Museológica

II parte. Final
Metate con el grabado de un posible chamánLa diferencia del chamán con otros especialistas religiosos es su capacidad de entrar en trance y poder viajar a las otras dimensiones de la realidad, ya sea para curar a una persona, rescatando su alma secuestrada por algún ente espiritual, visitar el mundo de los muertos para guiar hasta su morada final a algún difunto o para hablar y controlar a los espíritus para resolver sucesos importantes.

Para realizar este viaje, el chamán entra en un estado de conciencia diferente, provocado mediante el baile y la música de tambores, el ayuno o por medio de la utilización de sustancias psicoactivas, extraídas de plantas u hongos, cuyo uso sagrado le permite a estos especialistas adentrarse en los misterios del alma y de la realidad más allá de su forma evidente.

Gracias a la experiencia obtenida durante el proceso de iniciación, el chamán permanece conciente en el estado de trance, lo que le faculta para utilizar su mente en formas poco convencionales, permitiéndole adquirir conocimientos y perspectivas que no pueden obtenerse de manera ordinaria y que luego serán incorporadas en la vida de la comunidad.

Incensario, usado, probablemente, en ceremonias chamánicasPara que una persona se pueda convertir en chamán existen varias vías: a) Por visión o sueño, cuyo significado la comunidad reconoce como obra de los espíritus. b) Al ser un cargo público se puede heredar y en algunos casos comprar, c) Por “enfermedad chamánica” una crisis física, mental y espiritual atribuida a los espíritus, quienes han predestinado a un individuo para que se ocupe de los asuntos sobrenaturales, se considera que a estos chamanes como los de mayor prestigio y poder.

Muchas veces la cura para esta enfermedad es convertirse en chamán, otras veces la persona deberá utilizar todos los recursos internos, espirituales, psíquicos y físicos para autocurarse, obteniendo de esta manera el poder de sanar a los demás. No es de extrañar que en las culturas con esta visión, personas con ciertas enfermedades, deformidades o características que los hacen diferentes y a la vez especiales, sean nombradas como chamanes.

Gracias al trabajo y conocimiento de estos especialistas la humanidad ha conocido las primeras prácticas terapéuticas, utilizando plantas, animales y minerales curativos, pero sus prácticas no se limitan al cuerpo sino que abarcan el alma o almas de la persona, al considerarse que la enfermedad no solo es un desorden del cuerpo, sino también espiritual, que debe ser tratado en conjunto.

Estos actos curativos, así como otros rituales, la mayoría realizados frente a la comunidad, han sido también los primeros espectáculos públicos presenciados por las personas. Danza y música, cantos e historias, sofisticados vestuarios, prestidigitación y teatro, son algunos de los elementos utilizados por los chamanes para expresarle a la comunidad la grandeza del mundo que ellos son capaces de percibir y de esta manera elevar la mente de las personas, a un estado donde se propicia el encuentro con lo sobrenatural que existe en el universo, siendo este posiblemente la primera función y el origen de muchas de las artes que conocemos.

Vasija de barro en forma de lagarto, cazador natural.Para el chamanismo, los animales son de gran importancia, son fuente de vida para el grupo al brindar alimento (especialmente entre los cazadores), pero también se les ve como seres dotados de cualidades espirituales, ya sea por vivir en espacios considerados sagrados como el cielo, la tierra o el agua, o tener relación con sitios como ríos, lagos, cavernas o habitar grandes árboles, elementos considerados muchas veces accesos al mundo de los espíritus, o bien se les reverencia por poseer características como agilidad, fuerza, destreza, ferocidad o capacidad de matar, cualidades que en estas culturas se desean poseer.

Convirtiéndose en uno de ellos o utilizándolos como vehículos, el chamán accede al mundo espiritual, de ahí que animales como las grande aves, ciertos reptiles, anfibios, y peces, algunos insectos  o mamíferos como murciélagos y los jaguares, están asociados dentro del arte antiguo con el personaje del chamán y su trabajo; o con fuerzas espirituales que estos especialistas buscaban controlar.

Las plantas también ocupan un lugar importante en este sistema de creencias, algunas de ellas son consideradas “maestros” que le enseñaron a los chamanes como curar a las personas o como acceder al mundo espiritual, al utilizar extractos de las mismas en diversos rituales. La vida de las plantas ha servido también como simbolismo que refleja la vida humana, por ejemplo en nuestro país, Sibú (deidad de los Bribris y Cabécares) creó a la humanidad a partir de granos de maíz, asimismo en enterramientos de la época precolombina, en algunos casos se le dio tratamiento al cuerpo de los difuntos como si fuera una semilla al acostarse o cubrirse el cuerpo del muerto con piedras de moler y enterrarse para que continúe su vida en el inframundo, de modo similar como las semillas son enterradas para que nazcan las plantas.

Colgante de jade en forma de aveEn los objetos utilizados en rituales o como parte de la vestimenta y decoración del chamán, es común observar la representación de seres míticos, que mezclan partes de varios animales o de animales y humanos, quizás como una forma de capturar o amalgamar distintos poderes que luego este especialista podía utilizar. Muchos de estos objetos, como los colgantes de oro y jade de la época precolombina, no sólo sirven o sirvieron para marcar la posición social de estas personas, sino también, en virtud de su forma, uso y significado, son en sí mismos objetos mágicos de gran poder, y en la mayoría de las veces obras de arte excepcionales.

El chamán es un hombre o mujer de poder, que ha logrado un acceso al mundo sobrenatural por sus propios medios y habilidades, encontrando en su travesía y desarrollo, formas creativas de afrontar la realidad y de ayudar a su comunidad.

El chamanismo permite tener una visión integral de la realidad, donde lo natural y sobrenatural no se encuentran separados, de manera que todo acto común está también revestido de lo sagrado, otorgándole mayor trascendencia y significado. Desde el chamanismo el universo no es ni bueno, ni malo, pero puede afectar al ser humano de una forma u otra según sean la magnitud o consecuencias de sus actos.

Desde el chamanismo, el mundo no deja de ser ese lugar salvaje, maravilloso, misterioso e indómito, que no es un sitio a conquistar, por que no somos más que el animal, la planta, el río o la nube, sino uno de los hilos en la trama de la existencia.