Museo Nacional de Costa Rica

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En detalle

Una aproximación al chamanismo

Minor Enrique Castro
Arqueólogo, Dpto. de Proyección Museológica

I parte

Piedra de moler ceremonial elaborada hacia la época de Cristo. Presenta una figura central, posiblemente un chaman representado mitad humano y animal. El chamanismo es un sistema de creencias que le ha permitido a los seres humanos a través de la historia un encuentro con lo sobrenatural de una forma directa y práctica, para resolver sus vidas y dar respuestas a las principales interrogantes de la existencia. 


La palabra “chamán” en el lenguaje de los Evenkis, pastores de renos de Siberia, significa “el/la que sabe”, haciendo referencia a los especialistas religiosos de estas comunidades, quienes dentro de sus funciones integran el manejo de tradiciones, artes, la curación, la videncia y el trance, entre otros aspectos.

Esta forma de relacionarse con lo sobrenatural, tuvo su origen en Asia y se considera una de las prácticas religiosas más antiguas de la humanidad, llegando a lo que hoy conocemos como Costa Rica, hace unos 12 000 años atrás.

Colgante de Oro (800 – 1550 d.C.), representando a una rana con esquematizaciones de reptil. En las sociedades agrícolas el uso del agua fue muy importante. La forma de este animal y su asociación con el líquido, posiblemente facultaron al chamán para controlar de forma mágica este elemento, además de ser un objeto de prestigio social.Ha sobrevivido hasta nuestros tiempos como un sistema propio en culturas tradicionales o dando origen y permeando muchas de las prácticas religiosas y culturales que han existido o existen en la actualidad. Incluso el cine no ha estado exento de su influencia, por ejemplo en películas como Avatar o Star Wars, atrayendo de nuevo el interés del público por el tema.

El chamanismo surge ante la necesidad de los seres humanos de controlar la realidad no sólo en el ámbito físico, sino también en el espiritual, es por ello un sistema que ha ayudado a las comunidades humanas a adaptarse a los cambios que se producen a su alrededor o que el mismo ser humano produce. Asimismo, en cada lugar del planeta donde ha llegado ha tomado de lo que las personas encontraron en su entorno, integrando estos elementos dentro de las creencias y prácticas de cada cultura.

Dentro de la concepción del mundo del chamanismo, la realidad se extiende más allá de lo físico, incluyendo dimensiones espirituales pobladas por poderes y seres sobrenaturales que pueden beneficiar o afectar a los humanos para bien o para mal. Se cree además que todo lo que existe está interconectado y es interdependiente, una trama, cuyo frágil equilibrio puede verse fácilmente perturbado por las acciones de las personas o de las entidades espirituales.

Es por ello que se realizan rituales, se establecen normas de conducta, se entra en trance, se recitan palabras de poder y se utilizan objetos con cualidades mágicas para mantener este orden o volverlo a su estado original. Sin embargo, no siempre se utilizan estas técnicas para el bien, pues es posible manipular las fuerzas sobrenaturales para hacer daño, vengarse u obtener poder mediante actos negativos.

Pipa para consumir sustancias enteógenas (dios dentro de mí), elaboradas 300 a.C. – 500 d.C. Más que denominarle drogas, el uso que hacen los chamanes de sustancias psicoactivas dentro de sus funciones es de profundo respeto. Su entrenamiento le posibilita aplicar estas sustancias para obtener una visión renovada y espiritual de la realidad con el fin de servir a las personas que le rodean.Para estas culturas, el universo suele estar dividido en diferentes espacios. Algunas veces concebido como una gran casa, por ejemplo entre los Bribris y Cabécares, el techo se extiende y conforma el cielo. Este mundo superior suele estar habitado por espíritus y héroes, que son los que han dado origen al universo y dictado los patrones de conducta que las personas deben seguir. En la parte media de este universo viven los humanos y otros seres y debajo de la tierra se ubica el inframundo, el sitio al que van a vivir las almas de los muertos y que también está poblado por otros espíritus, muchas veces hostiles y causantes de enfermedades.

En esta cosmología, los mundos suelen a su vez estar subdivididos en diferentes espacios y pueden estar interconectados por un árbol (una montaña cósmica u otro elemento) que crece dentro del universo, cuyas raíces se internan en el inframundo, su tronco se ubica en el medio y las ramas en el supramundo. Esta es la vía mística que utiliza el chamán para viajar entre los espacios durante su éxtasis. 

Dentro de esta visión de mundo el chamán juega un papel de vital importancia. Su labor no es fácil. Para convertirse en chamán, ya sea hombre o mujer, la persona debe pasar por un largo proceso de aprendizaje y su quehacer está lleno de riesgos, en especial cuando debe lidiar con un mundo espiritual de gran poder y peligro.

Como intermediarios entre la comunidad y el mundo sobrenatural, los chamanes tienen importantes responsabilidades dentro de sus sociedades, como controlar los elementos y mantener el funcionamiento del universo, buscando el favor de las fuerzas que habitan en él, especialmente en momentos significativos de la vida comunitaria.

Al ser líderes espirituales, participan de forma activa en la vida de los miembros de la comunidad como guías y consejeros, enseñando las tradiciones, augurando buenas cosechas o cacerías, curando, prediciendo el futuro, dirigiendo ceremonias y rituales, juzgando y guiando las almas de los muertos hasta su morada final, mientras trata de llevar una vida como el resto de las personas.