Museo Nacional de Costa Rica

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En Detalle

Ante la crisis petrolera,
los biocombustibles son una opción
-primera parte-

Silvia Lobo Cabezas
Bióloga, Dpto.Historia Natural
Museo Nacional de Costa Rica

La actual crisis petrolera y su consecuente alza de precios han promovido y favorecido el desarrollo de nuevas y más eficientes tecnologías para la producción de substitutos al preciado “oro negro” así como una mayor producción de estos. El término biocombustible denomina a cualquier tipo de combustible que derive de la biomasa de organismos recientemente vivos o sus desechos metabólicos. Los biocombustibles más usados y desarrollados son el bioetanol y el biodiésel.

El bioetanol, también llamado etanol de biomasa, se obtiene a partir de celulosa (madera), de almidón (maíz, sorgo, trigo o cebada) o de azúcares (como la caña de azúcar, remolacha o yuca).  El etanol puede utilizarse como combustible para automóviles sin mezclar o mezclado con gasolina en cantidades variables para reducir el consumo de derivados del petróleo.

Palma El biodiésel, se fabrica a partir de aceites vegetales o grasas animales, nuevos o usados, mediante procesos industriales de esterificación y transesterificación (en el que se generan: biodiésel y glicerina). En el primer caso se suele usar palma de aceite, higuerilla, nabo, soja o tempate. También se pueden utilizar aceites usados (por ejemplo, aceites de fritura), en cuyo caso la materia prima es muy barata y, además, se reciclan lo que en otro caso serían residuos. Sin embargo el biodiésel que se obtiene es de un 95% de pureza; esto podría ser  perjudicial para el motor del vehículo, ya que propicia la acumulación de hollín e impurezas.

En Costa Rica existen cultivos de muchas de estas especies de plantas, principalmente dedicados al consumo humano, no obstante la caña de azúcar y la palma de aceite son las plantas que han sido utilizadas en mayor proporción para producir bioetanol y biodiésel.

Consecuencias del uso de biocombustibles

Soya1. Al comenzar a utilizarse suelo agrario para el cultivo directo de biocombustibles, en lugar de aprovechar exclusivamente los restos de otros cultivos (en este caso, hablamos de "biocombustibles de segunda generación"), se ha comenzado a producir un efecto de competencia entre la producción de comida y la de biocombustibles, resultando en el aumento del precio de la comida. De utilizar el biodiésel como única alternativa a los combustibles fósiles, produciendo en consecuencia, anualmente mediante biodiésel una cantidad de energía equivalente a la obtenida de los combustibles fósiles se generaría una crisis alimentaria global (por sustitución de tierras de cultivo y para la generación de energía) y efectos ambientales derivados de la destrucción de ecosistemas y del uso de recursos hídricos, fertilizantes y abonos. Muchos países subdesarrollados, especialmente del sureste asiático, están destruyendo sus espacios naturales, incluyendo selvas y bosques, para crear plantaciones para biocombustibles.

2. Es necesario cosechar, recolectar y transportar la misma hasta su sitio de transformación, esto implica una etapa más compleja en cuanto a manejo de volúmenes y costos, pero a diferencia de la refinería no existe un único centro de transformación, además se producen desechos que pueden ser transformados en energía a muy bajo costo.

3. Algunas fuentes afirman que el balance neto de emisiones de dióxido de carbono por el uso de biocombustibles es nulo debido a que la planta, mediante fotosíntesis, captura durante su crecimiento el CO2 que será emitido en la combustión del biocombustible. Sin embargo, muchas operaciones realizadas para la producción de biocombustibles, como el uso de maquinaria agrícola, la fertilización o el transporte de productos y materias primas, actualmente utilizan combustibles fósiles y en consecuencia, el balance neto de emisiones de dióxido de carbono es positivo.

4. Algunos procesos de producción de biocombustible son más eficientes que otros en cuanto al consumo de recursos y a la contaminación ambiental. Por ejemplo, el cultivo de la caña de azúcar requiere el uso de menos fertilizantes que el cultivo del maíz, por lo que el ciclo de vida del bioetanol de caña de azúcar supone una mayor reducción de emisiones de gases de efecto invernadero respecto al ciclo de vida de combustibles fósiles con más efectividad que el ciclo del bioetanol derivado del maíz. Sin embargo, aplicando las técnicas agrícolas y las estrategias de procesamiento apropiadas, los biocombustibles pueden ofrecer ahorros en las emisiones de al menos el 50% comparando con combustibles fósiles como el gasóleo o la gasolina.

Higuerilla5. Y finalmente, el uso de biocombustibles de origen vegetal produce menos emisiones nocivas de azufre por unidad de energía que el uso de productos derivados del petróleo. Debido al uso de fertilizantes nitrogenados, en determinadas condiciones el uso de biocombustibles de origen vegetal puede producir más emisiones de óxidos de nitrógeno que el uso de productos derivados del petróleo.

 

Fotos: Archivo del Herbario Nacional, Museo Nacional de Costa Rica.
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