Museo Nacional de Costa Rica

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En detalle

En aras de la conservación de aves en Costa Rica

Silvia Elena Bolaños
Ornitóloga, Dpto. de Historia Natural

Pharomachrus mocinno JESCosta Rica es un país dotado de una inmensa biodiversidad distribuida en una gran variedad de ecosistemas. Parte de esta magnífica biodiversidad la constituye el grupo de las aves. Nuestro país, a pesar de su reducido tamaño, alberga más de 850 especies, incluyendo residentes y migratorias que utilizan el territorio nacional como hábitat y refugio.  

No obstante, esta riqueza avifaunística es vulnerable a alteraciones naturales y antropogénicas, siendo ésas últimas las más perjudiciales. El cambio de uso de la tierra, la extensión de la frontera agrícola, el dragado de humedales, los incendios forestales, la cacería ilegal, el tráfico de especies, la contaminación en tierra y cuerpos de agua, así como el calentamiento global; son apenas algunos de los peligros que enfrentan estas especies, a nivel local y global. Estas alteraciones restringen la distribución de especies sensibles, en el mejor de los casos, a pequeños fragmentos y por consiguiente, a la reducción en los números de sus poblaciones.

Según datos recientes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), globalmente poco más de 1200 especies se encuentran amenazadas de extinción y cerca de 200 en alto riesgo de extinguirse en los próximos años, a una velocidad mayor que a la que lo harían naturalmente.  

Especialistas del Museo Nacional participan en el proyectoParte fundamental en el proceso de conservación de las aves, es el desarrollar programas de monitoreo que permita conocer el estado actual de las poblaciones y su cambio a través del tiempo. El monitoreo genera de una forma cuantitativa, datos importantes que representan la base en el desarrollo de programas de manejo de áreas importantes para las especies, sin caer en apreciaciones cualitativas, que aunque son importantes, son peligrosas de tomar en cuenta, específicamente cuando dichas apreciaciones sobrestiman o subestiman poblaciones, en especial, las de aquellas especies sensibles.

El Programa de Monitoreo Ecológico Terrestre de las Áreas Protegidas y Corredores Biológicos de Costa Rica (PROMEC-CR), constituye un programa de monitoreo que se pretende establecer en Costa Rica con el fin de contar con información veraz para el manejo del territorio nacional y su biodiversidad. Este programa es una iniciativa del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), en apoyo al programa “Acuerdos Nacionales de Apoyo a la Implementación” de The Nature Conservancy (TNC) y que busca la meta 2010 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB): reducción en la tasa actual de pérdida de la biodiversidad.

El primer paso en la implementación del programa es determinar el estado actual de la biodiversidad en el país y establecer una línea base de la cual se pueda partir para observar la tendencia de dicho estado conforme el monitoreo genere datos. Parte de la biodiversidad que será objeto de este monitoreo es la avifauna. Las aves se caracterizan por cumplir una importante función ecológica en los ecosistemas, ya sea como polinizadoras, dispersoras de semillas o controladoras de plagas; no obstante, se han caracterizado también por ser excelentes indicadoras del estado de los ecosistemas y organismos relativamente accesibles a ser monitoreados.

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), se ha aliado a diferentes entes privados y públicos para apoyarse en el alcance de los indicadores que evaluarán la situación de la biodiversidad en el territorio nacional. El Museo Nacional de Costa Rica, mediante la sección de Ornitología del Departamento de Historia Natural, en conjunto con la Asociación Ornitológica de Costa Rica (AOCR) y Partners In Flight (PIF); se encuentran actualmente cooperando con el indicador que relaciona las aves al programa y que permitirá conocer mediante la opinión de expertos la situación actual de la avifauna en el país. Este proceso se encuentra en su etapa de inicio, y puede ser que su logro necesite de un paso lento aunque constante, acogiendo la ayuda de todos aquellos interesados en la conservación de la avifauna. 

A pesar de la relevancia de los programas de monitoreo en la conservación de las aves, es importante resaltar que la conservación eficaz de las especies es un esfuerzo en conjunto por parte de la población civil, política y científica. Debe ser un sistema integral que refuerce la educación ambiental y la concientización en todos los estratos sociales, el apoyo en la implementación de políticas compatibles con el ambiente y el desarrollo de proyectos que enriquezcan el conocimiento científico de las especies y su entorno.