Vol. 6 / Nº 6/ edición junio del 2013

Conózcalos

Colores que ruedan

Lidilia Arias
Museógrafa y diseñadora, Dpto. de Proyección Museológica

Carreta de la Fábrica Chaverri en Sarchí. Fotografía del Dpto. de Proyección MuseológicaEn este mes de la patria, queremos que conozca uno de los más coloridos símbolos nacionales: la carreta. Venga y conozca las carretas que tenemos exhibidas aquí en el Museo Nacional.

Cuando hablamos de carretas, se nos vienen a la mente un sin fin de colores, de ruedas que se desplazan con un ritmo y compás impuesto por los bueyes, por las piedras del camino o por la guía del boyero. Nuestra carreta se decora de una manera muy particular, además  de presentar otras características, como por ejemplo, la forma de  construirla,  que  junto con los conocimientos de adiestrar y guiar a los bueyes y saber ser un buen boyero o boyera, fue lo que mereció que esta tradición del boyeo y la carreta fuera  proclamada por la UNESCO, Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, el 25 de noviembre de 2005.

Aquí hablaremos de los decorados de la carreta, pero sin desmerecer la importancia que tienen el boyero y los bueyes. Lo menciono porque la carreta es un símbolo nacional costarricense, pero considero que debieron declarar todo el conjunto y no sólo el objeto como símbolo.

Esta es la otra carreta que puede encontrar en el Museo Nacional. Fotografía del Dpto. de Proyección MuseológicaLas carretas se empezaron a decorar alrededor del año 1900, algunos piensan que pudo haber sido unas décadas antes. El auge cafetalero de llevar el café hasta los puertos para su exportación, es posiblemente lo que motivó para que este artículo evolucionara y se le agregaran, poco a poco, diseños con motivos y colores que tienen que ver tanto con nuestro paisaje como con las creencias de nuestros campesinos, pero sobre todo, nos muestra el buen gusto de aquellos hombres y mujeres sencillos y trabajadores, por lucir su vehículo de la mejor forma posible.

De alguna manera, como sucede con otros artículos, se fue consolidando un estilo característico de pintura para las carretas, pero en realidad se dieron varios. Los que más se conocen hoy día que sobresalieron, es el estilo que tiene estilizaciones florales con orlas y volutas, donde se mezclan muchas líneas curvas. Mantiene la simetría y los colores se aplican muy puros o degradados en especial con el blanco. A la rueda sí se le aplica, por lo general, líneas rectas que son las que más sobresalen, como formando una estrella y esto lo vemos en fotografías que datan de 1910. El uso de la simetría y de los colores puros, son característicos del arte hecho por autodidactas, lo que indica que no fue un experto artista quien dio origen, o al menos continuó con este tipo de decoración.

A ese estilo le llaman “estilo Sarchí”, por ser de los pocos lugares en que esta tradición se comercializó, lo que ayudó a mantenerla y a refinar el decorado. Pero en realidad, fue en muchas zonas del país donde se dio la costumbre, principalmente en el Valle Central, incluyendo muchos pueblos de San José que hoy son urbanos y comerciales, como es el caso de Desamparados.

Por otra parte, tenemos otro estilo de decoración al que se le llama el  “estilo Cartago”, con características diferentes en cuanto a las formas y motivos que presenta, ya que son muy geométricos y no florales ni orgánicos. Mantienen la simetría pero los colores son un poco más agrisados y utilizan mucho los neutros. Incluso para la pintura de fondo de las carretas, encontramos colores matizados y truncados, diferentes al estilo Sarchí. Además, las zonas de color en el estilo Cartago no se sombrean, como sí sucede con el de Sarchí.

Es curioso resaltar también, que los decorados de carretas no deben ser figurativos; es decir, a veces se insinúa que hay flores o enredaderas, pero a un nivel de estilización tal que bien podrían ser módulos para frisos o para detalles ornamentales con mucho movimiento, sin que tengan un punto de atención principal, como se haría con una pintura, porque todo fluye y los diferentes tableros conforman una sola unidad. Tal vez por eso se asocia mucho el decorado de las carretas con los arabescos, porque mantiene esas características decorativas.

En un concurso de decoración de carretas organizado por Emilia Prieto, Carmen Lyra y otros en 1933, esto queda muy claro, porque se descarta para premio un tablero decorado con una rosa “que tiene pintura realista”. Se dice que “esto no es pintura de carretas”. En nuestro país, llamamos “colochos” a los decorados que se le aplican a las carretas.

Si vemos la aplicación del color en las carretas, nos sugiere que nuestros campesinos se inspiraron en el colorido tropical de nuestros campos, en los atardeceres y en toda esa flora y fauna exuberante que nos ofrece nuestro clima y variedad geográfica, en un territorio pequeño pero diverso.
 

 
ministerio

Visite el Museo Nacional de Costa Rica

Horario: De martes a sábado, de 8:30 a.m a 4:30 p.m. Domingos de 9 a.m. a 4:30 p.m. Lunes: Cerrado.

Tarifas: Nacionales adultos ¢2 000. Entrada gratuita para estudiantes con carnet, menores de 12 años y adultos mayores de 65 años con identificación.

Extranjeros: Tarifa general $9. Estudiantes extranjeros identificados $4.

Tels: +506 2257-1433 - Fax: +506 2233-7427 - Aptdo: 749-1000 San José, Costa Rica.

Dirección: Avenidas Central y Segunda, San José, Costa Rica. Entrada principal: Por la fachada oeste-Plaza de la Democracia.

www.museocostarica.go.cr / informacion@museocostarica.go.cr

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