Museo Nacional de Costa Rica

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Aportes

El Santo Cristo de Esquipulas

Roberto Le Franc
Antropólogo

Santo Cristo de Esquipulas o Cristo Negro. Fotografía tomada de la página http://www.arquisanjose.org/galeria2/userpics/10001/DSC04321.JPGLa conquista y dominación de las poblaciones americanas por parte de los españoles a partir de 1492, impuso como única a la religión católica, que llegó a sustituir el sistema de creencias y prácticas religiosas de los amerindios al introducir, entre otras cosas, el culto a cristos, vírgenes y santos.

En 1595, las autoridades eclesiásticas de Guatemala entregaron al escultor Quirio Cataño, la confección de una imagen de Jesús crucificado para el municipio de Esquipulas, en el Departamento de Chiquimula destinado a la evangelización de los indígenas. La imagen hecha en madera de naranjo, de color amarillo pálido oscuro, pronto fue denominada: Cristo Negro. Con el transcurrir del tiempo llegó adquirir fama de milagroso y se conformó como una devoción en todo el ámbito mesoamericano incluyendo a Panamá.

La devoción al Cristo negro de Esquipulas, introducida en Costa Rica por los frailes franciscanos en las primeras décadas del siglo XIX, alcanzó gran importancia y transcendencia de Santa Cruz de Guanacaste y en la localidad de josefina de Alajuelita; posteriormente, a inicios a inicios de siglo XX, se instaura en la ciudad de Alajuela; en el poblado de Dulce Nombre de Cartago y en la localidad de Esquipulas en Palmares de Alajuela, entre otros sitios.

Imágen del Santo Cristo de Esquipular. Foto tomada de la página http://www.arquisanjose.org/galeria2/userpics/10001/DSC04321.JPGLa ciudad de Santa Cruz, en el Guanacaste fundada allá por 1760, recibe la devoción, según reza la tradición, de un viajero guatemalteco quien a principios de 1804, solicitaba limosnas en nombre de la imagen; como no contaba con la autorización correspondiente tuvo que trasladarse  para rendir cuentas ante la autoridad eclesiástica de Nicoya. Antes de partir escondió la imagen entre unos matorrales y palmas de coyol en la propiedad de doña Bernabela Ramos. Esta piadosa señora la encontró, la compró al guatemalteco y posteriormente la donó al pueblo para que se le construyera una ermita.

Otra versión nos cuenta que un indio encontró la imagen en un paraje agreste y decidió llevarla a su casa. Por dos veces consecutivas la imagen desapareció del rancho y fue encontrada en el sitio donde el indígena  la vio por primera vez; esto fue interpretado por los pueblerinos como una señal y se pensó en construirle un templo. Nació así la devoción al Santo Cristo de Esquipulas llamado también: el Aparecido, el Original ó el Patrón, imagen de unos 50 centímetros de alto, tradición que ha llegado hasta nuestros días y cuyos principales elementos son: la Demanda o peregrinaje de la imagen, casa por casa en todo el cantón de Santa Cruz; las Velas o pago de promesas por favores concedidos; los Turnos o festejos  pueblerinos de acción de gracias; la Víspera o vigilia el día previo a la Festividad;  la Entrada Triunfal de la imagen a la cuidad y la festividad del 15 de enero que comprende una procesión solemne con la imagen por las principales calles de la ciudad. Junto a estos eventos es muy importante la participación de los Mayordomos de Esquipulas o responsables, junto con los sacerdotes, de todo lo que se relaciona con el Santo Cristo, así como la de los Indios Promesanos, grupo que ejecuta un baile tradicional en honor a Esquipulas el día de la entrada y el de la Festividad. Todos estos eventos se enmarcan en los llamados: Festejos Típicos Nacionales.

Los frailes franciscanos llevaron la comunidad josefina de Alajuelita la devoción al Cristo Negro en 1818. Al principio se utilizó una imagen tallada por un escultor cartaginés – se desconoce su nombre- la cual fue colocada entre los arbustos de un predio. Los vecinos al verla se arrodillaban y se santiguaban y así pronto se hizo necesario contar con un sitio en donde rendirle culto. En 1836 se le construye una ermita de adobes, la cual es demolida en 1904 para levantar en su lugar un templo más amplio, posteriormente denominado Santuario Nacional en honor del Santo Crucificado de Esquipulas. Otra versión de la historia nos dice que fueron los señores Ascención Mora, Cruz Echeverría y Ascención Ávila, fieles devotos y vecinos de  Alajuelita, quienes encargaron a un escultor cartaginés, la talla de una imagen en 1818. En 1884, fue sustituida por una de 2 metros de alto traída de Guatemala utilizada hasta el año 2009 cuando se remplazó por una similar hecha en Guatemala , pues la que hasta la fecha se empleaba, se estaba deteriorando debido a la antigüedad.

La devoción a Esquipulas de Alajuelita, establecida oficialmente en 1845, se pone de manifiesto principalmente en la Festividad y comprende diversos actos litúrgicos y religiosos: la Misa solemne del día 15, la Romería, con la participación de muchos devotos de todo el país, antaño cargando niños en sus brazos o piedras en la cabeza en señal de penitencia;  las procesiones los domingos, la Novena, la Serenata, la reventadera de bombetas, los juegos pirotécnicos, previos a la festividad así como la del propio día con asistencia del obispo de San José y otras autoridades eclesiásticas. Todas estas actividades cuentan con el apoyo de la Cofradía del Santo Cristo de Esquipulas y en el marco de unos festejos cívicos con juegos mecánicos y venta de comidas y bebidas, sin faltar el tradicional chinchiví  (deformación de ginger beer o cerveza de jegibre).

La tradición de llevar comestibles para degustar en los predios de los alrededores del templo ha desaparecido, debido al acelerado proceso de urbanización dado en los últimos años.

La devoción al Cristo Negro de Esquipulas se ha extendido por todo el país, pero es en Santa Cruz de Guanacaste y en Alajuelita donde con mayor arraigo se pone de manifiesto cada 15 de enero.