Museo Nacional de Costa Rica

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Aportes

El legado de Pablo Presbere

Julio César Sánchez
Arqueólogo

Ilustración tomada del Álbum de Figueroa. Archivo Nacional

 

 El pasado lunes 28 de septiembre del presente año, se cumplieron 300 años del levantamiento indígena liderado por Pablo Presbere, ante el maltrato y dominio de la Corona Española.

La conquista española se caracterizó por la utilización de dos instrumentos: la espada y la religión. Y aunque al principio hubo colaboración de algunos caciques con los conquistadores, algunos fueron engañados y traicionados. Lo anterior,  más los abusos cometidos por los invasores españoles provocaron la rebelión indígena.

Con el nombramiento en 1569, de Perafán de Rivera como gobernador, se estableció en Costa Rica, la repartición de indios y la encomienda de tributo, en donde el indio le tributaba al encomendero. Además durante su mandato, se había dominado el territorio nacional, excepto la región atlántica. Sumado a la utilización como mano de obra gratuita y el pago obligado de tributos y el proporcionar alimentos y servicios a los españoles, la población indígena se tuvo que enfrentar a las enfermedades importadas por los invasores. Esto diezmo la población autóctona.

Con el propósito de fundar poblaciones estables, y así obtener mayor mano de obra, se unió a las acciones militares en la región atlántica, la actividad misionera. Como parte de este proceso, en octubre de 1605, Diego de Sojo funda Santiago de Talamanca, la cual es quemada por los indígenas debido a todos los excesos y brutalidades del conquistador: desde azote hasta el corte de las orejas y la destrucción de sus creencias religiosas. Quedó así de manifiesto el espíritu guerrero y libertario de los pobladores autóctonos de la zona; ancestros bravos de nuestros Bribris y Cabécares.

Ilustración tomada del Álbum de Figueroa. Archivo NacionalEl 28 de septiembre de 1709, Pablo Presbere lidera un levantamiento armado que agrupaba a miles de indígenas. Durante este ataque se destruyeron ermitas, guarniciones, imágenes religiosas y casas. Además se ajusticiaron dos frailes, diez soldados y la esposa de uno de ellos, logrando, por un periodo de tiempo, mantener el control de sus tierras.

El levantamiento era la respuesta de los indígenas a la política de desarraigo dictada por la Corona Española. Presbere había logrado interceptar una carta en la que se había dado la orden de sacar a los indios de sus tierras y trasladarlos a Boruca, Chirripó y Teotique.

Con la colaboración de refuerzos, armas y pólvora enviados desde Guatemala, el gobernador Lorenzo Antonio de Granda y Balbín aplastó la insurrección. De los capturados, apenas 505 llegaron a la ciudad de Cartago y fueron convertidos en mano de obra gratuita;  los demás murieron de hambre, por castigos o ahogos por ir amarrados. Los caciques y su líder, Pablo Presbere, fueron enjuiciados. El 1 de julio de 1710, Presbere fue sentenciado a morir arcabuceado y decapitado, en un juicio en el que a pesar de la tortura se negó a delatar a los otros líderes de la rebelión. Su ejecución se realizó el 4 de julio, y luego de morir sus restos fueron exhibidos con la firme intención de amedrentar a todos aquellos que quisiesen imitarlo.

Ilustración tomada del Álbum de Figueroa. Archivo NacionalEl miércoles 19 de marzo de 1997, la Asamblea Legislativa declaró a Pablo Presbere “Defensor de la libertad de los Pueblos Originarios”. Y el 4 de julio es declarado el Día Nacional de Pablo Presbere.

Debemos recordar a Pablo Presbere como el ancestro que supo encarnar los valores de la libertad, la identidad, la dignidad y la defensa de la soberanía y la cultura. Nos corresponde proteger y velar por el patrimonio de los pueblos indígenas y tomar sus acciones como ejemplo y aplicarlas ante las amenazas opresoras e impositoras de los organismos internacionales y los gobiernos extranjeros.