Museo Nacional de Costa Rica

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Aportes

El agua: es nuestro deber protegerla


William González
Geógrafo

Mantos acuíferos. Fotografía proporcionada por el autorMuchas personas  no hemos podido desarrollar la sensibilidad que deberíamos tener frente a los recursos naturales que nos rodean; particularmente a   uno de los  más importantes para el ser humano y las actividades que desarrolla diariamente para sobrevivir, como es el agua.

Desde pequeños venimos oyendo que el agua es un recurso inagotable, tal vez  tenían razón los que hacían esta afirmación, no obstante desconocían la   capacidad tecnológica que iba a llegar a tener el hombre para  modificar  el paisaje,  en un periodo de tiempo relativamente corto.

En unas pocas  décadas el hombre ha modificado su  entorno  de forma alarmante, sin pensar  en algunos casos el daño que estaba causando a los diferentes recursos naturales, ya que estos se encuentran entrelazados; por lo que si afectamos a uno de  ellos   se  provoca un deterioro en todos, dándose una reacción en cadena, que lo podemos llamar el efecto de  “bola de nieve”

Tucán. Fotografía proporcionada por el autor.Podemos decir sin temor a equivocarnos, que décadas  después de esta afirmación, las precipitaciones en nuestro país no han sufrido cambios importantes, tanto en su periodicidad como en su cantidad, éstas siguen siendo muy    parecidas o iguales a ese entonces, donde se afirmaba que: “el agua era un recurso renovable e  inagotable”. 

Increíblemente,  en un país donde el nivel de educación de su población es considerada satisfactoria,   falta todavía   una cultura ambiental bien acentuada,   donde se nos inculque   respeto por un bien que no es de carácter individual, sino por un bien que pertenece a la sociedad, por lo que la responsabilidad del uso y   protección, es compartida.

Algunas malas prácticas en las  actividades  que realizamos contribuyen a la contaminación de las aguas,  en algunos casos estas son de origen urbano, con altos  contenidos  orgánicos como los que provienen de tanques sépticos, vertido de letrinas, fugas en el alcantarillado sanitario, ya que en el Gran Área Metropolitana no existe un sistema de alcantarillado que contribuya de forma adecuada a mejorar las aguas residuales o negras.

Un resultado de todo esto es que, por ejemplo, de las 3 500 industrias ubicadas en el área de influencia del río Virilla, solo el 5% poseen una planta de tratamiento. Aquí van a dar 250.000 metros cúbicos de agua al día sin tratar de acuerdo con datos del octavo informe del Estado de la Nación.  “Donde el agua va, las enfermedades siguen sus pasos” y  el problema se agrava cuando estas  descargas no controladas que realizamos en la superficie, generan  una serie de enfermedades de transición hídrica, como las diarreas y hepatitis.

Montañas. Fotografía proporcinada por el autorAlgunos profesionales en este campo insisten en la necesidad de realizar estudios puntuales con el fin de conocer exactamente la ubicación de los mantos acuíferos y en que condición se encuentran estos, ya que algunos aseguran que se construyen urbanizaciones e industrias en las zonas de recarga acuífera.  Si estas no cuentan con algún sistema o régimen de protección, veremos que gradualmente serán deforestados y más tarde urbanizados,   por lo que entrarán en condiciones de  riesgo a contaminarse, y así  iniciará un lento proceso de deterioro del recurso.

Un documento elaborado por la Comisión de Cuenca Río Grande de Tárcoles apunta que la “pérdida de calidad del medio o ambiente de los acuíferos  bajo las diferentes  actividades que realiza el hombre, lo presentan los acuíferos  Colima y Barva; en estos se ha detectado una relación general entre las concentraciones de nitrato,  lo que sugiere que la calidad del agua está siendo afectada directamente por la descarga de  tanques sépticos. Algunos consideran que entre unos diez años aproximadamente la calidad del agua subterránea sobrepasará el límite de nitrato permitido por la norma, que no es más del 45 % MG/L”.

Otra forma de contaminar las aguas  es por medio  de la actividad agrícola, cuando se usan abonos con base de estiércol,  la contaminación se da por efectos de los nitratos y nitritos, en algunos sectores y dependiendo del tipo de cultivo, los pesticidas son otros que pueden acarrear problemas de salud, ya que aportan gran cantidad de sustancias toxicas que en muchos casos se convierten en persistentes. 

Macho de Chiroxiphia linearis, nombre común: Toledo. Fotografía proporcionada por el autorNo podemos dejar de lado la agresiva  contaminación que genera en muchos casos  la actividad industrial instalada en nuestro país; formando diferentes tipos de  residuos como metales pesados, materia orgánica e inorgánica.

Otra sustancia que ha tomado importancia desde un punto de vista de contaminación son los detergentes utilizados por la industria, con mayor frecuencia y en grandes volúmenes. Un dato preocupante que apunta un documento elaborado en el 2002, por la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo “CCAD” dice que en 1999 existían 5000 empresas industriales y agroindustriales, de estas 500 eran consideradas altamente contaminantes de las aguas; señala que de las 5000 solo 206 empresas presentaron el reporte operacional y de estas solo 52 empresas cumplían con las normas establecidas.    

Diariamente podemos observar los vertidos que genera la basura acumulada a  cielo abierto; generándose grandes cantidades de  lixiviados “o caldos derivados de estas” y que al final  se unen con las aguas de lluvia.  Esta es otra forma indiscriminada de contaminación a las aguas que poco a poco se van infiltrando hasta llegar al nivel freático y posteriormente a los mantos acuíferos.

El Estado cuenta con varias leyes y reglamentos para  abordar las tareas del control y la prevención en la contaminación de las aguas, pero quizás  el problema no es la falta de controles para garantizar que se cumplan las leyes  que regulan la actividad que realizamos como sociedad organizada, pero sí es necesario comenzar a generar mayor conciencia  tanto a nivel de instituciones responsables,  como dentro de la sociedad civil.