Museo Nacional de Costa Rica

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A fondo

Los secretos de Las Mercedes
Reciente temporada de campo con nuevas revelaciones

Wendy Segura
Prensa, Dpto. de Proyección Museológica

Extracción de la escultura tipo “chacmool” en el lado noroeste de la plaza junto a un arroyo que borde el conjunto principal del sitio. Foto Juan Carlos Calleja, área de Museos Regionales y ComunitariosUn gran cacique, capaz de gobernar un pueblo con grandes ambiciones, arquitectura monumental y ¿porqué no? espejos de agua que expresen su poderío, su dinastía y su pueblo. De eso y más nos cuenta el sitio arqueológico Las Mercedes.

Ubicado en Guácimo de Limón, dentro de las instalaciones de la Universidad Earth, Las Mercedes sigue arrojando información, aún hoy, 116 años después del primer trabajo investigativo publicado por el sueco Carl V. Hartman en 1901.

El presente año, un grupo codirigido por los arqueólogos Ricardo Vázquez Leiva del Museo Nacional de Costa Rica y Robert M. Rosenswig de la Universidad Estatal de Nueva York en Albany, desarrollaron una nueva temporada de estudio en el sitio arqueológico. El objetivo, según Vázquez, fue “recabar más información acerca de las fechas en que las obras arquitectónicas fueron edificadas, así como explorar las construcciones que integran el conjunto de edificaciones principal del sitio”. Agregó que “las construcciones configuran una aldea de la elite indígena y se notan en la superficie del terreno, cubiertas por una delgada capa de suelo”.

Muro del estanque o espejo de agua con empedrado inclinado expuesto en una trinchera; la pendiente del empedrado hacía que el agua de lluvia corriera hacia el estanque. Foto Juan Carlos Calleja, área de Museos RegionalesEn total se investigaron cuatro estructuras o basamentos, una amplia plaza, una canalización hidráulica y lo que da la clara impresión de ser un estanque integrado a la arquitectura de la antigua aldea. Este estanque se ubica junto a una estructura mayor en un lugar céntrico donde brota agua del subsuelo. Su función aparente fue servir como un gran espejo. “Se ha postulado la existencia de estanques similares en el sitio arqueológico Guayabo de Turrialba, pero no es hasta ahora en Las Mercedes que la hipótesis se examina y se sustenta con datos concretos. Entre ellos, zonas empedradas circundantes, construidas con inclinación, para llevar agua pluvial al estanque”, señala Vázquez.

También salieron a la luz interesantes objetos, algunos carbonizados, depósitos estratificados y otras importantes revelaciones. Al respecto Vázquez comentó que “uno de los descubrimientos más impresionantes y llamativos se hizo en el ámbito del conjunto principal, donde se encontró, en perfecto estado de conservación, una gran escultura antropo-zoomorfa de piedra del tipo conocido como «chacmool». Llamada así porque la figura presenta un cuenco en su zona abdominal, rasgo evocativo de esculturas similares del periodo Posclásico de Mesoamérica”. La versión de Las Mercedes muestra una persona acostada, con máscara, de donde surge un ser con atributos de serpiente y jaguar.

Plaza R8 en el conjunto principal del sitio, con el amplio empedrado que le sirve de pavimento revelado por las excavaciones exploratorias. Foto Juan Carlos Calleja, área de Museos Regionales y ComunitariosLa escultura fue localizada por el arqueólogo Dennis Blanton, colaborador del proyecto, en lo que los arqueólogos llaman la plaza R8: una explanada de 600 m², empedrada en su totalidad, que por esa razón, pudo haber recibido una alta carga de actividad en ella. Vázquez destaca que “hasta donde sabemos, el R8 constituye el primer gran espacio de uso social con pavimento que ha sido documentado en sitios prehispánicos de Costa Rica”. La plaza esta bordeada en su lado noroeste por un arroyo y fue ahí donde se recobró la escultura.

Agregó que “el hallazgo de estatuaria monumental en Las Mercedes no es algo desconocido. Luego de la construcción del ferrocarril por el lugar, en 1880, miles de artefactos fueron extraídos del sitio, entre ellos esculturas en piedra. Muchos artefactos del sitio formaron la colección reunida por Minor C. Keith, actualmente en cuatro museos de los Estados Unidos de América, y de la cual hace poco el Museo de Brooklyn, Nueva York, repatrió parte.

Parte de una escultura monumental con la efigie de un tiburón recobrada en la plaza R8; constituye una figura sin precedente y sorprende, pues Las Mercedes se halla a 30 Km del litoral Caribe. Foto Juan Carlos Calleja, área de Museos Regionales y ComunitariosEn las temporadas de trabajo arqueológico se han encontrado gran cantidad de estatuaria fragmentada. Varios de los fragmentos revisten gran interés, porque son partes de artefactos sin precedente. Ejemplo de ello, la figura parcial de un tiburón, magníficamente tallada, que también se halló en la plaza R8 durante la reciente campaña de campo. El tiburón es un tipo de animal que por primera vez se observa en la escultórica prehispánica del país”.

En uno de los basamentos excavados este año, se localizaron sepulturas configuradas por cajones de cantos rodados y lajas. Según Vázquez, “una de las sepulturas expuestas correspondió al enterramiento de un individuo que murió durante su infancia: a juzgar por el pequeño tamaño del cajón fúnebre. Las dos tumbas restantes mostraron gran tamaño. El trabajo de excavación cuidadoso indica que las tumbas habían sido saqueadas, pero sus cajones no fueron destruidos por completo”. Vázquez apunta, asimismo, que “al excavarse al lado de la estructura apareció un basurero, con abundante cerámica y herramientas de piedra para moler alimentos. Este depósito sugiere que el basamento sirvió primero como la base de una vivienda y con posterioridad fue transformado en cementerio”.

Escultura antropo-zoomorfa como lucía pocos minutos después de su extracción; muestra las características que hacen recordar las figuras “chacmool” de sitios mesoamericanos como Tula y Chichén Itzá. Foto Juan Carlos Calleja, área de Museos Regionales y ComunitariosSegún Myrna Rojas, jefa del Departamento de Antropología, en los próximos días da inicio la etapa de laboratorio del proyecto bajo la dirección del arqueólogo Vázquez. Las acciones preliminares consistirán en lavar, numerar y catalogar los restos arqueológicos. Luego, los materiales se analizan y clasifican. Algunos artefactos podrán ser restaurados. Se procesarán dibujos digitales y del amplio registro fotográfico serán seleccionadas imágenes.

Los resultados pasarán a ser compilados en un informe escrito, complementado con gran cantidad de ilustraciones, a partir del cual se publicarán artículos. De gran relevancia resultarán los análisis de Carbono-14, los cuales son hechos a partir de materiales carbonizados en un laboratorio del exterior.

Antecedentes de la investigación y futuro del sitio
Luego de cientos de años el R. Dennis Blanton ve cara a cara a la escultura recién volteada de su posición de hallazgo en la plaza R8. Foto Juan Carlos Calleja, área de Museos Regionales y ComunitariosEn los últimos siete años, el sitio Las Mercedes ha sido explorado en cuatro temporadas de campo, promovidas por el Museo Nacional con alianzas estratégicas de instituciones académicas extranjeras. En las últimas dos ocasiones, 2009 y 2012, una importante colaboración ha sido aportada por la Universidad Estatal de Nueva York en Albany (Fig. 6). En el 2005 el socio fue la Universidad de Montreal, Canadá.

A pesar de haber pasado mucho tiempo sin medidas de conservación, varias de las edificaciones prehispánicas del sitio muestran un estado reconocible. Los trabajos arqueológicos han demostrado que la condición del inmueble patrimonial es mucho mejor a lo esperado. Con ello se visualiza cada vez más la conveniencia de implementar un proyecto de restauración y puesta en valor.

En Las Mercedes, las primeras ocupaciones indígenas se han podido trazar a alrededor de 1500 antes de Cristo, cuando el sitio estuvo habitado por gente que ya usaba cerámica y tenía agricultura. El lugar estuvo habitado en periodos posteriores hasta la fase de formación de la aldea con grandes obras de arquitectura. A diferencia de Guayabo, la recuperación de dos cuentas de vidrio europeas del siglo XVI, atestiguan que Las Mercedes tuvo algún nivel de vigencia durante la parte temprana de la colonización española.

El Dr. Robert M. Rosenswig, codirector del proyecto, gira instrucciones durante la temporada 2012 que sirvió escuela de campo a estudiantes de la Universidad Estatal de Nueva York en Albany. Foto Juan Carlos Calleja, área de Museos Regionales y Comunitarios.A pesar de que hay referencias acerca de Las Mercedes desde mediados del siglo XIX, el sitio no recibió cuidados especiales y por más de un siglo el terreno experimento transformaciones producto de la agricultura intensiva del banano, cacao y abacá. En ese tiempo, el huaquerismo impactó los depósitos arqueológicos y estructuras arquitectónicas. En 1989, el terreno se dejó en reserva por acuerdo entre el Museo Nacional y la Universidad EARTH.

En el año 2004 dio inició el cartografiado de estructuras arquitectónicas con fondos del premio Aportes de la Florida, Ice & Farm. Desde el 2005, los trabajos se orientaron al registro de información en aspectos como: tamaño y conformación del casco arquitectónico, patrones constructivos de las estructuras, mapeo de las calzadas, historia de ocupación del sitio y fechas de las construcciones monumentales, entre otros.

Enriquecidos con los datos de las temporadas 2009 y 2012, los resultados de la investigación arqueológica conforman el fundamento científico al cual recurrir para el desarrollo de futuras restauraciones y la puesta en valor del sitio. De manera que esta joya patrimonial de los costarricenses pueda recibir visitación del público interesado, nacional e internacional. Ello sin dejar de investigarlo, pues todavía tiene mucha más historia que contar.