Museo Nacional de Costa Rica

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A Fondo

Arte para meditar

Wendy Segura
Prensa y Relaciones Públicas, Dpto. de Proyección Museológica

Karen Clachar. Foto cortesía de la artistaKaren Clachar es una mujer apasionada, basta con conversar unos minutos con ella, para darse cuenta. A ella le apasiona el arte, su Guanacaste querido, su familia y la asociación de bien social “Hogar Siembra”, de la cual es la presidenta. La inspiran los recuerdos de los 14 años de su infancia que vivió en la finca en Guanacaste, al hablar de su Liberia querida, sus ojos se iluminan y sus labios muestran una tenue sonrisa de orgullo.

Desde niña su inclinación fue el arte; de su madre aprendió la pasión por el arte y la filantropía. Ya de grande, estudiar artes plásticas no era una opción como carrera en su familia, por lo que decidió ingresar a la carrera de publicidad y de forma paralela llevar la carrera plástica. Es así como se inicia desde hace cerca de 15 años en las artes por medio del óleo y el grabado.

Sin embargo hace dos años atrás, decidió cambiar su rumbo artístico y hacer intervenciones de arte público en su pueblo de la niñez.

Karen en una intervención para llamar la atención acerca de un centenario puente en Liberia. Foto cortesía de Karen ClacharKaren recuerda que en el 2007 regresa a Liberia después muchos años, “ahora con una óptica de adulta, pero con todo ese sentimiento de niña en el subconsciente y veo con nostalgia que Guanacaste era solo la sombra de lo que fue y que ese amor de mi vida se estaba perdiendo en el tiempo debido al desarrollo”. 

De ahí en adelante Karen examina la forma de plasmar ese sentimiento en una propuesta plástica, es así como inicia el proyecto “Huellas de una herencia”, una serie de intervenciones públicas que buscan llamar la atención del pueblo, hacia el rescate de las tradiciones y personajes olvidados del Guanacaste de hace muchos años atrás y que hoy se convierte en la exhibición “Encuentro con la Sombra” que se presenta en el Museo Nacional hasta el 2 de agosto del 2009”

Sus instalaciones obra por obra

Pañuelos
Work in progress: Pañuelos. Foto cortesía de Karen ClacharEs una instalación denominada “Work in progres”, pues es una obra inconclusa, que se trabaja siempre.

Esta instalación consta de 1200 pañuelos blancos que de forma simbólica se le entregó a las personas de la zona con la única leyenda “soy parte de una herencia”, quienes recibían el pañuelo tenían la condición de escribir algo con relación a esta frase. Según Karen lo valioso es que fue una obra en el accionar público que se convirtió en una instalación que deja escrita la “memoria colectiva de un pueblo, todo aquello que anhelamos, que nos dejaron nuestros antepasados, nombres, personajes, bombas, recetas, biografías”.

Huellas de una Herencia
En un interés muy particular, Karen quiso, desde su propia perspectiva, dignificar en esta obra a todos aquellos personajes del Guanacaste de su infancia que, por su cotidianidad o por el desprecio del pueblo estaban desapareciendo.

Es así como en 19 bandejas de cemento y cascajo plasma las huellas de pies y manos de esos personajes de infancia de la artista, que ella recuerda como “el copero, Felipe la bruja, pellejo… incluyendo a un grupo de cocineras y sabaneros que han tratado de consolidar y mantener su imagen a través del tiempo”.

Not for sale
Los liberianos se unieron a la campaña Not for Sale. Foto cortesía de Karen Clachar “Desde el año pasado, entré a Guanacaste con una temática muy fuerte de no a la venta… toda aquella temática patrimonial tangible e intangible que no esta a la venta”, cuenta Karen.
 
Más de 400 personas se acercaron a participar en esta especie de campaña de vindicación de la historia sociocultural de Guanacaste, que se llevó a cabo en las fiestas cívicas de Liberia; según Karen la experiencia fue enriquecedora, pues durante esta campaña  la gente, por medio de su huella dactilar plasmada en rojo sobre un papel, y la imposición obligatoria de una camiseta y banderines, fue identificando todos aquellos sitios que no deberían venderse, pues forman parte del patrimonio del pueblo.

Según Karen,  de esta forma la gente se adhirió a algo que es un “abstracto, porque a ¿qué se está adhiriendo la gente? a un no a la venta o a que yo no me vendo o a que nada está a la venta?”.

Todas esas adhesiones con el pulgar forman ahora una instalación en la pared como una espiral, pero que Karen además la visualiza como una huella, como una sombra, con un concepto evolutivo de tiempo.

“Encuentro con la Sombra”
Instalación con fotografía Es la última de las obras, pero no por eso la menos importante, tanto así que es la obra que da nombre a la exhibición completa, porque según confiesa la artista, toda su obra está impregnada de sombra, la sombra de su niñez.

Durante este año, Karen buscó la forma de encontrarse con el origen de su obra, es así como se encuentra de frente con el árbol de Guanacaste, un majestuoso monumento de la naturaleza olvidado por los lugareños y que es quien da nombre a la provincia y es el protagonista de gran parte de su cultura.

De esta forma inicia  una instalación alrededor del “árbol que escucha… Me fui para Guanacaste sin saber qué hacer, solo sabía que iba a utilizar unos 14 sacos de chorejas (fruto del árbol); sin embargo utilicé mas de 40 sacos y aún así no la completé”.

La instalación fue una sombra hecha con chorejas alrededor del árbol y para Karen se convirtió en un acto de honor hacia ese protagonista olvidado de la historia. Pero el árbol no ha estado solo, a su alrededor ha estado el sabanero, como un paisaje inseparable.

La otra pasión de Karen Clachar

Desde muy niña su madre le inculcó el valor de la filantropía. De mujer, buscó siempre la forma de perpetuar esa enseñanza hasta que, como ella misma lo dice, desde hace 11 años “caí felizmente atrapada en las garras de la Asociación Siembra”, que es un proyecto que tiene más de 25 años dedicado al rescate de las niñas y adolescentes en riesgo social. El 90% de las mujeres que se atienden en esta asociación, son jóvenes agredidas en todas sus formas.

Karen agrega que esta temática le ha impactado debido a la fuerte influencia de mujeres en su vida, su madre, su abuela, las mujeres cocineras de su pueblo. Ha sido tan fuerte este tema que gran parte de su obra la ha dedicado al tema del género y en este sentido ha presentado varias exhibiciones individuales y colectivas, e incluso una intervención llamada “Casita Rosada” que hizo en el 2006 y con la cual ganó 3 premios Volcán de Oro.

Karen asegura que seguirá trabajando en los dos vértices que ha venido trabajando: género y memoria colectiva Al preguntarle que viene luego, muy segura de sí misma contesta “Azul y verde”;  agrega que seguirá trabajando en Guanacaste y por supuesto, no dejará jamás de trabajar en el “Hogar Siembra”, pues estas niñas que se levantan y recuperan su vida  son sus “heroínas”… lo que la hace caminar todos los días, concluye.