Vol. 6 / Nº 6/ edición junio del 2013

A Fondo

La muerte como ritual de vida

Ésta es una de las tumbas de cajón halladas en el sitio, en el extremo de arriba se visualiza un cráneo como en un nivel más abajo de las ofrendas y de la osamenta del extremo inferior.Desde hace aproximadamente dos meses el Museo Nacional realiza excavaciones en un terreno de unos 900 metros cuadrados en Tres Ríos, donde se construirá un complejo de apartamentos. Todo empezó con tan solo una denuncia anónima, muy similar a las cerca de 80 que reciben en el Departamento de Antropología e Historia al año, denunciando restos arqueológicos que están siendo destruidos o saquedos.

Fue a la arqueóloga Maritza Gutiérrez a quien le correspondió investigar la denuncia, y al llegar al sitio constató que efectivamente en el terreno existían vestigios de un cementerio indígena, lo que no se imaginó Gutiérrez fue la magnitud del hallazgo que estaría por descubrir.

Todo un cementerio que data de entre el año 1000 a 1200 después de Cristo, con un alto grado de complejidad debido a sus tumbas, formas de enterramiento, división del sitio, utilización de materiales para elaborar las tumbas y ofrendas asociadas al mismo.

Según la arqueóloga el cementerio presenta gran cantidad de “tumbas de cajón” que son precisamente cajones de diferentes tamaños, elaborados con lajas y piedras de río, sin embargo Gutiérrez asegura que “lo más extraño de esta excavación es la minuciosidad, trabajo y detalle que pusieron en la arquitectura y elaboración de la tumbas, quizá más que en el individuo mismo, lo que denota una ideología muy particular de la población que habitó este sitio”.

El dibujo da una idea de como estaban distribuidas las tumbas de cajón encontradasCada una de las 33 tumbas encontradas hasta el momento, estaban elaboradas con hasta cinco hileras de piedras, las que le dan la altura deseada al cajón, en cada una de estas tumbas había entre uno y cuatro conjuntos de osamentas acomodadas en enterramientos secundarios, es decir el personaje moría y lo sacaban a las afueras del pueblo para que sus partes  blandas se descompusieran, 8 o 10 meses después regresaban por las osamentas y las desarticulaban para formar paquetes que depositaban en las tumbas junto a sus ofrendas funerarias; sin embargo en las últimas excavaciones se encontró la primer osamenta de enterramiento primario, es decir el individuo se sepultó  extendido sobre la tumba, el único hasta el momento.

Cada tumba o cajón podía estar dividida hasta en dos niveles, en un primer nivel había una o más osamentas con sus respectivas ofrendas, éstas eran cubiertas por una laja que las dividía y arriba había otro nivel de osamentas y ofrendas igual, cubierto con otra laja. Cada una de estas tumbas estaba delimitada por otras piedras, que a su vez funcionaban como herramientas para trabajar las lajas y piedras.

En este enterramiento se observa la laja que cubría la tumbaHasta el momento los arqueólogos han descubierto 31 individuos entre infantes, jóvenes y adultos, 123 artefactos de cerámica  y lítica. Entre la cerámica encontrada hay vasijas de hasta 30 centímetros de diámetro, ollas, escudillas, platos moldeados, figuras trípodes zoomorfas como lagartos, monos, zorros, entre otros.

Este tipo de enterramientos secundarios en tumbas de cajón es la primera vez que es registrado en Costa Rica, lo que hace suponer un complejo sistema de creencia alrededor de la vida y la muerte.

El Museo Nacional trabajará en la extracción de la mayor cantidad de evidencia para llevarla a los laboratorios de investigación y determinar algunas otras características de la población que habitó la zona. Las muestras de carbono encontradas se enviarán a Florida, Estados Unidos para las pruebas de Carbono 14 que determinarán la fecha exacta del sitio funerario, además estos hallazgos darán pie a nuevas investigaciones acerca de la forma de vida de nuestros indígenas del valle Central, mientras que los dueños del terreno podrán seguir con la construcción.

Si alguna persona desea reportar hallazgos en su propiedad o en una propiedad cercana, lo puede hacer al teléfono 2291-3468, de forma pública o anónima. Además es importante que las personas conozcan que cuando hay vestigios arqueológicos en su terreno, el Museo no le quitará la propiedad; sino que solo recuperará lo encontrado para investigarlo y así, entre el Museo y los ciudadanos, podrán descubrir una página más de la historia de Costa Rica.

 
ministerio

Visite el Museo Nacional de Costa Rica

Horario: De martes a sábado, de 8:30 a.m a 4:30 p.m. Domingos de 9 a.m. a 4:30 p.m. Lunes: Cerrado.

Tarifas: Nacionales adultos ¢2 000. Entrada gratuita para estudiantes con carnet, menores de 12 años y adultos mayores de 65 años con identificación.

Extranjeros: Tarifa general $9. Estudiantes extranjeros identificados $4.

Tels: +506 2257-1433 - Fax: +506 2233-7427 - Aptdo: 749-1000 San José, Costa Rica.

Dirección: Avenidas Central y Segunda, San José, Costa Rica. Entrada principal: Por la fachada oeste-Plaza de la Democracia.

www.museocostarica.go.cr / informacion@museocostarica.go.cr

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