Aires navideños

¿Se ha preguntado usted si la navidad siempre se ha celebrado de la misma manera en Costa Rica? Haciendo una corta investigación me encontré algunos extractos del artículo publicado por Carmen Lira, titulado “Diciembre y los escaparates” para la revista “Actualidades” del 21 de diciembre de 1916. Es muy interesante pues nos permite conocer cómo se vivía la Navidad en San José, en los primeros años del siglo XX.

“En este mes del año, nuestra Avenida Central toma sus aires de calle europea, así al menos lo imagino yo; dado que algunos fantasiosos decían de San José de principios de siglo, que era un París chiquitito.

Cuesta verdadero trabajo caminar entre el hormigueo humano que va y viene – igual que hoy en día- y quien no está acostumbrado a mucho movimiento se siente un poco desorientado en aquel ambiente iluminado por multitud de focos eléctricos, lleno de voces, de risas, de ruido de tranvías y autos y aquel codearse y empujarse que acostumbramos los humanos para  abrirnos paso”.

Anuncio de principios del siglo XIXLos dueños de tiendas ponen sus más deslumbrantes mercaderías como trampa en que caerá indefectiblemente la “coquetería femenina” arrastrando tras sí la seriedad masculina, que la sigue con el gesto resignado y la mano en su portamonedas”.

Y los escaparates de Ortiz son sin duda lo más tentador en esta vía. Ante ellos se da uno a pensar que sus dueños han ido a buscar al Oriente terciopelos finos, sartas de perlas que recuerdan versos amorosos, corales que sueñan con el contorno suave de una blanca garganta femenina; vajillas de plata labradas primorosamente; ceniceros de onix, joyeros en cuya tapa de plata oscura está grabado algún cuadro de Boucher, miniaturas de marfil en las que manos artísticas y pacientes esculpieron ya una purísima o un Amorcillo desnudo. Y entre la risa de los brillantes y esta sinfonía de oro, plata y cristal, el grave encanto de vasos de bronce de curvas esbeltas.  

Carmen Lira terminaba esta descripción de lo que se podría encontrar en diciembre en los escaparates de San José, afirmando que “a pesar del frío de diciembre…se podían encontrar regocijos para el alma”.

Sin lugar a dudas Carmen Lira nos muestra la cultura material del San José de inicios de siglo, al que nos podemos asomar como en un ventanal y recurrir a la imaginación para mirar a esos hombres y mujeres que no distan mucho de los actuales, y que veían la Navidad como una época de regocijo y celebración.

Fuente: Página del Sistema Nacional de Bibliotecas. Periódicos del siglo XIX y principios del XX.