Hábitat: el espacio indispensable para la vida

Plaza Urbana, San Pedro de Montes de Oca, San José. Arq. Alejandra Orozco, 2010

Cuando usamos el término hábitat estamos hablando estrictamente de un espacio que tiene la capacidad para crear y albergar vida; un bosque, una sabana, una playa, un río, la corteza de un árbol o incluso un pequeño charco que alberga microorganismos son ejemplos de diferentes tipos de hábitats naturales. Debemos entender hábitat como el espacio indispensable para la vida, el cual reúne las condiciones bióticas y abióticas adecuadas para que los organismos puedan vivir en un espacio y reproducirse, perpetuando su existencia y la nuestra (Sarmiento 2000).

Nuestro planeta Tierra constituye, hasta donde conocemos, el único espacio vital del que disponemos como seres vivos, gracias a la evolución y al desarrollo de una inmensa diversidad de hábitats naturales. No obstante, actualmente uno de los mayores problemas ambientales que enfrentamos a nivel mundial es precisamente la pérdida y fragmentación de estos hábitats, debido a nuestras acciones desmedidas como el crecimiento demográfico, formas de producción y el urbanismo.

Terrazas Urbanas, San Pedro de Montes de Oca, San José. Arq. Alejandra Orozco, 2010La pérdida y fragmentación de los hábitats naturales está considerada como una de las causas principales de la acelerada disminución y extinción de nuestra biodiversidad (Pullin 2002, Santos & Tellería 2006). Las tasas de pérdida de diversidad biológica aumentan rápidamente conforme estos espacios de hábitats naturales son reducidos y/o aislados entre sí sin alguna estrategia de conectividad (Pimm & Raven 2000). En resumen estamos haciendo que nuestro planeta Tierra disponga progresivamente de menos espacio para la vida.

Es por esto que desde 1986 se celebra el primer lunes de octubre el "Día Mundial del Hábitat", una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para reflexionar sobre la situación de las ciudades del mundo, en constante crecimiento improvisado, lo que conduce a un desarrollo caótico y a una desequilibrada expansión urbana. La preocupación se centra en regular y planificar mejor el crecimiento acelerado de nuestras ciudades y hacerlo de una forma que ofrezcan mejores oportunidades tanto a sus actuales como a sus futuros residentes, que estos espacios sean ciudades donde todos se sientan integrados.

Anteproyecto arquitectónico y paisajístico de los Edificios de la Asamblea Legislativa, San José. Consorcio Camacho-Álvarez-Orozco-Orozco-Quirós-Campos-Cárdenas, 2012.Un hecho que hay que tomar en cuenta es que la mitad de la población del mundo vive en ciudades y en el futuro cercano será aún mayor esta proporción, por lo que las ciudades se han convertido en el hábitat más importante para los seres humanos (Ki-moon 2012).

Es precisamente en estos centros urbanos donde se presentan la destrucción, modificación o alteración más extrema de los espacios o hábitats naturales indispensables para la vida en general. Lo contradictorio de esto es que nuestro más importante y cada vez mayor espacio de vida como humanos, es justamente uno de los espacios menos aptos para la vida en el planeta, lo cual no es una muy buena noticia para nuestra propia existencia.

Es por ello que uno de los principales retos dentro de la planificación urbana es el aumentar su capacidad para crear y albergar vida. De esta forma se debe incrementar las probabilidades de éxito en el mantenimiento y/o aumento de la viabilidad e integridad ecológica de nuestra biodiversidad (SINAC 2008), al conservar, restaurar y rehabilitar el paisaje natural propio de cada sitio.

Plaza Urbana, Ciudad Litoral de Golfito, Puntarenas. Arq. Alejandra Orozco, 2012En este sentido debe plantearse una estrategia y una gestión más amplia e integral que favorezca la vinculación entre nuestro contexto artificial (urbano) y natural. Una de las claves en este nuevo escenario se centra en comprender, valorar y conservar los valores universales del paisaje natural propio de cada ciudad (ICOMOS 1999). Análogamente así como reconocemos la importancia del rescate de la identidad cultural e histórica de los pueblos a través del respeto y rescate de sus valores, costumbres, tradiciones, obras, etc., es urgente plantearnos el rescate de la identidad del paisaje natural o una bioidentidad de cada sitio.

La conservación, restauración y rehabilitación del paisaje natural autóctono de cada ciudad nos brindaría una identidad paisajística y sobre todo buenas condiciones para la vida, por tanto la investigación del mismo previo a cualquier intervención urbana debe ser prioridad. Solo realizando diagnósticos del sitio con principios biológicos y ecológicos, podremos proyectar propuestas e intervenciones urbanas más cercanas a la dinámica natural de cada sitio. Al investigar el paisaje natural en cada uno los centros urbanos, se reconocería que cada intervención urbana forma parte de un paisaje natural autóctono, con sus propias pautas naturales de diseño, las cuales deben de ser reinterpretadas en las propuestas e intervenciones de urbanismo y paisajismo.

Comprendiendo que cualquier intervención urbana sin conocimientos biológicos y ecológicos equivale a una pérdida de biodiversidad, al fragmentar hábitats naturales existentes o bien, al aumentar las distancias entre bosques remanentes, árboles aislados y zonas verdes; podríamos iniciar una nueva metodología de trabajo en conjunto con arquitectos, urbanistas y conservacionistas de diferentes disciplinas de las ciencias naturales. Al trabajar en equipos multidisciplinarios, se daría inicio a estrategias con una visión más amplia con respecto a nuestras relaciones con el entorno natural; quizá al comprender que cada propuesta es una intervención de enlace a escala global, regional, nacional y local, lograríamos proyectar el valor del paisaje natural autóctono de cada sitio, el cual no solo pertenece al sitio en sí, sino a un hábitat mayor, a un hábitat mundial.

Sobre esta línea de pensamiento y con relación al paisaje natural costarricense y su carácter tropical, dentro de la planificación y gestión urbana, la incorporación de los conceptos biológicos de sostenibilidad, diversidad, heterogeneidad, autenticidad, representatividad, conectividad, funcionalidad ecológica, entre otros, son esenciales para el efectivo rescate de esta identidad de paisaje natural. Solo a través de la existencia de ciudades sostenibles, respetuosas, y enlazadas con su entorno natural, será posible que estos espacios urbanos puedan ofrecer mejores condiciones de vida a sus habitantes y por ende tener mayor capacidad de sostener en el tiempo diversas formas de vida incluyendo la nuestra.

Finalmente en este Día Mundial del Hábitat, haciendo eco de las palabras del señor Ban Ki-moon (Secretario General de la ONU) “comprometámonos urgentemente a trabajar juntos para llevar a cabo una gestión integrada e integral del entorno urbano en beneficio de las personas y del planeta”.

Referencias
Días Mundiales. En Línea: http://platea.pntic.mec.es/~jsanch14/dias.htm. (Consultado: 30/7_2013).
Ki-moon, B. 2012. Mensaje del Secretario General con motivo del Día Mundial del Hábitat. En Línea: http://www.cinu.mx/comunicados/2012/10/mensaje-del-secretario-general-140/. (Consultado: 30/7_2013).
Pimm, S. L. & P. Raven. 2000. Biodiversity: Extinction by numbers. Nature 403, 843-845
Pullin, A. S. 2002. Conservation Biology. Cambridge University Press, United Kingdom. 345 p.
Santos, T. & J.L. Tellería. 2006. Pérdida y fragmentación del hábitat: efecto sobre la conservación de las especies. Ecosistemas 15 (2): 3-12.
Sarmiento, F. 2000. Diccionario de Ecología: paisajes, conservación y desarrollo sustentable para Latinoamérica. 514 p.
SINAC. 2008. GRUAS II: Propuesta de Ordenamiento Territorial para la conservación de la biodiversidad de Costa Rica. Volumen 3: Análisis de Vacíos en la Representatividad e Integridad de la biodiversidad marina y costera. San José, Costa Rica.
ICOMOS. 1999. Espíritu de la Carta. In Carta Internacional sobre Turismo Cultural: La Gestión del Turismo en los sitios con Patrimonio Significativo. Comité Científico Internacional de Turismo Cultural. Adoptada por ICOMOS en la 12ª Asamblea General en México.

Pies de foto
Figura 02. Terrazas Urbanas, San Pedro de Montes de Oca, San José. Arq. Alejandra Orozco, 2010

Figura 03. Anteproyecto arquitectónico y paisajístico de los Edificios de la Asamblea Legislativa, San José. Consorcio Camacho-Álvarez-Orozco-Orozco-Quirós-Campos-Cárdenas, 2012.

Figura 04. Plaza Urbana, Ciudad Litoral de Golfito, Puntarenas. Arq. Alejandra Orozco, 2012