Las sorprendentes aves acuáticas

El piquero moreno (sula leucogaster) Fotografía Dpto. de Historia Natural

Casi tres cuartas partes de nuestro planeta es agua, en él conviven muchos organismos,  algunos microscópicos y otros más grandes; las aves acuáticas forman parte de este amplio grupo de organismos. Por eso queremos contarles algunas curiosidades de estas hermosas aves:


En Costa Rica tenemos aproximadamente 51  especies marinas -un albatros, 23 especies de petreles, dos rabijuncos, dos tijeretas de mar, cinco bobos o piqueros, dos pelícanos, cinco charranes, tres gaviotas, cuatro págalos, dos tiñosas  y dos faralopos-. Muchas de ellas no es fácil observarlas, para ello debemos tomar un barco y adentrarnos en el océano por uno o  varios días. En la Isla del Coco y sus alrededores se pueden encontrar más de la mitad de todas las especies marinas u oceánicas de Costa Rica.

El alimento de las aves marinas se basa en peces, calamares, larvas de crustáceos, entre otros. Entre mayor es el ave, mayor es el tamaño de la presa. Estas aves tienen formas curiosas de alimentarse, algunas se zambullen desde el aire; otras lo hacen  a partir de  la superficie misma  del agua; otras vuelan con el pico abierto dentro del agua cazando las presas que se les ponen por delante.

Fregata magnificens o tijereta. Fotografía Dpto. de Historia NaturalEntre las especies de aves marinas, existen algunas que son más dependientes del mar abierto, como por ejemplo los albatros, petreles, fragatas, piqueros o bobos, mientras que otras como los pelícanos y los cormoranes, pueden estar  tanto en el mar abierto como  cerca de las costas. Otra curiosidad de estas aves es que algunas especies como los albatros nunca tocan tierra firme excepto para anidar, e inclusive pueden tardar hasta dos años sin reproducirse y acercarse a tierra.

Otro dato interesante, es que  han desarrollado una serie de adaptaciones para conquistar el medio oceánico, por ejemplo  muchas de ellas poseen alas especializadas para planear grandes distancias sobre el océano; otras  secretan una sustancia especial  a través de los orificios nasales, la cual tiene varias funciones, entre ellas impermeabilizar  el plumaje contra el agua; para defenderse de los depredadores pues su olor es desagradable y para darlo como alimento a los pichones, pues tiene proteínas que sirven como alimento; muchas poseen glándulas para eliminar sal del interior del cuerpo.

Una característica común son las patas palmeadas, es decir los dedos no se encuentran libres como los de otras especies de aves, sino que están unidos por una membrana que aumenta la superficie de la pata cuando se mueve hacia atrás, mientras que cuando la mueven hacia adelante los dedos se cierran y la membrana se pliega, disminuyendo la superficie de contacto; esto les permite hacer más eficiente el nado.

pelecanus occidentalis o el famoso Pelícano. Fotografía del Dpto. de Historia NaturalLas  aves que acostumbran zambullirse, tienen los huesos muy  densos, más pesados para facilitar así la sumergida; otra adaptación es el poseer bolsas  o sacos de aire bajo la piel que atenúan el golpe cuando se sumergen desde gran altura, así mismo las capacita para regresar a la superficie una vez capturada la presa.

Otra curiosidad la encontramos en las estrategias reproductivas: en las aves marinas encontramos dos tipos de reproducción, una llama del tipo k y otra del tipo r. Las aves que utilizan la estrategia k, tardan hasta 12 años para madurar sexualmente, y una vez que maduran lo pueden hacer cada  dos años y tienen pocas crías, mientras que las que utilizan reproducción r, pueden comenzar a reproducirse a los 5-6 años, una vez al año.   Por lo general estas especies anidan en colonias y únicamente en este momento se acercan a tierra firme.

Lamentablemente, están experimentando serios problemas de conservación a lo largo del mundo, pues  muchas  de ellas quedan atrapadas en los ganchos que usan los pescadores en las líneas de pesca y mueren. La contaminación del océano y predadores como ratas en las islas de anidación también las está afectando. Los derrames de petróleo o combustibles afectan sus plumajes, por lo tanto su capacidad de vuelo, de conservar el calor.