La tecnología de georadar al servicio de la investigación

El georadar será un instrumento que agilizará las excavaciones arqueológicas. Foto DHA

A partir de este año 2017, el Museo Nacional  (MNCR) utilizará tecnología de punta en sus investigaciones arqueológicas. Con la adquisición de un georadar (GPR) de penetración del suelo, donado en mayo del 2016 por los señores Bernal y Ricardo Monge, arqueólogos del MNCR podrán divisar posibles materiales y/o estructuras antes de ser excavadas, lo que les ahorrará tiempo y trabajo en el rescate e investigación de sitios arqueológicos.

Hasta el momento el uso y conocimiento que se tiene de la tecnología de georadar es básica, es por esto que durante los días 16 al 18 de enero la Fundación Anastasio Alfaro y el Museo Nacional, con la colaboración de la Escuela de Antropología de la UCR, los Museos del Banco Central y el Museo del Jade, recibirán la visita de un reconocido experto internacional en el uso de este modelo. Se trata del Dr. Lawrence Conyers, profesor de la Universidad de Denver, Colorado, quien cuenta con estudios de maestría en geología y geofísica y doctorado en arqueología.

La capacitación que impartirá Conyers en el país, busca potenciar el uso de esta tecnología en profesionales no solo de la arqueología y la geología, sino también en las ciencias forenses y ambientales, es por esto que 31 profesionales de diferentes instituciones nacionales, compartirán por tres días con el profesional y aplicarán esos conocimientos en el uso del georadar.

El Dr. Conyers desarrolló un programa informático o software para el empleo de ese modelo de GPR, además ha escrito numerosos artículos sobre aplicaciones de ese equipo en la arqueología y la geología. Así también, es autor de libros relativos al método del georadar y la interpretación de datos GPS. Sus trabajos han puesto énfasis en el georadar SIR-3000, de la empresa GSSI, el mismo que fue donado al Museo Nacional.

En el curso participarán aquellos profesionales y personas en general que deseen generar imágenes en tres dimensiones con radar de penetración del suelo (GPR) o georadar.

Al final, los asistentes quedarán capacitados para recoger datos en el campo y calibrar el equipo para diferentes tipos de suelo, procesar la información cruda y generar resultados provechosos, tanto en dos como en tres dimensiones.