La apasionante historia de los diablitos

Los enfrentamientos entre el toro y los diablitos son constantes. DPM

De pronto se escucha un grito: ¡Ey torito. Toro viejo! Un Kagrú, como se llama a los diablitos en lengua boruca, ha dado un salto y se planta frente al Toro, en posición retadora. Ha dejado atrás a los demás diablitos. Grita, saloma, levanta las manos con gracia. A veces echa el cuerpo hacia atrás, se mueve de un lado a otro.

El Toro camina lentamente, gruñe y bufa, buscando el mejor momento para asestar el golpe. La gente grita entusiasmada: ¡Pégale, pégale! Pero el toro lo piensa porque sabe que el Diablito es ágil y astuto. El Toro sabe que el “aparato” que lleva sobre los hombros es pesado y si falla el golpe, irá a dar contra el suelo, exponiéndose a la burla del Diablito y a las risas del público.

Pero el Diablito - Kagrú es un granuja: tiene el don de la juventud, el don de la alegría y vuelve una y otra vez a plantarse frente al toro. Sus  risas se escuchan sordas detrás de la máscara. De pronto, una carrera y un solo golpe del toro. No pocas veces se escucha un golpe seco y la máscara más bella se parte en dos, entre las risas, o los lamentos del público. La aparición de un Diablito retador, valiente y divertido, es la parte más vistosa de la fiesta. ¡Rúpalo toro!, grita el Kagrú con una saloma en la garganta, mientras suenan los acordeones borucas, la tarde sabe a chicha y el Sol del Sur cae sobre la fiesta multicolor de los diablitos.

Los diablitos son embestidos por el toro. SLPocos se percatan que detrás del juego y de la lucha se esconde una hermosa historia, apasionante y profunda. Una historia de vida, muerte y regreso a la vida, que dejaron escrita en el juego los abuelos borucas. Es una historia divertida, porque es un juego, pero es una historia muy muy seria. Y es que cada vez que se juega los diablitos, simbólicamente, el pueblo boruca nace, muere y vuelve a nacer. Por eso decimos que el Juego de los Diablitos es un antiguo ritual que se practica jugando. Eso es lo que sostenemos en nuestra investigación sobre el Juego de los Diablitos (Amador, 2001).

Según hemos constatado, las fases del juego de los diablitos son: 1. La nacencia. Los diablitos, que representan a los borucas, nacen mágicamente en las alturas de un cerro, a media noche. 2. Aparición del Toro. Con el amanecer aparece El Toro que representa al extraño, al invasor, al “sikua”. 3. La lucha. El toro lucha tres días contra los diablitos. 4. La tumbazón. El último día los diablitos caen abatidos por el Toro. 5. Huída del Toro. El Toro huye y se esconde entre el monte. 6. Regreso a la vida. Mágicamente los diablitos retornan a la vida para seguir luchando. 7. Búsqueda del Toro. 8. Hallazgo y captura del Toro. 9. Muerte del Toro. 10. Celebración. Los diablitos y la comunidad boruca celebran el triunfo sobre el Toro invasor.

El toro es capturado y amarrado. DPMEl regreso a la vida de los Kagrú, el hallazgo, captura y muerte del Toro, así como su triunfo final, representan la consolidación del Pueblo Boruca, frente al invasor y frente a la adversidad. Por eso decimos que este es un antiguo ritual de “renovación étnica”, y sostenemos que “cada vez que se juegan los Diablitos, los borucas vuelven a nacer”. La fiesta se celebra todos los años, en Boruca a fin de año, y en Curré a fines de enero. No es de extrañar que por esas fechas los borucas nos pregunten, ¿Vas a venir a nacer con nosotros?