La isla Uvita (Quiribrí) en el marco del desarrollo portuario de Limón, 1870-1964

El 24 de noviembre de 1934 se publicó en el periódico limonense Voz del Atlántico la visita de un grupo de personas a la Isla Uvita con  el objetivo de pasar unas horas disfrutando de bailes, canciones, narraciones, comidas y bebidas. Resulta complicado determinar desde qué momento se desarrollaron este tipo de excursiones a la isla, sin embargo existen referencias de la construcción de un kiosco en 1911 donde los visitantes podían almorzar.

Los paseos a la isla para recreo resultan un hecho curioso al considerar el principal rol que jugó la misma en el marco del crecimiento del Puerto de Limón. Diferentes informes desde finales de la década de 1830 hasta mediados de 1860 explican sobre los beneficios naturales que presenta la Bahía del Limón para el desarrollo de un puerto.

La ubicación de la isla brindaba una serie de ventajas para la navegación, protección contra las corrientes y vientos y la posibilidad de construir en ella un faro, casas de cuarentena e incluso baterías para la defensa del puerto.

Isla UvitaEn octubre de 1878 se construyó el primer muelle y faro de madera ubicado al norte de la isla. En 1891 Minor Cooper Keith ganó la licitación para la construcción de un nuevo faro de hierro de 27 m de altura, traído de Londres. Igualmente, Keith firmó un contrato para la construcción de un nuevo muelle de madera de 60 m de largo y 2 m de ancho.

Por otro lado, la presencia de casos de viruela en el puerto de Limón alertaba a las autoridades sobre la necesidad de contar con la infraestructura adecuada para hacer frente a las enfermedades. Para 1881 existe evidencia de la utilización de la isla como zona de cuarentena y el traslado de algunos enfermos aún sin contar con las instalaciones adecuadas en el lugar.

A partir de 1887 entran en funcionamiento las 4 estructuras que conformaron los Edificios Nacionales de Cuarentena, que en conjunto abarcaban aproximadamente 3256 m2. El complejo era conformado por un Hospital de madera que descansaba sobre pilastras de mampostería, ubicado al norte de la isla; una casa grande de 15 habitaciones para pasajeros de primera clase y dos casas de una sola habitación destinadas a pasajeros de segunda clase, una para hombres y otra para mujeres. Las casas eran de madera y tejado de fibrocemento, elaboradas en los Estados Unidos y armadas en la parte sur de la isla, a 300 m del hospital. El agua de lluvia se recogía en un estanque cilíndrico de hierro con una capacidad de 5900 litros.

Bases de cemento del antiguo hospitalYa para 1908 se registra 151 asilados en los edificios de cuarentena, no obstante durante los años siguientes se dio un abandono paulatino de sus instalaciones. En octubre de 1927 se informa sobre la ocupación ocasional de las casas por algunas personas y dos años más tarde, la casa para pasajeros de primera clase se encontraba a punto del desplome.

En los primeros años de la década de 1930 el abandono de la isla era evidente. El desuso de los Edificios Nacionales de Cuarentena durante las primeras décadas del siglo XX está relacionado con el mayor control sobre enfermedades como la viruela y el cólera.

En la década de 1930 el mantenimiento del faro recayó en manos de la Northern Railway Company. A partir de este momento existen cantidades significativas de comunicaciones entre la compañía, el administrador de la isla, la gobernación de Limón y el Ministerio de Obras Públicas sobre el mantenimiento del faro, que se extienden hasta mediados de la década de 1960, Finalmente el cuidado de la isla y del faro principalmente quedó en manos de JAPDEVA en 1964.

A partir de la documentación resguardada en el Archivo Nacional de Costa Rica se puede interpretar que parte de los factores que llevaron a elegir la bahía de Limón como el punto adecuado para el desarrollo de un puerto fueron  los beneficios que ofrecía la presencia de la isla, no solo naturales, sino además para la construcción de infraestructura portuaria necesaria. Con el pasar de los años, la necesidad de mantener las instalaciones pasó a un segundo plano, conllevando a un abandono paulatino de la isla y el deterioro de las edificaciones.

Fotografías:

Isla Uvita. Fotografía del Programa Limón ciudad Puerto.

Bases de cemento de antiguo Hospital
Fuente: Investigación Arqueológica e Histórica en Isla Quiribrí (L-215 IQ). Departamento de Antropología e Historia, Museo Nacional de Costa Rica.