El edificio del antiguo Congreso

Edificio del antiguo Congreso de la República, década de 1950. Fotografía de la Colección Histórica del Museo Nacional

¿Sabía usted, que uno de los edificio más emblemáticos del San José de mediados del siglo XIX era el antiguo Congreso o Palacio Nacional?

Para los viajeros que visitaron el país en esa época, dicho edificio era uno de los más destacados por su semejanza a un palacete y por el tipo de materiales utilizados en su construcción, era el símbolo por excelencia de la moderna república en gestación que estaba creciendo al amparo de la actividad cafetalera.

Este edificio estaba ubicado en la esquina sudeste  de la cuadra en donde actualmente está el Banco Central, cuadra en donde también estuvieron la Plaza y el Cuartel de Artillería, y antes de estos, la antigua iglesia de La Merced, la cual después de una serie de sismos en la década de 1880, fue construida en su ubicación actual.

El Congreso fue construido con un estilo neoclásico entre 1851 y 1856 y  la autoría del diseño es de Francisco Kurtze.  En esta edificación se alojaban la oficina del Presidente y de los Secretarios de Gobernación, Hacienda y Relaciones Exteriores, los miembros del Senado y la Cámara de Representantes y la Suprema Corte de Justicia. Es decir, en una primera época reunió en su seno los tres supremos poderes de la República.

Interior del Antiguo Congreso, década 1950Este edificio, antes de la construcción del Teatro Nacional, era el lugar en donde se hacían los lujosos bailes oficiales, para recibir diplomáticos o para celebrar actividades especiales, como lo fue en 1890 cuando se hizo un baile en honor a Minor Keith, con motivo de la finalización de la construcción del Ferrocarril al Atlántico.

El edificio estaba conformado por dos pisos y un patio central; entre sus salones más emblemáticos, por no decir el más faustuoso, estaba la Sala del Congreso, de doble altura, tenía un cielo raso ligeramente cóncavo, dividido en artesonados con molduras y aplicaciones doradas; además de sus terciopelos, tenía también un conjunto de lámparas de pared y de techo que fueron enviadas a traer de Europa a finales del siglo XIX.

¿Qué pasó con este edificio? Cien años después de su construcción fue demolido en la década de 1950, con el dolor y la protesta de muchos costarricenses que vieron caer piedra por piedra un edificio tan emblemático, del cual solo se salvó parte del artesonado y las lámparas, que en la actualidad se encuentran resguardadas en el Museo Nacional. Usted podrá una muestra de esas lámparas en la exhibición “Puertas Adentro” así como ver una parte de artesonado en la planta baja del sector sur del museo.