Arqueología de la Península de Osa

Río Tigre, Península de Osa. Foto F. Corrales

La península de Osa es aún una zona poco conocida arqueológicamente. Luego de los trabajos exploratorios del arqueólogo alemán Wolfgang Haberland a finales de los 1950s, pocos trabajos se han realizado, en su mayoría inspecciones ocasionales, con el registro de las características básicas de sitios. Lo anterior es llamativo ya que la península es conocida por contar con la presencia de ríos con arenas auríferas y muchos de los objetos de oro presentes en las colecciones de museos provienen de esta zona. La lejanía desde la capital y el difícil acceso hasta hace poco incidieron en esta situación.

La alteración en el 2015, del sitio Cantarero, cerca del poblado de Boca Gallardo, por la acción de “oreros”, o personas buscadoras de oro, llevó a su evaluación y protección, y ha sido el punto de partida para re-visita de sitios ya conocidos y ubicación de nuevos, en especial en la cuenca del río Tigre. Los sitios encontrados se asocian a dos diferentes períodos de ocupación.

Ocupaciones periodo Aguas Buenas

CantareroPara el período Aguas Buenas, un largo lapso entre 300 a.C. a 800 d.C. las ocupaciones asociadas al período Aguas Buenas en la península se han registrado en la cuenca del río Tigre y en la zona de Pejeperro, en el borde externo de la península.

El área mejor estudiada es Cantarero, un sitio con montículos y modificaciones del terreno que se ubica en una loma alta contigua al río Tigre, uno de los principales ríos auríferos de la península de Osa. Por la destrucción que estaba sufriendo el sitio se ejecutó una evaluación de emergencia en 2015, que involucró limpieza de estructuras, levantamiento de un croquis y pozos de prueba. Una evaluación más detallada realizada en 2016 incluyó excavaciones de prueba, limpieza de estructuras y labores de mantenimiento.

El sitio fue un centro principal en el período Aguas Buenas y cuenta con al menos 15 estructuras, la mayoría son elevaciones artificiales o montículos, pero también terrazas, que se extendió por alrededor de 2.5 has. Los montículos presentan diámetros entre 8 y 25 m y alturas entre 0.5 m y 3 m., con muros de contención hechos con piedras llevadas desde el río Tigre. Se ha encontrado material de intercambio proveniente desde Guanacaste que refleja contactos a lo largo de la costa Pacífica. El sitio habría sido ocupado entre el 400 y el 800 d.C. con base en fechamientos obtenidos en zonas de habitación y el área de montículos.

Para entender mejor el papel de Cantarero se realizó la exploración inicial de la cuenca baja del río Tigre lo que permitió registrar varios sitios pequeños con restos cerámicos en superficie y sin estructuras que corresponden al mismo período. Estos asentamientos estarían subordinados a Cantarero y resaltan el papel prominente del sitio en la cuenca del río Tigre y a nivel regional.

SitioPejeperroOtro sitio grande del mismo período en la península, Pejeperro, también tiene una ubicación estratégica. Las visitas realizadas han permitido registrar una serie de montículos sobre una loma con vista a la laguna Pejeperro y el Océano Pacífico. Su ubicación permitía controlar las zonas bajas y aprovechar los recursos costeros y marinos. La cerámica es similar a la de Cantarero y también se han recuperado fragmentos de metates grandes y hachas petaloides. Pero aún debe realizarse una evaluación del sitio para conocer mejor sus características.

Ocupaciones período Chiriquí

Las ocupaciones asociadas al periodo Chiriquí (800-1550 d.C.) se han encontrado en la zona del río Tigre y lugares costeros como Carbonera, Matapalo y Carate, y apenas se empiezan a investigar.

Alrededor de Dos Brazos de Río Tigre, una prospección exploratoria con la ayuda de informantes locales ha permitido el registro de varios sitios en la cima de lomas, pero también en terrazas en las partes bajas. No se han detectado estructuras en dichos sitios, aunque en algunos de ellos se han encontrado piedras de río similares a las usadas para delimitar viviendas o construir muros de contención. El material cerámico recolectado en esos sitios muestra la presencia de policromía y otros modos decorativos y formales del período tardío.

GolfoDulceLa presencia de oro en la zona de Dos Brazos pudo ser una razón por la concentración de sitios tardíos en esa zona, ya que en la conjunción de ríos se deposita más oro. La península de Osa fue el principal productor de oro y el sur de Costa Rica llegó a ser uno de los centros de manufactura de objetos de metal, y desarrolló estilos propios luego del 700/800 d.C. Sin embargo, llama la atención que los reportes de objetos de oro para la zona de Río Tigre son de tamaño pequeño.

Otros sitios como Carbonera, Puerto Jiménez, Tres Palmas y Lana Luna se ubican en la zona costera y cercanos a ríos auríferos. Destaca Carbonera que fue al parecer una aldea extensa con cementerios asociados. En una visita reciente se han encontrado restos cerámicos a ambos lados de la quebrada Carbonera o Lapa Ríos. De este sitio se reportan objetos de oro muy elaborados, por lo que el sitio amerita mayor evaluación.

En los registros de piezas de oro adquiridos por el Banco Central hay varios que se consideran provienen de ese lugar, así como de la zona de Agujas, Playa Madrigal y Puerto Jiménez. Sin embargo, representan menos del 2% del total de piezas, lo cual contrasta con las mayores cantidades encontradas en zonas alejadas de la península.

SoporteMetateLos españoles mencionaron que los caciques del Diquís tenían por heredad ríos en lugares distantes. Estos podrían corresponder con los de la península de Osa, que es la principal zona en el sureste de Costa Rica con depósitos de oro. Esto también tiene respaldo en los registros de oro colectado por los españoles que indican una mayor cantidad recibida o arrebatada a los cacicazgos de tierra dentro que a los de alrededor del Golfo Dulce. Así, zonas como río Tigre pudieron ser proveedores de materia prima más que ser centros de manufactura. Este es un tema que guiará futuras investigaciones en el área.

Los trabajos exploratorios sobre la ocupación antigua de la península de Osa han permitido establecer su complejidad y conexión con otras áreas. Son además una oportunidad para trabajar con la comunidad y el sector turístico para tomar medidas para la conservación y gestión del patrimonio arqueológico.

 

 

Fotografías de F. Corrales
Sitio Cantarero.
Sitio Pejeperro.
vista del Golfo Dulce
Soporte de metate de la zona.