La colección de Artrópodos del Museo Nacional: Herencia biológica de los costarricenses

Escarabajo elefante.  Es uno de los insectos más grande de los bosques neotropicales, llegando a medir hasta 11 cm

El Museo Nacional de Costa Rica tuvo sus inicios hace 130 años atrás, con colecciones biológicas que abarcaban distintas formas de la biodiversidad costarricense. Los científicos de la época buscaban generar conocimiento acerca de la riqueza biológica del país, con una notable noción de los tangibles y potenciales usos; no obstante, jamás hubieran logrado dilucidar en aquel momento, que tal propósito científico tendría tan significativa importancia para la biodiversidad nacional.

Desde la creación del Museo Nacional, las colecciones biológicas han crecido y se han enriquecido, contando actualmente con una colección Geológica, una Botánica y otra Zoológica, esta última comprende vertebrados e invertebrados. La colección de invertebrados está compuesta por artrópodos, que son un grupo animal muy numeroso y diverso en el que resaltan los conocidos insectos, también las arañas, los escorpiones, así como organismos menos conocidos como por ejemplo los ciempiés, milpiés, y otros.

coleccionesLa colección de Artrópodos del Museo Nacional en los últimos 3 años tuvo un crecimiento descomunal pasando de 44.000 ejemplares a cerca de 3 millones. Este incremento se explica por el traslado de la colección INBio a manos del Estado costarricense. La colección es una de las más importantes de América Latina en número y representación taxonómica.

Sobresalen los grupos de mariposas (Lepidoptera), escarabajos (Coleoptera), moscas (Diptera), abejas y avispas (Hymenoptera), chinches (Hemiptera) y otros como grillos, chapulines, mantis, libélulas, etc. Algunos de los ejemplares marcan la diferencia por ser de destacable relevancia, ya sea por representar especies con una distribución restringida sólo al país o a la región (endémicas), por pertenecer a especies cuyos registros han escaseado o desaparecido en el tiempo por diversas razones o, por ser especímenes únicos y “especiales” dentro de la colección como aquellos utilizados para realizar la descripción de una nueva especie para la ciencia (pertenecientes a la colección Tipo).

La colección ofrece en un mismo lugar, un sinfín de posibilidades de investigación y educación, proveyendo al usuario una serie de servicios. Ya sea usted investigador, tomador de decisiones, consultor, personal relacionado a salud, educador, estudiante, agricultor, guía turístico, ilustrador, incluso pequeño empresario; de una u otra manera, las colecciones son fuente valiosa de información.

mariposasLos ejemplares custodiados son testigo de la diversidad de artrópodos del país. Son comprobantes de una época y espacio determinado, cuya información nos permite comparar diferentes variables desde finales de los años 1800 a la actualidad, por ejemplo, determinar cómo ha cambiado la distribución de una especie o la composición de la riqueza de especies en cierto sitio nos lleva a la toma de decisiones de manejo para la conservación de las especies y sus hábitats, asegurando la prestación de diferentes servicios ecosistémicos.

Asimismo, las colecciones facilitan realizar muchos más estudios, a nivel morfológico, molecular, ecológico, biogeográfico, que acrecientan el conocimiento y su aplicación en diferentes campos, como la agricultura con el control de plagas, en medicina, en el campo forense, turístico, entre otros. Además, la información de colecciones genera listados nacionales y regionales de los grupos, incidiendo en compromisos país sobre conservación.

Por otro lado, son herramientas en educación, a través de visitas guiadas, talleres, charlas, exhibiciones, libros, folletos, y el portal en línea Ecobiosis, logran acercar esa biodiversidad a los usuarios y permitir un aprendizaje y concientización sobre la misma.

FeriaAmbientalEl Museo Nacional se esfuerza por conservar, aumentar, curar, sistematizar, digitar y dar accesibilidad a sus colecciones. Una colección biológica es dinámica, y su mantenimiento y crecimiento no es una tarea fácil, implica atención por parte de personal calificado, la accesibilidad digital de la información, un espacio y las condiciones adecuadas que permitan albergar una colección de tales dimensiones, el mantenimiento de tan delicados ejemplares y la prestación de servicios de calidad al público nacional y extranjero.

Esta colección es patrimonio nuestro, de todos los costarricenses, una herencia biológica invaluable, un compromiso con Costa Rica y su biodiversidad al que no podemos voltear la vista y debemos responsablemente tomar partido para asegurar su mantenimiento, disponibilidad y asequibilidad en el corto, mediano y largo plazo, es urgente que las colecciones de patrimonio natural cuenten con una nueva edificación que garantice la preservación en el tiempo, el acceso a las mismas y su valiosa información asociada.