Las bellezas de las aves acuáticas

Esta ave se conoce como Agamia agami. Foto Ghisselle Alvarado

Las aves acuáticas viven toda su vida o parte de ella asociada a ríos, costas, pantanos, lagunas, manglares estanques para la crianza de camarones, salinas o represas.

Estas sorprendentes aves han desarrollado una serie de adaptaciones para vivir en estos medios: patas largas, dedos total o parcialmente cubiertos por membranas (hacen más eficiente la natación), plumaje impermeable, picos largos como pinzas ágiles para la caza. Otras, como los patos, poseen picos con una serie de membranas (lamelas) para filtrar los invertebrados que hay en el agua.

Las especies más conocidas son las garzas, las cigüeñas, los chorlitos o correlimos, pelicanos, patos, fregatas o tijeretas de mar, gaviotas y charranes. Algunas se han especializado en explorar el medio terrestre como es el caso de la garza del ganado y la garza real y algunas frecuentan más el ambiente marino y costero, como son los piqueros, las tijeretas o fregatas de mar.

aveEste tipo de aves pueden ser residentes (viven todo el tiempo en nuestro país) o migratorias. La gran mayoría de especies acuáticas migratorias se reproducen en la primavera en el Norte de América, pero invernan en tierras tropicales. Pero además, existen las especies que poseen tanto poblaciones residentes como migratorias; tal es el caso de la garcilla verde (Butorides virescens) y la garza nivosa (Egretta thula).

Su alimentación es muy variada, va desde peces, insectos acuáticos, ranas, crustáceos, hasta mamíferos. En el caso de las especies que se han adaptado a explotar el ambiente terrestre, se alimentan de los insectos que espanta el ganado en los pastizales al caminar, de las garrapatas que poseen impregnadas en sus cuerpos o bien, los insectos que las máquinas agrícolas levantan al recoger las cosechas o al arar la tierra.

La importancia de la conservación
Los humedales, están en riesgo, algunos los han secado o drenado para crear complejos turísticos, se contaminan con sustancias químicas nocivas o exceso de plaguicidas, los recursos de los mismos son sobreexplotados y se transforman en cultivos agrícolas.

ArdeaGAEstas alteraciones de los humedales afectan y ponen en riesgo a las especies que habitan en estos. En Costa Rica de 17 especies amenazadas de extinción, seis son aves acuáticas y cinco están amenazadas o poseen poblaciones reducidas. Entre las especies amenazadas encontramos la espátula rosada (Platalea ajaja), el piche careto (Dendrocygna viduata), el piche canelo (Dedrocygna bicolor), el galán sin ventura (Jabiru mcyteria) el pato candil (Heliornis fulica) y la garza sol (Eurypyga helias). Otras con una amenaza menor o con poblaciones pequeñas son: El puncus (Botaurus pinnatus), el mirasol (Ixobrychus exilis), la garza (Agamia agami), el pato real (Cairina moschata), el pato enmascarado (Oxyura dominica).

Es importante conocer cada día con mayor precisión donde se encuentran las diferentes especies, las épocas de mayor abundancia y sitios de migración, esto con el fin de proponer y ejecutar políticas de conservación y manejo más apropiadas para ellas y de los sitios donde viven o suelen desplazarse.

Desde hace unos años se realizan conteos en el país, donde se evalúa a las especies de aves acuáticas (garzas, pelicanos, cigüeñas, patos, correlimos, patos agujas, fregatas, gaviotas, etc.)  y sus números en diferentes humedales. Este es coordinado por el Museo Nacional de Costa Rica, se efectúa a principios de cada año. Si usted tiene conocimiento de este grupo de aves le invitamos a participar.

¿Qué es el Conteo de Aves acuáticas?
EgrettaGAQEl conteo de aves acuáticas se realiza en Costa Rica el mes de febrero. Se fijan de dos a tres semanas y la idea es que dentro de este tiempo se cuenten las especies que se pueda observar en los diferentes humedales y se estime el número de ellas.  

Para ellos se usan dos planillas, una para hábitat y la otra para apuntar las diferentes especies. En la primera se consideran aspectos tales como tipo de hábitat  (costa, pantano, río, laguna), el nombre del observador o los observadores y muy importante las coordenadas geográficas.

En la segunda planilla, se anotan las especies y el número en que se observan, la fecha de muestreo, forma en que se realiza el conteo; posibles amenazas, entre otros datos. También se puede anotar si se observan nidos y la cantidad de pichones o juveniles.

Una vez finalizado el tiempo establecido se recogen todas las planillas, se juntan todos los datos de todas las personas colaboradoras, se analizan y así año con año se va teniendo mayor información sobre sobre la distribución y abundancia de las especies.

¿Cómo participar?
Este atento, porque durante el mes de enero, se hará una invitación por medio redes sociales del Museo Nacional de Costa Rica y por medio del correo electrónico.  Si usted tiene interés en participar y desea que se le comunique en forma personal  por favor escribir un correo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. , para asegurar se le  recuerde e incluya en la lista receptores de la invitación. Se le enviaran las dos planillas.   Una vez finalizado su censo personal envié los datos al Museo Nacional. Sus datos serán también almacenados como una observación dentro de las bases de datos del MNCR y su nombre aparecerá como un colector de información.

Fotografías: Garza del ganado, Ardea alba, Egretta caerulea.

Fotos de Ghisselle Alvarado