La familia Castro Fernández y la fundación de la República

Dr. Castro Madriz. Colección fotografía número 1979. Archivo Nacional de Costa Rica

No hay duda que el Dr. José María Castro Madriz y doña Pacífica Fernández formaban parte de las clases más altas de este país; esto les permitió acceder al estudio, a desempeñar puestos de gran envergadura, a jugar un papel clave en la formación del Estado Nacional y ejercer la Presidencia de los tres poderes de la República en diferentes ocasiones. Pero, ¿quiénes eran en su vida cotidiana, esta pareja, que representaron una época y un modo de vida, en un período crucial como lo fue la formación del Estado Costarricense?

Lo primero que vale la pena señalar son algunos datos curiosos que se tejen alrededor de estos personajes. El Dr. Castro Madriz ha sido el presidente más joven de Costa Rica. Llegó al poder con 28 años y su esposa, con 18 años ya era Primera Dama de la República. Contrajeron matrimonio cuando él tenía 24 años y ella 14 (próxima a cumplir 15 años); como se estilaba en la época.

Castro Madriz era hijo único. Sus padres lo enviaron a estudiar a la Universidad de León, Nicaragua,  donde obtuvo un doctorado en Derecho y Filosofía. A su regreso al país fue nombrado Ministro General de Estado y poco después empezó a cortejar a la joven Fernández Oreamuno. El padre de ella, don Manuel Fernández Chacón, había sido Jefe de Estado por un breve período en 1835 y murió sorpresivamente en un accidente en Puntarenas, dejando viuda y con 4 hijos a doña Dolores Oreamuno: Federico, Pacífica, Manuel y Próspero.  Dolores se volvió a casar a los tres años de fallecido su esposo y sus hijos no estuvieron de acuerdo con esa boda. Por lo que Castro Madriz y Pacífica terminaron de criar a los tres hermanos de ésta.

pacificaJosé María y Pacífica procrearon 14 hijos, algunos de los cuales murieron solteros. Su hija mayor.  Eudoxia, fue la madre de otro expresidente de Costa Rica: Rafael Yglesias Castro. Otra de sus hijas, Cristina Castro, se casó con Minor Cooper Keith, empresario estadounidense, bananero y ferrocarrilero, con quien el Estado costarricense firmó contrato para la construcción del ferrocarril a Limón. Una de las nietas de Castro Madriz se casó con un hijo de José María Montealegre, cuarto presidente de Costa Rica.  

Por otro lado, el hermano menor de doña Pacífica, Próspero Fernández, quien se casó con Cristina Guardia (hermana del presidente Tomás Guardia), alcanzó la Presidencia en 1882. Los Fernández Guardia tuvieron una hija: Pacífica Fernández Guardia, quien sucederá inmediatamente a su madre en el puesto de Primera Dama, pues su padre murió ejerciendo la presidencia y un mes después de fallecido este; la joven Pacífica Fernández Guardia se casó con Bernardo Soto, primer designado a la Presidencia y Presidente del país de 1885 a 1890.

En resumen, doña Pacífica fue hija de Jefe de Estado; esposa, hermana y abuela de presidentes de Costa Rica. Tía de otra primera dama, suegra de Minor Cooper Keith. Su esposo fue ministro General de Estado, ministro de Relaciones Exteriores, diputado, Jefe de Estado, Presidente de Costa Rica, Presidente y Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, rector de la Universidad de Santo Tomás, segundo designado a la Presidencia, ministro Plenipotenciario en Colombia y en Nicaragua. Benemérito de la Patria. Doña Pacífica vivió 56 años, fué quien diseñó y creó la bandera que seguimos utilizando hasta nuestros días.

pabellonEn 1867 dio a luz a su último hijo a la edad de 39 años y había empezado a engendrar en 1844 a los 16 años de edad; lo que da un promedio de 18 meses entre cada parto. Las fuentes la señalan como ferviente católica (1), dedicada a la crianza de sus hijos y nietos. Acostumbraba pasar los veranos en la Hacienda de Paso Hondo en Cañas, Guanacaste. Murió el 31 de marzo de 1885 de un ataque fulminante al corazón. Diecinueve días atrás, su hermano, el Presidente Próspero Fernández también había muerto súbitamente, el 12 de marzo, cuando venía de regreso de Guanacaste…murió en Atenas, y su muerte causó conmoción pues estaba en el ejercicio de la Presidencia.

Don José María Castro Madriz, además de abogado y político fue hacendado, perteneciente a la oligarquía cafetalera de este país. Tuvo una vida política y militar agitada, varias veces exilado del país y obligado por motivos políticos, a permanecer en sus fincas fuera de San José. Cofundador de la Masonería en Costa Rica, concretamente de la “Francmasonería”. Viajó repetidamente fuera del país, por varios países de Europa y  Centroamérica.

SeminarioEl Doctor Castro, abrumado de preocupaciones, con las muertes de su esposa y su cuñado,  se dedicará a sus hijos y nietos y continuará con sus oficios como diplomático hasta el momento de su muerte, que sucedió en abril de 1892, cuando tenía 63 años.

Los Castro Fernández fueron dueños de sendas propiedades.  Según fuentes consultadas (3), la familia Castro Madriz tuvo una casona en el centro de San José, a 200 metros de la parte trasera de la Catedral Metropolitana. Tiempo después la vieja casona se transformará en la Escuela Juan Rudín (en su primera ubicación). Donde hoy día está ubicado un parqueo público denominado Avenida Sexta.  (4)

Esta era una casa espaciosa con un patio o jardín central y rodeado de habitaciones. Tenía un piso bajo en la parte este, donde estaba la cocina y un enorme espacio abierto donde estuvo la cochera.

Pero además de esta vieja mansión, la familia Castro tenía otras posesiones: por lo menos cuatro fincas en Desamparados: El Salitral, La Inocencia, La Pacífica y La Concordia, que componían un sistema de grandes fincas dedicadas a la agricultura y a la ganadería. La superficie total de estas era de más de 768 manzanas. La Pacífica estaba dedicada al café y tenía un patio de beneficio. Las otras tres tenían tanto cañaverales como pastos y montes.  

En el Salitral había un trapiche de hierro movido por agua y la casa llamada “La Quesera” con su horno y sus utensilios. A inicios del siglo XX, la casona se hallaba rodeada de grandes cafetales y árboles frutales. Fue adquirida en la década de 1980 por el Ministerio de Cultura y Juventud para el Museo de la Carreta. Hoy día sólo quedan los restos de la Casona resquebrajada y muy dañada por el terremoto de 1991. La Casona abandonada se resiste a morir y a ser tragada por los barrios y ciudadelas que se extendieron alrededor como El Porvenir, Gravilias y Dos Cercas, que rodean el sitio por los cuatro puntos cardinales.

Poseían una enorme hacienda en Paso Hondo, Cañas, llamada “La Pacífica”. Esta finca originalmente pertenecía a la mamá de doña Pacífica; quien al morir (1860) dejará la hacienda a doña Pacífica y a su hermano Próspero. Este más tarde venderá su parte al Dr. Castro Madriz.

Más allá de presidentes, primeras damas y personas que tomaron decisiones, los Castro Fernández eran una familia con historias, virtudes y defectos, fortalezas y debilidades, que en definitiva marcaron el rumbo del país.

Citas Bibliográficas

Fernández Alfaro,  J. et al. 2001. Las Primeras Damas de Costa Rica. San José, Costa Rica: ICE. p.282

Pérez Brignoli, H. 1997.  Breve Historia Contemporánea de Costa Rica. México: Fondo de Cultura Económica, p. 57


“A Cincuenta y cinco años de la graduación en la Escuela Juan Rudin.
1954- 2009”. Blog de Historia Genealógica de Costa Rica. Artículo del 2009. https://historiacostarica.wordpress.com/2009/12/01/escuela-juan-rudin-1954/

Información suministrada por don Danilo Fernández Porras, vecino de 94 años, cuya residencia está ubicada actualmente frente al Parqueo de la Avenida Sexta. Don Danilo fue alumno de la Escuela Juan Rudín, que se ubicaba al frente de su casa. Información corroborada por su hija Virginia Fernández el 19 de agosto del 2016.

Fotografías: Retrato de Pacífica Fernández, colección MNCR

Escuela Juan Rudín y Colegio Seminario. Publicada en la comunidad virtual de Google titulada: La Costa Rica de ayer en imágenes, el 24 de febrero de 2015.