A propósito del Día Nacional del Aborigen Costarricense (19 de abril)

Ernesto, indígena Cabécar. Fotografía Lucas Iturriza

Una de las características de la sociedad costarricense es su carácter multiétnico y pluricultural. Esto lo podemos ver reflejado en las ocho etnias indígenas que en la actualidad habitan en nuestro territorio y que forman parte de nuestra identidad cultural.

Durante la colonización se interrumpió el proceso de desarrollo autóctono y un alto porcentaje de la población indígena desapareció. Con el transcurso del tiempo se dio un proceso de mestizaje. En la actualidad, en Costa Rica existen más de 65.000 indígenas, distribuidos en 24 territorios, que se agrupan en 8 etnias distintas: Cabécares, Huetares, Borucas, Bribris, Chorotegas, Malekus, Teribes y Ngöbes (Guaimíes). Cada pueblo posee una herencia genética y cultural que lo identifica.

CarmenBrunkaMediante diversas prácticas, los grupos indígenas de Costa Rica procuran conservar sus tierras ancestrales y mantener sus prácticas culturales como sus tradiciones, creencias, prácticas rituales, tipo de alimentación y lengua. Además, procuran recuperar la vida silvestre, el valor de las plantas medicinales, las prácticas de cultivo y la elaboración de artesanías, que forman parte de su herencia.

La artesanía es una de las tradiciones culturales que está presente en todas las comunidades. Así por ejemplo, se elaboran objetos, a partir de fibras vegetales (canastas y hamacas); con los telares de cintura se confeccionan telas de algodón teñido con moluscos y plantas; se tallan jícaras; se manufacturan objetos en cerámica; tambores, máscaras, arcos y flechas.

Con siglos de sabiduría acumulados en su historia, con una riqueza cultural invaluable; los pueblos indígenas viven y sobreviven a pesar de la exclusión que han sufrido durante siglos. Las nuevas generaciones luchan hoy por conservar su legado, su dignidad y tener mejores oportunidades de vida.

Es necesario velar por el cumplimiento pleno de los derechos de la niñez indígena y el respeto de su cultura. El museo puede actuar como agente de educación, dando a conocer la diversidad cultural, promoviendo el respeto y el diálogo no sólo en el ámbito museístico; sino reconociendo que estos grupos tienen sus propias dinámicas e iniciativas, por lo que debe haber mucho respeto hacia estas comunidades, que representan a los pueblos originarios del continente.

Fotografías por Lucas Iturriza.

En artículo Carmen, indígena Brunka.

En portada Fildelia, indígena Térraba.