Un aliado del planeta en problemas: la capa de ozono

Mono Capuchino, Fotografía del Dpto. de Historia Natural

La capa de ozono se encuentra en la estratósfera, uno de los estratos más importantes de la atmósfera, aproximadamente entre los 15 y 30 kilómetros sobre la superficie de la Tierra. Corresponde a una cubierta delgada constituida mayormente por un gas, llamado ozono, que rodea a la Tierra y que la protege de los peligrosos rayos ultravioleta producidos por el sol.

Esta cubierta es de suma importancia para los seres vivos, ya que bloquea dichos rayos, haciendo posible la vida en el planeta.

La destrucción de la capa de ozono es causada por las distintitas actividades que realiza el ser humano. El hombre libera al ambiente productos químicos que llegan gradualmente a todas los estratos de la atmósfera, incluida la estratósfera.

Sembradío de arrozLos principales productos químicos responsables de la destrucción del ozono son los denominados clorofluorocarbonados (CFCs). La mayor parte de estos son utilizados en la fabricación de equipos de refrigeración, aire acondicionado (principalmente automóviles), aerosoles y espumas plásticas, entre otros. Los CFCs al llegar a la atmósfera se descomponen debido a los altos niveles de radiaciones solares ultravioleta y desintegran el ozono, disminuyendo alarmantemente la capa que este forma.

Esta destrucción causa dos fenómenos conjuntos, por un lado el adelgazamiento de la capa y por el otro la perforación de la capa en algunas zonas, a este último fenómeno se le conoce como “agujero de ozono”.  

La pérdida de la capa de ozono provocaría daños en las plantas, en los ecosistemas marinos y en el propio ser humano, lo que podría ocasionar índices de cáncer de piel y dañaría el sistema inmunológico, es decir, las defensas que posee una persona para combatir las infecciones del cuerpo exponiéndolas al ataque de bacterias y virus, además produciría problemas oculares como cataratas causantes de ceguera.

En las plantas alteraría su forma y crecimiento, modificaría las épocas de floración, las haría más propensas a enfermedades, a que produzcan sustancias tóxicas, e incluso a que algunas de ellas desaparezcan. Algunas de estas plantas son cultivos de gran importancia económica para el ser humano como por ejemplo el arroz. En los ecosistemas marinos se daría una disminución del plancton (plantas que son las bases de las cadenas alimenticias en los ecosistemas marinos) y por tanto menor disponibilidad de alimento para otros seres superiores como peces y mamíferos.

Bosque en Osa, Cortés. Fotografía Dpto. de Historia NaturalTambién, se afectaría el clima por las emisiones de CFCs, las cuales podrían contribuir al calentamiento global que se define como el incremento paulatino pero constante de la temperatura de la superficie terrestre, generando un aumento del efecto invernadero, el cual causaría un desenlace devastador sobre la vida que alberga el planeta  Tierra.  

Por lo anterior, es importante crear conciencia y buscar posibles soluciones para evitar que se siga destruyendo la capa de ozono. Entre las posibles soluciones se ha mencionado la eliminación progresiva de los productos químicos que la dañan y la búsqueda de nuevas tecnologías que permitan la obtención de sustancias sustitutas que sean amigables con el ambiente. Sin embargo, la mejor forma de enfrentar este gran problema sería propiciando a nivel escolar y colegial el desarrollo de una educación que favorezca la conservación del ambiente, de tal forma que las generaciones futuras puedan disfrutar de los recursos naturales que posee el planeta Tierra.

Fuentes consultadas:
La información para la elaboración de este artículo se obtuvo de referencias en internet en las siguientes direcciones:
1. http://ozonoversusvida.blogspot.com/
2. http://es.wikipedia.org/wiki/Capa_de_ozono
3. http://www.tecnozono.com/capa_de_ozono.htm
4. http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_invernadero