Una migración en verde intenso

Colipato verde. Fotografía de German Vega DHN

En la década de los setenta los niños y niñas de los diferentes barrios de San José, nos divertíamos persiguiendo y tratando de atrapar con redes improvisadas los colipatos que pasaban por miles cerca de nuestras casas, calles y parques; como dato interesante, los que vivíamos cerca de cafetales pudimos observar como se posaban de vez en cuando sobre las flores de las guabas y juaquiniquiles que daban sombra a las matas de café.

Con el pasar de los años pareciera que estas migraciones de colipatos son cada vez más escasas y cuando se presentan están formadas por unos pocos individuos, que generalmente perecen aplastados por los automóviles o agotadas al no tener fuentes de néctar que los proveen de energía para continuar la travesía.

La mariposa colipato es conocida por los científicos como Urania fulgens  y pertenece a una familia de mariposas nocturnas (“polillas”) llamada Uranidae, pero esta especie en particular es de hábitos diurnos. Resulta ser muy atractiva precisamente por las franjas color verde tornasol a lo largo de sus alas sobre un fondo negro, y dos colitas de color blanco al final de las alas posteriores a lo que se le atribuye el nombre común de “colipato verde”.

Sin lugar a dudas, la migración de esta mariposa es la más conocida y espectacular entre los insectos en Centroamérica y parte de Suramérica (Smith 1991). Hay diferentes criterios respecto a la amplitud geográfica de la migración de Urania fulgens.

En algunos años, su migración hacia el sur consta de millones de individuos  que vienen de Honduras y acaban en Colombia (Smith 1992), o pueden abarcar gran parte de Centroamérica (Williams 1958),  y más localmente entre Nicaragua y Costa Rica, o intensos movimientos locales dentro de Costa Rica (Valerio 1966, Young 1970).   Estos movimientos pueden ser en un solo sentido o en ambas direcciones. Estas migraciones varían en la cantidad de individuos entre un año y otro, habiéndose contabilizado hasta 33 600 individuos por día (Odendaal & Ehrkuch 1985).
 
Generalmente viajan tanto machos como hembras pero en algunos casos las migraciones se componen solo de hembras; y según se ha observado la mayor actividad se presenta entre las 7 a.m y 11 a.m y al final de la tarde, entre las 3 p.m y las 7 p.m. (Young 1970, Odendaal & Ehrlich 1985). Estos viajes periódicos pueden abarcar distancias hasta  de 240 Km. Por esta razón los adultos emergen de las crisálidas con grandes reservas de grasa en sus cuerpos, que utilizan como fuentes de energía para volar (Smith 1992).  

Sin embargo, también es necesario para el colipato verde, disponer de fuentes alternativas de energía durante el viaje, que están  presentes en el néctar de las flores  del güitite (Acnistus arborescens), targuá (Croton draco), sotacaballo (Zygia longifolia), cinco negritos (Lantana camara) gallinazo (Albizia adinocephala), pisquil (Albizia carbonaria) entre otras.

Los primeras migraciones de las poblaciones de colipatos en Costa Rica y Panamá, pueden empezar en julio y principios de agosto, o sea durante la estación lluviosa,  y dependiendo del año  se dan bastante masivos, continuando hasta cinco meses sin disminuir (Smith 1992a). El movimiento es de norte a sur por Centroamérica, al sureste o al este dependiendo de la localidad. El intervalo entre migraciones puede ser de cuatro años, y no se sabe la razón; sin embargo casi todos los años ocurren pequeñas migraciones (Smith 1992b). Las últimas migraciones  de grandes proporciones en Costa Rica, se registraron en los años 1995, 1997, 2005, y 2007 (Murillo 2008).

¿Por qué migra esta mariposa?
Primero hay que tener presente, que la distribución de las diferentes especies de mariposas,  está determinada por la distribución o presencia de sus plantas hospederas, que son aquellas de las cuales se alimentan en el estado larval (DeVries 1994). La planta hospedera de Urania fulgens es un bejuco de gran tamaño llamado Omphalea diandra que crece  generalmente detrás de los manglares o zonas inundadas  de la vertiente Caribe, Pacífico Central y Pacífico Sur (0 – 600 msnm) (Smith 1991).

Esta planta al igual que muchas otras  produce compuestos químicos venenosos para repeler el ataque de los herbívoros, entre ellos las larvas de las mariposas (Smith 1992). Considerando este mecanismo de defensa, se han realizado estudios  que sugieren que las migraciones de esta mariposa están determinadas por los ciclos de toxicidad de su planta hospedera (Murillo 2008).  

Ante los ataques sucesivos de las larvas del colipato verde, la planta aumenta su toxicidad  haciendo incomible o poco apetecible sus hojas para las larvas; también se piensa que al ser comidas las plantas de Omphalea por varias generaciones de esta mariposa, disminuye el valor nutritivo de sus hojas impidiendo el crecimiento normal de las larvas.

Estos factores adversos en la calidad de las hojas de Omphalea, provocan que las hembras de Urania fulgens eviten la puesta de los huevos y comiencen la migración hacia sitios o regiones donde las plantas  presenten un menor nivel de toxicidad en sus hojas y un mayor valor nutritivo, que permitan el desarrollo de las larvas hasta convertirse en crisálidas, de donde emergerán finalmente las mariposa adultas (Smith 1992c).

Finalmente cabe preguntarse si seremos afortunados este año al observar una migración de grandes proporciones del colipato verde en Costa Rica, o tendremos que esperar al siguiente año. Sin embargo, mientras tanto debemos pensar en la forma de contribuir para ayudar a este organismo tan extraordinario en su espectacular viaje por nuestro país.   El mejor aporte  está en desarrollar áreas verdes o jardines, con plantas cuyas flores y frutos que sirvan como fuente de alimento, lugar de refugio y reproducción  a esta y otras especies de mariposas que comparten con nosotros este “ecosistema urbano”.

Literatura consultada
DeVries P.J. 1994. Patterns of Butterfly Diversity and Promising Topics in Natural History and Ecology. Pp. 188 – 194. In: Mc Dade L.A., K.S. Bawa, H.A. Hespenheide and G.S. Hartshorn (eds.). La Selva. The University of Chicago Press, Chicago and London.
Murillo, L. R. 2008. Notas sobre el comportamiento y la migración de Urania fulgens (Lepidoptera: Uranidae) en Costa Rica. Acta Zoológica Mexicana (n.s.) 24(1): 239-241 (2008)
Odendaal F. J. and P. R. Ehrlich. 1985. A migration of Urania fulgens (Uraniidae) en Costa Rica. Biotropica 17 (1): 46 – 49.
Smith, N.G. 1991. Urania fulgens (Colipato verde, Green Urania). Pp. 790 – 791. In: D.H. Janzen (Ed.). Historia Natural de Costa Rica. Editorial de la Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica.
Smith, N.G. 1992a. El porque de la migración del lepidóptero diurno Urania fulgens (Uraniidae: Geometroidea) Pp. 515 – 431. In: Leigh, E., A. Stanley, D. Windsor (Eds.).  Ecologia de un Bosque Tropical. Editorial Presencia Ltda, Bogota, Colombia.
Smith, N.G. 1992b. Reproductive behaviour and ecology of Urania (Lepidoptera: Uranidae) moths and of their larval food plants, Omphalea spp. Pp. 576- 593. In: D. Quintero & A. Aiello (Eds.). Insects of Panamá and Mesoamérica, Selected Studies. Oxford University Press.
Young, A.M. 1970. Notes on a migration of Urania fulgnes (Lepidopera:Uranidae) in Costa Rica. N.Y.Entomol.Soc.Vol. LXXVIII:60-70.
Valerio, C.E. 1966. La colipato verde (Urania fulgens). Cratera 1: 40 – 45.